Home / Contigo en casa / ¿Originales o fotocopias?

¿Originales o fotocopias?

El camino de la vida es un camino arduo, difícil, lleno de retos, pero también lleno de satisfacciones, de momentos de alegría y de felicidad. Diariamente enfrentamos el reto de conservar nuestra identidad y ser nosotros mismos con nuestra riqueza o volvernos simples fotocopias que se  dejan llevar para formar parte del grupo.

José Andrés Guzmán Soto

Originales

Somos originales, únicos, como individuos, porque físicamente nuestra identidad es única; nuestras huellas digitales y retínales son la prueba palpable de nuestra originalidad como personas. Ciertamente tenemos cierto parecido a nuestros padres y familiares que nos dan el nombre y los apellidos al considerarnos como miembros de una estirpe familiar, pero en lo individual seguimos siendo únicos y originales.

A lo largo de nuestra vida, vamos adquiriendo algunos otros rasgos y cualidades en ese proceso de aprendizaje sociocultural que nos va formando en nuestro modo de ser, de pensar, de hablar y de actuar, como una personalidad única y original que se manifiesta en un estilo de vida y en una visión del mundo.

En este camino de la vida y en esta construcción de nuestra historia vamos tomando decisiones, vamos seleccionado nuestras acciones y vamos entendiendo nuestras emociones; de esta manera nos formamos en un oficio, en una profesión, en un trabajo; a la par que vamos conformando nuestras relaciones con los demás a partir de la amistad, del amor, de la confianza y de la civilidad.

Fotocopias

Sin embargo, en este camino de la vida vamos perdiendo nuestra originalidad, nuestro ser único, cuando nos convertimos en uno del montón, en un número más de la sociedad de masas, en uno más del público consumidor y un número más de católicos asistentes a una celebración o de votantes en una elección a cargos públicos.

En esta pérdida de originalidad nos vamos convirtiendo en simples fotocopias, al dejarnos manipular por modas consumistas, por modas religiosas, por modas político-ideológicas; nos volvemos fotocopias y repetidores de la música del momento, de fanáticos de un actor, cantante, deportista famoso, club deportivo, etc.

Perdemos nuestros valores originales y nuestros principios esenciales al cambiarlos por valores intrascendentes y utilitarios lo que nos convierten en fotocopias del consumismo, de la mercadotecnia, de los falsos idealismos y mesianismos.

Perdemos nuestra forma de pensar, al dejar que otros piensen por nosotros; perdemos nuestra capacidad de decisión al dejar que otros decidan por nosotros; perdemos nuestra responsabilidad de construir nuestra vida cuando dejamos que otros la construyan e impongan, cuando nosotros no somos capaces de forjar nuestro propio destino, cuando tenemos miedo de luchar por nuestra vida y nos volvemos débiles ante los retos que nos presente la vida.

¿Hacia dónde caminar?

El camino de la vida es un camino arduo, difícil, lleno de retos, pero también lleno de satisfacciones, de momentos de alegría y de felicidad. Este caminar se hace más gozoso en la medida en que conservamos nuestra originalidad, nuestro ser único, nuestra capacidad de ser creativos, constructivos, innovadores y creadores de nuestra historia y nuestro mundo, a partir de nuestros valores de fe, de confianza, de bondad, de esperanza, de amor.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

Revisa También

Celebración de la Palabra: ¡Velen y vigilen!

Ofrecemos un esquema para realizar una celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *