Home / Cultura y Formación / Aprender y enseñar el valor del esfuerzo

Aprender y enseñar el valor del esfuerzo

José Andrés Guzmán Soto

Hoy en día existe una frase concepto que se ha convertido, no solo en  un hábito sino en toda una filosofía de vida para millones de personas: “la ley del menor esfuerzo”; es decir, conseguir los objetivos, metas, sueños con el menor esfuerzo posible; o visto de manera negativa, todo aquello que implica esfuerzo va en contra de “los derechos humanos”; solo hay que buscar aquellas metas que den placer e impliquen el  menor esfuerzo.

Ejemplos los encontramos a diario: si el estudio implica esfuerzo,  prefieren no estudiar; si una carrera significa años de estudio, mejor buscan una carrera corta y de menos esfuerzo; si es un trabajo de mucha concentración y responsabilidad, buscan mejor algo ligero que no les estrese mucho y con un horario flexible; si se trata de una relación de amistad o amorosa, que sea sin compromiso y donde se obtenga el mayor beneficio personal, nada de obligaciones y responsabilidades, solo derechos;

Existe también un gran número de personas, que aplicando la ley de menor esfuerzo, viven en la mediocridad del trabajo haciendo lo mínimo, en el estudio aprobando “de panzazo”, en la vida viviendo “al día”, sin un proyecto de vida porque les implica esfuerzo, trabajo, lucha, sacrificio. El valor de placer por encima del valor de esfuerzo.

Hay otros más que no quieren hacer el esfuerzo de pensar, de reflexionar, de desarrollar su proyecto de vida, y prefieren que otros  piensen por ellos, dejándose manipular y convirtiéndose así en esa masa de personas, esclavas de líderes políticos, religiosos e ideológicos, manipuladores de conciencias e impulsores y destructores de la cohesión social y de la identidad nacional.

Pero hay actitudes más negativas que trascienden la esfera personal y afectan la vida familiar y social, y las viven aquellas personas que roban, violan y hasta asesinan con tal de conseguir dinero y poder de manera  fácil, sin esfuerzo,  sin trabajo;  esta forma de vida se ha convertido en toda una industria de dolor y de muerte afectando a  gran parte de las familias y de la sociedad.

Por ello, es de máxima importancia y trascendencia el aprender y enseñar el valor del esfuerzo, porque éste agiliza la mente, fortalece la voluntad, revitaliza las capacidades y cualidades de las personas, las hace más creativas, más competentes, más dinámicas.

El esfuerzo fortalece la perseverancia para lograr las metas, para realizar un proyecto de vida exitoso, o bien, para levantarse de una caída, de un error, de un fracaso y seguir luchando en el camino de la vida.

El esfuerzo es la capacidad del ser humano para trascender, es el proceso de vivir con entusiasmo,  alegría y con la satisfacción de aprovechar las  cualidades donadas por Dios  para el logro de nuestro proyecto de vida.

Acerca de David Hernandez

Lic. en Filosofía por el Seminario de Guadalajara | Lic. en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Veracruz | Especialista en temas religiosos | Social Media Manager

Revisa También

Preparando mi liturgia: Tuvieron el valor de vivir extraordinariamente

TODOS LOS SANTOS Pbro. J. Jesús Suárez Arellano IDEAS PARA EL CELEBRANTE Con motivo de …