Home / Contigo en casa / Ser violentadas, el día a día de muchas mujeres en Jalisco
Mujeres violentadas

Ser violentadas, el día a día de muchas mujeres en Jalisco

Monserrat M. Cuevas

Fotografías: Víctor Esparza

¡Que dicha es ser mujer! Libres, fuertes, independientes, solidarias, a veces dramáticas, y al mismo tiempo guerrero, soñador y romántico; podríamos adornar a la mujer con tantas flores, que cada pétalo sería insuficiente para explicar su valor.

Vicente Fernández, icono de la música regional mexicana, en su canción ‘Mujeres Divinas’ expresa el valor sentimental que tiene para un caballero la mujer, al principio de la canción describe la ingratitud, la traición y la decepción que se sufre cuando se entrega el corazón, pero después señala que sin ellas no se puede vivir; ‘Mujeres o mujeres tan divinas no queda otro camino que adorarlas’.

Lo terrible de la violencia de género

Aunque la lucha por parte de colectivos que buscan erradicar la violencia en contra de las mujeres es enorme, según información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en México 10 mujeres son asesinadas diariamente.

La Red por los Derechos de la Infancia en México, informó que 1 de cada 10 feminicidios se comete en contra de niñas y adolescentes menores a 17 años.

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, anunció que de las mujeres mayores de 15 años, el 66 por ciento ha sufrido algún incidente de agresión física, el 34 por ciento a nivel emocional, mientras que el 49 por cierto sufre violencia económica, y más del 29 por ciento es abusada sexualmente, mientas que el 41.3 por ciento ha sufrido este tipo de violencia a manos de agresores desconocidos, tanto en espacios privados como públicos.

Según información emitida por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a junio de 2020 alrededor de mil 816 mujeres fueron asesinadas en todo el país; mil 364 presuntamente víctimas de homicidio doloso, mientras que 470 fueron clasificadas como víctimas de feminicidio.

Jalisco de rosa a rojo

Según información emitida por las dependencias de seguridad en el Estado, en octubre de 2019 se tenían registrados 42 feminicidios, es decir, una muerte más que en 2020, explicó Paola Lazo Corvera, Secretaria de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres (SISEMH).

“En octubre de este año teníamos registrados, por parte de la Secretaría de Seguridad y la Fiscalía, 41 feminicidios a octubre de este año y 42 feminicidios el año pasado, pero realmente yo no diría que tenemos una diferencia”, detalló.

La violencia contra la mujer, es un tema que duele, que se prefiere ignorar y olvidar, tan sólo en Jalisco más del 74.1 por ciento de las mujeres han sufrido algún tipo de violencia en cualquiera de sus modalidades, mientras que 142 fueron privadas de su libertad, 126 fueron víctimas de homicidio doloso y 16 de feminicidio.

Y… también en casa.

El machismo ES un tema que es atendido pero que no se elimina; esta cultura jamás desaparecerá, según información emitida por la Secretaria de Igualdad Sustantiva entre Mujeres y Hombres, Paola Lazo Corvera, la violencia contra la mujer comienza en casa, ya que su agresor, puede ser su papá, hermano, primo, tío e incluso la pareja conyugal de la persona.

 “El impacto de la violencia en la vida de las niñas, de las mujeres y adolescentes es mucho más profundo del que podemos dimensionar porque tiene que ver, por un lado, con su percepción de sí misma y también, en muchos de los casos, porque en nuestra cultura y sociedad estamos tan acostumbrados a vivir la violencia como parte natural del ser hombre”, puntualizó.  

El confinamiento de la pandemia por COVID-19 provocó que la violencia familiar se incrementará notablemente, destapando una problemática que se viene arrastrando desde hace años en México, pero que se prefiere ignorar.

“La pandemia por Covid nos ha puesto en una circunstancia muy particular. el hecho de haber estado una temporada tan alta en proceso de confinamiento, el no poder salir, el ya no poder realizar nuestras actividades ordinarias, intensificó también las violencias”, aseguró la entrevistada.

