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Preparando mi liturgia: Sabiduría Vs. Necedad

XXXII DOMINGO

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

IDEAS PARA EL CELEBRANTE

Muchas personas, al escuchar que tienen que estar vigilantes y dispuestos para la venida del Señor, piensan que tienen que estar preparados para que la muerte no los sorprenda ignorantes y por sorpresa. Pero hay un mensaje mucho más profundo: tenemos que aprender a encontrar al Señor que viene a nosotros: como nuestro compañero de camino, en nuestros prójimos, en nuestra oración y participación en la eucaristía y los demás sacramentos, en su Palabra que ilumina los acontecimientos de la vida…
Pidamos al Señor la gracia de estar atentos a su constante presencia e instrucción. Así, encontraremos la sabiduría que requerimos para nuestra vida y para nuestro encuentro final con Dios…

(Hoy y los siguientes dos domingos leeremos las últimas tres parábolas de la predicación de Jesús – las diez doncellas, los talentos y el juicio final – y el tono es escatológico.)

SALUDO (Ver Segunda Lectura)

Creemos que Jesús murió y resucitó y que todos los que han muerto en él están con él.
Jesús, el Señor de la vida y la sabiduría, esté siempre con ustedes. R/ Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL

¡Ojalá hubiéramos sido más conscientes de la frecuencia con que encontramos al Señor en nuestra vida! En un momento de silencio, reconozcamos las veces en que hemos sido indiferentes y nos ha faltado vigilancia… Pidámosle perdón al Señor. (Pausa)
• Señor Jesús, a veces nos ha parecido que estabas ausente cuando luchamos contra el sufrimiento, el dolor y la muerte… pero ahí estabas tú dándonos fortaleza. R/. Señor, ten piedad.
• Cristo Jesús, con frecuencia nos olvidamos de ti y de buscar tu sabiduría mientras nos sumergimos en la rutina de la vida diaria… pero ahí estabas tú enseñándonos siempre. R/. Cristo, ten piedad.
• Señor Jesús, descuidamos el descubrirte y atenderte en nuestros hermanos… pero tú insistes en acercarte a nosotros en ellos. R/. Señor, ten piedad.
Señor, perdona misericordiosamente todos nuestros pecados y haz que busquemos siempre tu sabiduría. Ven con nosotros al caminar y, cuando llegue nuestra hora, llévanos a la fiesta de la vida eterna. Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

Sabiduría 6, 12-16: La sabiduría es radiante e incorruptible. Quien la ama, la ve; quien la busca, la encuentra; quien la desea, la conoce… Quien medita en ella se hace prudente y se libera de preocupaciones… Ella nos busca y nos habla en nuestros pensamientos…
Salmo 62, 2. 3-4. 5-6. 7-8: Oh Dios, por ti madrugo. Estoy sediento y tengo ansias de ti. Valoro tu gracia. Te bendeciré y alabaré jubiloso. Pienso y medito en ti y en lo que has hecho por mí…
Tesalonicenses 4, 13-17: Los Tesalonicenses estaban preocupados por sus difuntos, por eso, San Pablo les transmite una revelación sobre la situación en la que se encuentran quienes han fallecido: Dios se los ha llevado ya con Él y, cuando sobrevenga el juicio final, todos estaremos siempre juntos con el Señor…
Mateo 25, 1-13: El Reino de los Cielos se parece a diez doncellas que debían esperar al esposo para entrar con él al banquete de bodas, pero no sabían la hora de su llegada: cinco de ellas fueron sabias y previeron llevar consigo aceite suficiente para la espera vigilante y más para reabastecer sus lámparas en caso de que llegara a necesitarse, y las otras cinco fueron descuidadas y no lo hicieron… Las necias, que llegaron tarde, fueron desconocidas y se quedaron fuera de la fiesta… Por eso, hemos de ser vigilantes…

ORACIÓN DE LOS FIELES

Nosotros tenemos fe y esperanza, ya que tenemos un Salvador que resucitó de entre los muertos. Por eso, confiadamente digámosle: R/ Señor resucitado, en ti confiamos.

  1. Por el Papa, los obispos y los sacerdotes, para que recuerden constantemente al pueblo de Dios la dimensión eterna de la vida y nos sepan guiar con sabiduría, paciencia y vigilancia. Roguemos al Señor. R/ Señor resucitado, en ti confiamos.
  2. Por los jóvenes, para que se mantengan críticos ante las ideologías y continúen esperando y construyendo un mundo nuevo y mejor. Roguemos al Señor. R/ Señor resucitado, en ti confiamos.
  3. Por los enfermos graves y los ancianos que se encuentran cercanos al fin de su vida terrena, para que se preparen para encontrarse con su Señor cara a cara y no teman ni se desesperen, sino que se entreguen con confianza en las manos de aquel que venció a la muerte. Roguemos al Señor. R/ Señor resucitado, en ti confiamos.
  4. Por los desalentados y heridos por la vida, para que, gracias a nuestra presencia amistosa y palabras sabias, no vivan amargados sino que sientan nueva fuerza y esperanza. Roguemos al Señor. R/ Señor resucitado, en ti confiamos.
  5. Por nuestros queridos difuntos, para que, después de una vida buena, sabia y vigilante, se encuentren gozando ya de la alegría de la fiesta eterna. Roguemos al Señor. R/ Señor resucitado, en ti confiamos.
    Señor Jesucristo, que los afanes y preocupaciones de cada día no nos encierren en nosotros mismos, por el contrario, que encontremos remedio y entusiasmo en tu palabra de vida y contagiemos la alegría de vivir plenamente a nuestros hermanos. Y, después de una vida constructiva, llévanos al cielo donde vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén

INVITACIÓN A ORAR CON EL PADRENUESTRO

Con nuestros corazones llenos de esperanza, oremos a nuestro Padre del cielo como el sabio Jesús, nuestro hermano, nos enseñó. R/. Padre nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Éste es Jesús, Cordero de Dios de Dios que entregó su vida y resucitó.
Y, para que podamos vivir vigilantes y alegres hasta llegar a su Reino glorioso, él viene para alimentarnos en este banquete. R/. Señor, no soy digno…

DESPEDIDA / BENDICIÓN

Hermanos: hemos reflexionado las palabras del Señor sobre la sabiduría y la vigilancia necesarias para vivir y morir…
¿Qué somos nosotros, necios o sabios? Probablemente un poco de los dos: necios cuando pecamos, sabios cuando estamos vigilantes y cuando intentamos conscientemente vivir como Jesús nos enseñó…
Que Dios nos mantenga siempre vigilantes, esperanzados y sabios…

Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y los acompañe siempre. Amén.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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