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Preparando mi liturgia:¿Estamos disponibles para Dios como María?

Esquema para preparar las moniciones de la Misa del IV Domingo de Adviento.

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

Introducción por el celebrante

Este domingo, ya muy cerca de la Navidad, podemos reflexionar en qué medida, como María, estamos disponibles para Dios y descubrimos lo que él quiere hacer en nosotros y por medio de nosotros… Hoy se nos muestra el ejemplo maravilloso de esa sencilla doncella, que, aun sin ver claramente todo lo que implicaba, aceptó su misión de llegar a ser la madre del Salvador.

Jesús quiere llegar a todos los rincones de nuestro mundo por medio de nosotros también. No quiere hacerlo sin nuestra colaboración.  Nosotros también tenemos que decirle “sí” a Dios y a sus planes para nosotros y para el mundo.  Demos generosa y humildemente nuestro sí como María y como Jesús.

Otro punto que pudiéramos reflexionar es que Dios y María cumplen su palabra… ¿Son fidedignas nuestras palabras? ¿Con qué frecuencia guardamos nuestras promesas? Muchas veces, en el pasado, Dios había prometido traer alegría, felicidad y libertad a su pueblo.  Él mantuvo su palabra y cumplió de una forma que sobrepasaba, de lejos, lo que el pueblo esperaba: Envió a su propio Hijo para que se hiciera uno de nosotros.  Sí, él era el Hijo de Dios, pero también el hijo de una madre humana.

Dentro de pocos días celebraremos cómo Dios nos dio a Jesús.  Hoy escuchamos a un ángel que anuncia a María que Dios cumpliría su palabra para con su pueblo por medio de ella, y María dio su palabra de que cooperaría con el plan de Dios.

Como ella y con Jesús digamos nosotros también nuestro Sí a Dios ahora en esta celebración.

SALUDO (Ver Segunda Lectura)

Gloria a Dios que nos da la fuerza para vivir de acuerdo con la Buena Nueva anunciada por Jesucristo, su Hijo.  Esa Buena Noticia es ahora proclamada a todos. Aceptémosla. ¡El Señor Jesús esté siempre con  ustedes!

Acto Penitencial

En silencio, reconozcamos que nuestro rechazo, indiferencia y falta de compromiso han sido obstáculos para los planes salvadores de Dios. Pidamos al Señor que nos perdone. (Pausa)

• Señor Jesús, contigo y con María queremos abrirnos a la Palabra de Dios.  R/ Señor, ten piedad.

• Cristo Jesús, contigo y con María estamos dispuestos a afrontar los riesgos y consecuencias de nuestro compromiso y entrega a Dios y a los hermanos.  R/ Cristo, ten piedad.

• Señor Jesús, contigo y con María queremos aprender a servir.  R/ Señor, ten piedad.

En tu misericordia, Señor, danos tu palabra de perdón, haz que respondamos a tus palabras de vida, y llévanos a la vida eterna.  Amén.

ORACIÓN COLECTA

Oh Dios, nos has demostrado que tienes una preferencia sorprendente por los pequeños y humildes que esperan todo de ti.
Elegiste a la doncella María – reflexiva, humilde, sencilla – para ser la madre de tu Hijo Jesús.

Por medio de tu Santo Espíritu haznos conscientes de que a de nuestros corazones, para que nos abramos a ti y estemos dispuestos, como María, a servirte a ti y a tus planes.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.  Amén.

LECTURAS

2 Samuel 7, 1-5. 8-12. 14. 16: David deja de ser un jefe tribal para convertirse en Rey y, como él ya tiene un palacio, quiere construirle una casa (templo) a Dios… Pero, Es Dios quien dará a David un casa (dinastía)…

Salmo 88, 2-5. 27 y 29: Dios – misericordioso y fiel, nuestro Padre y nuestra roca – nos dice: Mi amor es para siempre y me lealtad más firme que los cielos… consolidaré tu descendencia y te mantendré mi favor…

Romanos 16, 25-27: Alabemos a Dios que, a través de la buena noticia de Jesús, nos revela secretos de sabiduría que habían estado ocultos por siglos…

Lucas 1, 26-38: María recibe una misión especial por medio del Ángel… y la acepta valerosamente y con alegría: “¡Que se haga en mí tu voluntad”.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Abramos nuestros corazones al Señor Jesús para que viva en y entre nosotros.  Y digámosle confiados: Señor, planta tu tienda entre nosotros.

1. Señor, te pedimos que habites en tu Iglesia, para que ella pueda abrirse a ti en los pobres, y para que todos los que te buscan encuentren en ella tu perdón, tu vida, tu verdad y tu alegría.

2. Señor, te pedimos que habites con tus sacerdotes y las personas consagradas, para que hagan vida la palabra que una vez te dieron, y para que sirvan humildemente al pueblo que les has encomendado a su cuidado.

3. Señor, te pedimos que habites en nuestro mundo, para que las culturas y los pueblos se comprendan unos a otros, busquen juntos la paz, y promuevan la justicia y el amor.

4. Señor, te pedimos que habites en nuestras familias, únelas con fidelidad y ternura, guía a los padres para que eduquen a sus hijos de forma que crezcan hasta ser adultos maduros humanamente y en la fe.

5. Señor, te pedimos que habites en nuestras comunidades cristianas, para que acojamos a todo el que tenga necesidad, para que nos sirvamos unos a otros con alegría, y te hagamos visible y palpable por medio de nuestro amor incansable.

Señor, ¡Qué bueno estar contigo y ser conscientes de que tú vives en medio de nosotros! Te pedimos que, como María, no guardemos nada para nosotros mismos, sino compartamos tu evangelio con otros para que así puedan ellos conocerte y amarte, ahora y por los siglos de los siglos.  Amén.

INVITACIÓN A ORAR CON EL PADRENUESTRO

Por el poder del Espíritu Santo, Jesús nació de la Virgen María y nosotros hemos llegado a ser también hijos de Dios. Movidos por el mismo Espíritu digámosle a nuestro Padre de cielo las palabras que nos enseñó Jesús: Padre nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Este el Jesús, el descendiente de David, es secreto escondido por los siglos, el hijo del sí de María, el que debemos compartir con nuestros hermanos.
Dichosos nosotros que lo recibimos como alimento.
R/ Señor, yo no soy digno…

ORACIÓN DESPUÉS DE A COMUNIÓN

Dios y Padre nuestro, tú colmas de bienes a los hambrientos y despides vacíos a los ricos y autosuficientes. Hoy nos has colmado con la palabra y con el pan de vida. Haz que sintamos hambre de preparar su venida a los corazones y a los hogares de todos. Y haznos serviciales y amorosos para acercarte a nuestros hermanos. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.  Amén.

DESPEDIDA / BENDICIÓN

Hermanos: Estamos ya muy cerca de Navidad. Con la Virgen María, la madre expectante y generosa, esperamos y construimos la venida del Señor. Con ella decimos: Somos siervos del Señor, queremos cumplir su voluntad y llevar a su Hijo a todos, para que también tengan parte en su salvación.

Para ello, que la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y les acompañe siempre.  Amén

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