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El amor de Cristo nos apremia

La Iglesia de Guadalajara trabaja en conjunto para atender a enfermos de COVID-19 y sus familiares. Sacerdotes, religiosas y laicos unen fuerzas para brindar el auxilio espiritual y psicológico a quienes sufren la enfermedad.

Sonia Gabriela Ceja Ramírez

La ola del COVID-19 nos ha llegado a todos. A algunos nos ha golpeado con más fuerza pero de alguna u otra forma a todos nos arrastra, ya sea en nuestra salud física, a nivel económico o en el aspecto emocional. pues el encierro trae consigo ansiedad y depresión.

Ante tal panorama, las muestras de apoyo no se han hecho esperar y no falta quien ponga a disposición algún centro de escucha, o las iniciativas que ofrecen alguna despensa o un plato de comida en la mesa de quienes la están pasando más difícil.

En el ámbito espiritual también hay quienes se preocupan por atender tanto a los enfermos de coronavirus como a sus familiares. Tal es el caso de un proyecto denominado Cirineo-Covid generado por la Asociación Civil, Juntos Contra el Dolor, que encabeza la hermana Silvia Susana Lua Nava, médico de profesión quien se ha especializado en los cuidados paliativos y que bajo estas circunstancias abre la puerta para atender cuidados paliativos de urgencia.

“En los cuidados paliativos vemos la situación biopsicosocial del paciente así como su aspecto espiritual. Vemos al ser humano en una visión integral, de ahí la iniciativa de crear un proyecto de acompañamiento a los enfermos de COVID desde el aspecto médico y psicológico, pero también espiritual”.

“Hemos atendido principalmente a los familiares porque la angustia que les genera el hecho de que se lleven a su ser querido al hospital y no saber si regresa o no regresa, les ocasiona cuadros de ansiedad, que no puedan dormir e incluso que caigan en excesos como la bebida. Entonces, a los familiares también hay que cuidarlos porque pueden ver deteriorada su salud también”, explicó la hermana Susana.

Cómo nos ha cambiado la vida

Señaló que el marco familiar y social en que se da la enfermedad también es importante porque en este momento están aumentando las situaciones de desempleo y pobreza, lo que provoca un desequilibrio familiar en todos los aspectos.

El proyecto cuenta con el conocimiento y respaldo de sacerdotes, religiosos y laicos. Parte importante del proyecto ha sido el padre Ernesto Sánchez Muñoz, párroco de San Bernardo y coordinador diocesano de la Pastoral Social. Además, desde su surgimiento Juntos Contra el Dolor ha contado con el apoyo de un grupo de voluntarios que en estos días se ha duplicado para sostener esta causa.

Al proyecto han unido también sus esfuerzos los Medios Católicos de Comunicación, quienes han convocado voluntarios que quieran apoyar en la atención a los familiares de enfermos de coronavirus.

La idea es sumar para hacer más

Paralelo a este proyecto, un grupo de sacerdotes encabezados por el padre Gustavo Alexis Márquez, presentaron una propuesta al Cardenal para la atención espiritual de los enfermos del coronavirus, por lo que el Arzobispo Cardenal José Francisco Robles decidió que se trabaje en conjunto de manera que esta sea la respuesta integral de la Arquidiócesis de Guadalajara.

“Buscamos hacer un solo frente. Deseamos participar en la capacitación de los sacerdotes que si bien tienen amplio conocimiento en el aspecto de la formación espiritual, la situación y la atención en crisis requieren una atención especial y nosotros tenemos esa experiencia”.

Y es que la religiosa destacó que hoy las personas experimentan mayores crisis de fe lo que los hace más vulnerables.

La Dra. Susana señaló que el enfermo es un terreno sagrado, al cual se debe respetar su dignidad hasta el último momento. “De manera que el enfermo pueda reconocer que Dios lee ama. Por eso quienes vamos a auxiliar a las personas necesitamos refinar nuestras pisadas, saber que estamos pisando sobre un terreno sagrado. Mirar con los ojos de Dios antes de hablar de Dios”.

Este grupo ha entrado en contacto con diferentes personas e instituciones para poder tener cercanía con las personas y acceso a los Centros COVID, entre ellos el Dr. Guillermo Aréchiga Ornelas, Director y Fundador del Instituto Jalisciense de Alivio al Dolor y Cuidados Paliativos. Instituto PALIA (en Zoquipan). Asimismo se ha entablado comunicación con la médico paliativista pediatra, Yuriko Nakashima, Jefa de Cuidados Paliativos y Clínica del Dolor en Hospital Civil De Guadalajara “Dr. Juan I. Menchaca”.

Los servicios que se ofrecerán a pacientes de COVID-19 serán gratuitos, aunque se aceptan donativos económicos “porque Juntos Contra el Dolor se sostiene de la Providencia. De igual manera, la hermana Susana solicitó donaciones de equipo de protección para médicos como cubrebocas, caretas, desinfectantes, etcétera.

Más información:

Facebook: Juntos contra el dolor, A.C.

Tel. 36-17-24-17 o Cel. de Guardia: 333-462-78-89

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

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