No se trata solo de estadísticas, somos mujeres de carne y hueso

Hace dos años Ximena fue protagonista de lo que creía imposible: violencia por parte de su pareja. Ella jamás imagino que su propio esposo sería capaz de golpearla.

La violencia inició con reproches, insignificantes para ella, después el tono de los reclamos se fue incrementando, dejándole una marca de por vida.

Lo que se aprende en casa

 “A veces nosotros normalízanos el que mi papá me mande, que me diga sírveme de comer porque cuando te cases es lo que vas a tener que hacer o te van a dejar. Cuando yo me caso, iba con esa mentalidad.  Para que mi esposo se quedará conmigo, yo debo de lavar, trabajar, hacer de comer, cuidar a los niños; entonces cuando yo comienzo a cansarme y a pedir ayuda, ahí comenzaron los problemas. El me lo decía, Ximena, es tu obligación hacer la casa, cuidar a los niños y trabajar; era violencia psicológica y de paso verbal, porque en buen tono no me lo decía”.

Un día Ximena decidió estudiar una maestría, lo que jamás imaginó fue que por tener ganas de superarse en el ámbito laboral, le costaría 15 días en terapia intensiva.

 “Jamás lo había visto como esa vez. Parecía un diablo, rojo de coraje, molesto porque ¿cómo mi esposa, la ama de casa se va a superar? Cuando llegué de trabajar, recuerdo que le dejé a mi mamá a los niños, quería celebrar este paso en mi vida. Le expliqué mis horarios, le planteé la estrategia, y recuerdo que me miró, y el primer golpe que recibí fue una cachetada, con el puño cerrado; y con gritos y groserías me dijo no. Yo me saque de onda y como yo no me sé dejar, lo empuje, pero sus fuerzas fueron más grandes, porque el infeliz me comenzó a patear, me jalaba el cabello y me decía, aquí mando yo. En un empujón caí golpeándome en la nuca, ahí caí en coma por 15 días”, narra la entrevistada.  

La violencia no acabó con la separación.

“Me separé, gane la custodia de mis niños, y cuando a mi ex pareja le tocaba verlos, se encargaba de aconsejarlos para que la mala del cuento fuera yo, y vaya que lo logró por un momento. En una visita que hizo a la casa intentó golpearme y violarme. Una de mis hijas llegó y fue la única manera en que se dieron cuenta de los horrores que llegué a vivir con su propio padre”.

También en el campo laboral se vive la violencia

Hostigamiento, injusticias, falta de equidad y de oportunidades, es lo que una mujer vive, cuando desea superarse en el ámbito laboral.

Paola Maldonado es licenciada en derecho y trabaja para un bufete de abogados. La prepotencia de un jefe, la famosa ‘grilla’ por compañeras y el poco apoyo de su familia la han orillado a soltar sus sueños.

 “Al principio todo bien, comenzaron a darme la oportunidad. Inicié como todos, desde abajo; sacando copias, haciendo actividades de secretaria; después llegó la oportunidad para comenzar a tomar casos y ahí comenzó todo. Tu por aprender haces todo lo que te piden, después me surgió la oportunidad de tomar casos por mi parte y el hostigamiento comenzó: todo hacia mal, según ellos y me decían: estás o no con nosotros, nos estás traicionando”.   

La violencia entre nosotras

“Las mujeres también sufrimos violencia por parte de otras mujeres. Esa es una realidad, aunque se diga que juntas brillamos, no es verdad, porque existe la envidia, existe el porqué ella sí y yo no. Recuerdo el caso de un matrimonio que se iba a divorciar, yo traía el asunto, se resolvió y salió ganando nuestra parte. Después mi jefe me mandó llamar y me regañó porque actuaba sin consultar; porque no cumplí con los protocolos, y después, mi compañera me llamó para decirme que mi jefe le dijo que lo tenía harto y que ya buscaban mi remplazo. Dije está bien, que lo busque. Después, tanto mi jefe como ella, que se sentía su brazo derecho, comenzaron a querer controlar mi vida y mis tiempos. Yo no me dejaba y las llamadas de atención eran cada vez más constantes, por ‘errores’ que según eran ‘garrafales’; en el fondo lo que querían era que renunciara y no pagarme lo justo”.

