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Preparando mi liturgia: Somos la viña y somos los labradores… y hemos de entregar frutos

XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, 04 de octubre de 2020.

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

IDEAS PARA EL CELEBRANTE

Hoy, la Iglesia es el pueblo del que Dios espera buenos frutos, pues Él ha invertido mucho en nosotros.  Hagamos conciencia de todas las cosas buenas que Él nos ha dado: nuestra fe, los hermanos que nos rodean, su propio reino encomendado cariñosamente a nosotros, la Vida de su Hijo… Y ¿qué hemos hecho con todo esto? ¿Nos hemos preocupado por su amor que confía en nosotros? Pidamos a nuestro amigo Jesús que podamos entregar los frutos que espera nuestro Padre…

Dios ama a su pueblo, la viña que Él ha plantado y cercado con tierno cuidado.  Su Hijo murió por nosotros, para que su pueblo viva, crezca, produzca y comparta…  Dios nos ha confiado su viña a nosotros, tanto pastores como fieles de la Iglesia, no como un privilegio, sino como un campo para trabajar y produzca ricos frutos de justicia y amor…  ¿Dónde están estos frutos?

SALUDO

Que la paz de Dios, que es más excelente de lo que podemos entender, guarde nuestros corazones y nuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Que el Señor, su Paz, esté siempre con ustedes.  Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL

Examinémonos con humildad ante el Señor para ver si hemos sido cristianos responsables.  (Pausa)

•      Señor Jesús, Tú nos has confiado esta sociedad como una hermosa viña. Pero la hemos descuidado.  R/ Señor, ten piedad.

•      Cristo Jesús, Tú nos has confiado hermanos para que cuidemos de ellos con amor.  Pero con frecuencia hemos permanecido indiferentes ante ellos.  R/ Cristo, ten piedad.

•      Señor Jesús, Tú nos has confiado nuestra fe como una planta que debemos cuidar y abonar.  Pero nos hemos preocupado poco de ella.  R/ Señor, ten piedad.

Oh Dios, tierno y misericordioso, perdona nuestros pecados por medio del sacrificio de tu Hijo Jesucristo nuestro Señor.  Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

Isaías 5, 1-7: El Pueblo de Israel era una viña de buenas cepas plantada y cuidada con amor por Dios que esperaba uvas dulces para extraer buen mosto y elaborar excelente vino… Pero no sucedió así.  Esa viña dio frutos agrios: asesinatos y lamentos… Ahora esa viña somos nosotros…

Salmo 79: Señor, Tú trasplantaste una vid de Egipto a la Tierra prometida, la hiciste vigorosa… Pero luego, por causa de nuestras faltas, derribaste su cerca y fue saqueada y pisoteada… Ven a visitar tu viña y restáurala, prometemos no alejarnos más de ti…

Filipenses 4, 6-9: Pablo nos invita a no estar preocupados, sino a vivir en unión con Dios dándole gracias y pidiéndole lo que necesitamos.   A que tengamos la paz de Dios en nuestros corazones y pensamientos.  A que tengamos en cuenta lo verdadero, justo, puro, amable, laudable, meritorio y virtuoso. Y a que pongamos en práctica lo que hemos aprendido de Él.

Mateo 21, 33-43: Jesús cuenta a las autoridades religiosas otra parábola: Un hombre plantó y equipó una viña que arrendó a unos labradores.  A su debido tiempo envió a sus criados a cobrar su parte, pero, los labradores los apalearon y apedrearon, incluso, mataron a algunos.  La historia se repitió una vez más. Finalmente, pensando que a su hijo lo respetarían, lo envió también, pero, lo mataron para quedarse con la herencia. ¿Qué hará el dueño con aquellos labradores desalmados?  Los matará y arrendará su viña a quien sí le entregue frutos a tiempo.

Jesús sentencia al final: El Reino les será quitado a ustedes y se le dará, como la viña, a quien sí rienda frutos…

ORACIÓN DE LOS FIELES

Unidos a nuestro Señor Jesucristo como sarmientos de una vid productiva, pidamos al Padre todo lo que la Iglesia y el mundo necesitan, y digámosle: R/ Señor, escucha al pueblo que amas.

1.     Por la Iglesia, que somos nosotros, todos juntos, para que nos mantengamos siempre fieles a Dios e inspiremos en el mundo un sentido de esperanza y de profundo amor.  Roguemos al Señor. R/ Señor, escucha al pueblo que amas.

2.     Por todo el pueblo de Dios, para que mostremos paciencia y compasión a nuestros hermanos que van por caminos descarriados, y a los que nos defraudan, que sepamos aceptarlos como el Señor nos acepta a nosotros.  Roguemos al Señor. R/ Señor, escucha al pueblo que amas.

3.     Por los que violan los derechos de los demás, para que vuelvan al Señor, y para que encuentren en nosotros un trato lleno de una justicia enriquecida con el amor cristiano.  Roguemos al Señor. R/ Señor, escucha al pueblo que amas.

4.     Por todos aquellos, cristianos o no, que con sinceridad y con valor siguen esforzándose en llevar felicidad y bondad a la gente que les rodea.  Roguemos al Señor. R/ Señor, escucha al pueblo que amas.

5.     Y por todos nosotros en nuestra comunidad, para que seamos agradecidos porque el Señor nos ha hecho su viña y sus arrendatarios de quienes espera frutos, para que respondamos a sus expectaciones.  Roguemos al Señor. R/ Señor, escucha al pueblo que amas.

Oh Dios y Padre nuestro, que lleguemos a ser verdaderamente tu viña, tu pueblo santo, que respondamos a tu amor en Jesucristo, nuestro Señor.  Amén.

INTRODUCCIÓN AL PADRENUESTRO

Con las palabras de Jesús oremos a nuestro Padre celestial para presentarle nuestras necesidades con súplicas llenas de gratitud: R/ Padre nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Éste es Jesús, nuestro Señor, el pan que nos permite unirnos en torno a Él.

Dichosos porque nos invita a su banquete de comunión.  R/. Señor, yo no soy digno…

DESPEDIDA / BENDICIÓN

Hermanos: Hoy se nos ha recordado una gran responsabilidad cristiana: Hemos de actuar como lo que somos: el pueblo querido de Dios…

Somos responsables ante Dios, quien nos envía a dar a conocer a todos su Buena Nueva por medio de nuestras palabras, pero, sobre todo, de nuestras obras…

Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y los acompañe siempre.  Amén.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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