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Les pagaré un denario… a todos

DOMINGO XXV, 20 de septiembre de 2020.

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

IDEAS PARA EL CELEBRANTE

Dios es increíblemente bueno, tanto que hasta nos cuesta entender su bondad extrema; es escandalosamente justo y bueno… ¿Por qué es tan paciente con los pecadores? ¿Por qué regala sus dones a gente que, en nuestra opinión, no los merece o los desperdicia?  ¿Por qué es tan indulgente con pecadores públicos y hasta célebres?

Pero nos olvidamos de lo indulgente que es con nosotros mismos, también pecadores. Abramos nuestros corazones a su bondad y misericordia.  Él nos lo da todo de balde.  Da, incluso, con mayor riqueza de la que nos atrevemos a esperar.  Tanto el primero como el último reciben su amor y están invitados a su mesa.  Recordemos que los caminos de Dios y sus pensamientos no son como los nuestros…

Por eso, pidamos a Jesús mientras podamos, que nuestra manera de pensar y obrar vaya siendo, cada vez más, como los de su Padre y de Él mismo, para servicio de nuestros hermanos…

SALUDO

Hoy nos dirá el profeta Isaías: “Busquen al Señor mientras lo puedan encontrar.   Invóquenlo cuando todavía está cerca”.

Dios mismo sale a buscarnos.

El Señor se les haga encontradizo; Él esté siempre con ustedes.  Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL

Quizás hayamos cuestionado a veces la generosidad de Dios y su amor misericordioso, y envidiado los dones que concedió a otros.  Pidamos al Señor que nos perdone.  (Pausa)

•      Señor Jesús, en tu misericordia Tú sigues perdonando a los pecadores.  R/ Señor, ten piedad.

•      Cristo Jesús, en tu generosidad Tú sigues concediendo valiosos dones, tanto a nosotros como a los demás, aun sabiendo que con frecuencia no los vamos a usar o desarrollar correctamente.  R/. Cristo, ten piedad.

•      Señor Jesús, en tu paciencia Tú sigues invitándonos a pensar y a obrar según tu estilo de vida.  R/. Señor, ten piedad.

Perdónanos, Señor, porque con frecuencia no acertamos a entender tu asombrosa bondad.  Sé paciente con nosotros, Señor, Y llévanos a la vida eterna.  Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

Isaías 55, 6-9: Aunque Dios está muy por encima de nosotros, Isaías nos invita a aprovechar las oportunidades para invocarlo y buscarlo, para volver a sus caminos y cumplir sus planes… Pues Él es rico en misericordia y perdón.

Salmo 144: El Señor es grande, clemente, misericordioso, bueno, cariñoso, justo, bondadoso y cercano de quienes lo invocan con sinceridad…

Filipenses 1, 20c-24, 27a: A San Pablo le gustaría morir para ya estar con Cristo.  Pero, acepta seguir viviendo para glorificar a Cristo en su cuerpo trabajando fructíferamente para que sus hermanos lleven una vida digna… Y nos invita a hacer lo mismo…

Mateo 20, 1-16a: Jesús narra una hermosa parábola en la que un propietario contrata jornaleros para su viña a diferentes horas del día: al amanecer (y se pone de acuerdo con ellos para pagarles un denario), a media mañana, al medio día, a la media tarde y al caer la tarde… Llegada la noche, les paga un denario a cada uno, comenzando por los que llegaron al final hasta los del amanecer, éstos pensaban merecen más pago… Pero, el amo les aclara que Él es bueno y justo y que puede repartir sus dones como bien le plazca… ¡Así es el Reino de los Cielos!

ORACIÓN DE LOS FIELES

Oremos a Dios nuestro Padre, cuya generosidad es siempre mayor de lo que esperamos o podemos imaginar. Y digámosle: R/. Señor, haznos generosos como Tú.

1.     Para que la fe fresca y nueva de los nuevos conversos despierte e inspire a los nacidos en familias tradicionalmente cristianas.  Roguemos al Señor. R/. Señor, haznos generosos como Tú.

2.     Para que haya más justicia en nuestro mundo, una justicia fruto del amor generoso.  Roguemos al Señor.

3.     Para que los cristianos contribuyamos al bien de nuestro mundo con un fuerte sentido altruista, compartiendo por pura generosidad y bondad, y con un sentido optimista de gozosa celebración.  Roguemos al Señor. R/. Señor, haznos generosos como Tú.

4.     Que en nuestra comunidad humana cada uno sea aceptado tal como es y que no excluyamos a nadie de nuestro amor.  Roguemos al Señor. R/. Señor, haznos generosos como Tú.

5.     Para que en nuestras comunidades cristianas nunca estemos celosos de los dones y talentos de otros, sino que usemos los nuestros y permitamos y apoyemos a los demás a usar los suyos al servicio de la unidad y del crecimiento de todos.  Roguemos al Señor. R/. Señor, haznos generosos como Tú.

Señor, todavía tenemos muchísimo que aprender de ti.  Haznos generosos como tú, para que vivamos en plenitud y llevemos a otros a la vida, por Jesucristo nuestro Señor.  Amén.

INTRUDUCCIÓN AL PADRENUESTRO

Confiado en la generosidad de nuestro Padre del cielo, dirijámonos a Él con las palabras de Jesús.  Padre Nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Éste es Jesucristo, el Señor que se deja encontrar y que se ofrece a sí mismo gratuitamente para todos por igual.

Dichosos nosotros porque Él es nuestro alimento para servir.  R/. Señor, no soy digno…

DESPEDIDA / BENDICIÓN

Hermanos: Hemos estado con Jesús.

Él nos ha interpelado, nos ha sentado a su mesa, y, si nos hemos abierto a Él, nos ha colmado con sus dones de fortaleza, compasión y poder para amar y servir sin medida y de manera gratuita…

Seamos agradecidos por estos dones y esforcémonos por desarrollarlos.

Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y los acompañe siempre.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

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