¿Y las que nos faltan?

En nuestro Estado hay muchas mujeres ilocalizables o desaparecidas. En el caso de las mujeres se da otra victimización pues siempre en los argumentos se dice ‘de seguro se fue con el novio’, ‘eso le pasó por andar sola de noche’, ‘pero bien que le gustaba la fiesta’. Este también es otro tipo de violencia que nos revictimiza.  

En 2018, de todos los hallazgos que se señalan, ninguno de los cuerpos policiales mencionó la aplicación del Protocolo Alba cuando se preguntó sobre la existencia de unidades o células de reacción inmediata. 

Por otra parte,  el personal de las comisarías mencionó no contar con un área especializada para la búsqueda de niñas, adolescentes y mujeres, esto durante 2010.

La Comisión de Derechos Humanos, detalló que esta situación es alarmante, ya que dentro de las obligaciones que se establecen a las autoridades en el protocolo, se habla de la actuación urgente y necesaria de las autoridades municipales, en lo que se identifica como fase 1, es decir, dentro de las 24 horas que se tiene información de la desaparición,  especialmente con patrullaje en los lugares en que la víctima podría hallarse.

Estos protocolos tienen como objetivo implementar un mecanismo operativo de coordinación y colaboración entre las autoridades estatales, municipales y federales, así como la participación de la sociedad civil, academia, organismos públicos y privados, para la búsqueda urgente e inmediata localización en caso de desaparición niñas, adolescentes y mujeres.

También nos desaparecen

En Jalisco se triplicó en los primeros siete meses de 2019 el número de mujeres desaparecidas, esto tomando como referencia los casos ocurridos durante 2018.

En torno a este delito existe un alto índice de impunidad, ya que en la entidad sólo hay dos sentencias condenatorias.

Según el informe elaborado por la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) sobre la violencia de género, en el Estado, de enero a julio de ese año, se presentaron 817 denuncias por desaparición de mujeres, mientras que durante todo 2018 se registraron en total 272 casos. 

Guadalajara, Zapopan, Tlajomulco de Zúñiga, San Pedro Tlaquepaque, Tonalá y El Salto, son los municipios que más casos de mujeres sin encontrar tenían.

¿En qué lugar estamos?

La Fiscalía del Estado durante este periodo recibió 3 mil denuncias por desaparición forzada de personas, de las cuales mil 478 no habían sido localizadas, lo que significa que en Jalisco desaparecen en promedio siete mujeres todos los días, lo que representa un incremento de 68 por ciento respecto a años anteriores.

En 2020, Jalisco se posicionó el segundo lugar en desaparición de personas, mientras que la entidad ocupa el primer lugar en desaparición de mujeres con 275 casos de los mil 277 registrados en todo el país, esto de acuerdo con cifras de la Secretaría de Gobernación, y aunque las autoridades han presentado avances, estos trabajos no son suficientes.

El promedio de edad de las mujeres que desaparecen es de 27 años y, la hora en la que se les ve por última vez, es alrededor de las 7:50 horas.  

También se señala que a la fecha en Jalisco hay más de 2 mil 100 mujeres sin localizar; de estas, 85.4 por ciento han sido clasificadas como ‘no localizadas’ y el 14.6 por ciento como ‘desaparecidas’, por las autoridades.  

La mayor parte de mujeres cuyo paradero se desconoce, corresponde a Guadalajara, seguido de Zapopan.

Sin derechos también es violencia

Al clasificar a las víctimas de desaparición como “no localizadas” y “desaparecidas”, la problemática podría esconder una cifra mayor, advirtió la CEDHJ, pues la separación de casos se hace con “estereotipos”.

