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En cierta ocasión una señora joven me preguntó: “Padre, ¿es correcto que los padres de familia les ‘impongamos’ nuestra fe a nuestros hijos?

Arrodillados (VI)

Redacción Arquimedios

Situados ante el comulgatorio de mármol, de blancura reposada, mirando y sintiendo aquel sitio, se podría escuchar aquella voz que dijo a Moisés, “quítate las sandalias, porque el lugar que pisas es sagrado”. Cuanta gente habrá que lo pisa sin darse cuenta, pero cuantos más se han arrodillado en este mismo comulgatorio bajo el peso de graves responsabilidades, en momentos que han sido históricos para nuestra tierra.

Aquí se arrodilló san David Galván, pidiendo a la Virgen luces en su decisión vocacional, lo mismo hizo el primer Cardenal mexicano, José Garibi Rivera, cuando se debatía entre el camino de Francisco o el del servicio diocesano.

En este mismo sitio se arrodilló el beato Anacleto González Flores, muchas veces solo, otras más liderando aquellas peregrinaciones de penitencia que suplicaban la intercesión de la Virgen en favor de la iglesia perseguida.

Aquí se arrodilló el Papa Juan Pablo II durante su primera visita a México, pero también Benedicto XVI, cuando era Cardenal prefecto de la Santa Sede.

Era también el lugar preferido del Cardenal Salazar en sus tantas visitas privadas, sin ostentación ni boato, hincado en una orilla, con su sotana negra y la gabardina encima, luego de llegar a pie, peregrinando desde el Seminario.

Cada sábado era igualmente visible la silueta de don Enrique Varela, ese gran laico del siglo XX, tan discreto y tan eficiente en su compromiso cristiano y político.

Fue también el lugar donde se arrodilló aquel célebre artista de la época de oro del cine mexicano, Roberto Cañedo, cuando vino a entregar a la Virgen el “Ariel” de plata que había ganado, y desde luego, el espacio donde se vio hincado a Marco Antonio Muñiz, a José Alfredo Jiménez, a María Victoria, a los primos Pepe y Tito Guizar, entre tantos otros.

Aquí también se postró el primer Cardenal cubano, el Sr. Betancourt, numerosos Nuncios pontificios, y los Obispos y Cardenales de tantas partes cuando en el año 2004 participaron en la Romería, dentro del Congreso Eucarístico Internacional, y muchos Nuncios pontificios.

Acerca de Monserrat Cuevas

Lic. Ciencias de la Comunicación | Reportera en Acción | Temas sociales, busco historias de vida que contar.

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