A las personas desaparecidas se les define como aquellas cuyo paradero se desconoce y podrían ser víctimas de un delito, mientras que en las no localizadas no hay certeza de que exista un ilícito.

Los números

272 mujeres desaparecidas en 2018

817 mujeres desaparecidas de enero a julio de 2019

235 casos de desaparición corresponden a municipios con alerta de género

86 mujeres desaparecidas sin localizar en Guadalajara

70 en Zapopan

30 en Tlajomulco de Zúñiga

23 en Tlaquepaque

20 en Puerto Vallarta

17 en Tonalá

No se sienten protegidas

Pero en Jalisco, este sector de la población no se siente protegido por las autoridades, distintos colectivos de mujeres han tomado las calles de la ciudad y así lo han manifestado.

En la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, la mitad de las recomendaciones dictadas para garantizar la vida sin violencia de las mujeres en Jalisco, no se han cumplido en la última década.

El organismo que encabeza Alfonso Hernández Barrón, advirtió que del total de su trabajo de diez años, más de la mitad se concentra en esos temas, el 52 por ciento de las recomendaciones han sido emitidas para atender, prevenir y erradicar la violencia contra mujeres.

Según las cifras emitidas por las autoridades de la Comisión, 260 de las 497 recomendaciones han defendido con perspectiva de género a mujeres víctimas, ante violaciones a sus derechos humanos cometidas por autoridades.

Pero a la hora de analizar esas resoluciones se advierte que más de la mitad de los casos, ha sido parcial o insatisfactorio.

Los casos pendientes

Estas son algunas de las recomendaciones pendientes. De 2017 a la fecha se han emitido 83 recomendaciones, la mayoría también se encuentran en vías de cumplimiento, entre ellas se identifican violaciones en los rubros de salud, procuración de justicia, prestación del servicio público, derechos laborales, seguridad, acoso y hostigamiento; violencia obstétrica, entre otros.

Otras tres recomendaciones en el tema de desaparición de personas (25/2019, 11/2020 y 35/2020), donde se documentaron los casos de 12 mujeres víctimas, por falta de acceso a la verdad, a la justicia y a la reparación integral del daño.

¿Qué piden?

  • La Comisión de Derechos Humanos exige a las autoridades municipales y estatales que cumplan su responsabilidad en el ámbito de sus competencias, entre otros, los rubros que están pendientes son:
  • Crear refugios o casas de medio camino en los municipios que alberguen a mujeres en situación de riesgo, sus hijas e hijos.
  • Crear y publicar los Reglamentos Municipales de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y de igualdad entre mujeres y hombres.
  • Implementación de los planes estatales y municipales de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres; y de Igualdad entre Mujeres y Hombres.
  • Implementar Programas Municipales para la Igualdad entre Mujeres y Hombres y prevención y atención a la violencia contra las mujeres.
  • Desarrollar diagnósticos municipales actualizados sobre la condición y situación de las mujeres.
  • Diseñar y ejecutar políticas públicas coordinadas para prevenir el acoso sexual y otras formas de violencia en el espacio público.
  • Integrar Comisiones Edilicias para la Igualdad entre Mujeres y Hombres en los 125 municipios de Jalisco.
  • Elevar la eficiencia y eficacia de la emisión, seguimiento y control de las órdenes y medidas de protección para mujeres receptoras de violencia en Jalisco, de acuerdo a la Recomendación General 35 del Comité de la CEDAW.
  • Fortalecer la operatividad del Protocolo Alba.

Y al menos otros 20 puntos, que se han enviado a todas las autoridades involucradas.

Acerca de Monserrat Cuevas

Lic. Ciencias de la Comunicación | Reportera en Acción | Temas sociales, busco historias de vida que contar.

Revisa También

El VIH hoy, una vida de esperanza

En su surgimiento fue catalogada, al menos de manera popular, como una enfermedad que atacaba …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *