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¿En qué se nota que obedezco a Dios aunque me cuesta hacerlo?

V DOMINGO

El proceso de morir para dar fruto

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE QUINTO DOMINGO DE CUARESMA?

Jeremías 31, 31-34: Dios hará con su pueblo una alianza nueva, escrita en sus corazones, todos reconocerán que le pertenecen y que él es su Dios…

Salmo 50: Crea en mí, oh Dios, un corazón puro… Renuévame… Devuélveme tu salvación… Enseñaré a los malvados tus caminos…

Hebreos 5, 7-9: Jesús, presentó oraciones y súplicas a quien podría librarlo de la muerte… Sufriendo, aprendió a obedecer… y se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de Salvación Eterna…

Juan 12, 20-33: Jesús, anunciando su muerte, dice que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto y añade que, si queremos servirlo, lo sigamos…

REFLEXIONEMOS:

[La escena del evangelio de hoy está colocada por San Juan después de la unción en Betania y la entrada triunfal en Jerusalén. Jesús habla de una Vida que sólo puede ser alcanzada después de aceptar la muerte.

Juan subraya que los “judíos” se oponen a Jesús y los paganos lo buscan.

Algunas palabras claves en este texto (y en el cuarto evangelio) son:

•      La “hora” y “ahora”. Indican que ha llegado el momento/“kairós” en el que Jesús, en la cruz, manifestará la entrega total de Dios. Es un llamado para todos: alcanzar la plenitud humana mediante el amor/entrega total, como el grano de trigo que, rompiendo la cáscara del egoísmo, se deshace para producir más Vida… En el grano, más allá de la apariencia, hay una vida latente que se multiplica cuando nutre o genera otra vida. Lo biológico alcanza su plenitud sólo cuando “muere” al servicio de lo espiritual y el amor es verdadero y útil sólo cuando se entrega más allá de lo biológico, cuando supera el afán de la auto-conservación y del propio interés y cuando pone la vida, día tras día, al servicio de los demás…

•      Vida y muerte, cada una de ellas tiene al menos dos significados distintos, según el contexto: vida biológica y Vida espiritual; muerte biológica y muerte del falso ego.

•      Servidor. El servicio es voluntario y por amor, no por obligación como el de los esclavos.

•      Cruz y glorificación. Dos momentos identificados.

•      Luz y tinieblas. Jesús es la Luz y, también, representan dos realidades del alma humana ante Dios.]

Hacer un proceso de crecimiento personal desde la fe, pasar de satisfacer los instintos a la donación por amor, no es fácil para nadie. No lo fue ni para Jesús. Dice hoy la Palabra que él pasó por lágrimas y llanto… Es doloroso para el grano morir; es aterrador para una mujer dar a luz, pero nace algo nuevo… Existen tareas dificultosas en nuestra vida que debemos integrar en un proyecto personal de maduración personal y de salvación para otros… Jesús es nuestro modelo en eso de morir para sí mismo, como el grano de trigo…

Hay actitudes que capacitan para convertirse en grano dispuesto a ofrecer su vida para que otros vivan. Actitudes que sin duda Jesús vivió:

•      La escucha, reflexión y aceptación de la Palabra de Dios,

•       la adhesión a su proyecto,

•       la renuncia a los propios intereses,

•       la aceptación del dolor como elemento transformador y salvífico de sí mismo,

•       la confianza de que Dios sacará algo mejor a partir de lo que le donemos,

•      Etc.

¿Cómo vivo cada una de estas actitudes en mi vida?

Parece que a nadie le gusta sufrir y, sin embargo, siempre sufrimos… entonces, ¿cómo darle sentido a nuestro dolor? ¿Cómo seguir a Jesús para servirlo en nuestros hermanos? ¿Cómo y a qué morir como el grano y para dar qué tipo de frutos? ¿Soy capaz de negarme a satisfacer mis instintos?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

1.     Te recomendamos que observes algún árbol o planta (sobre todo si la has sembrado tú), imagina (o recuerda) cuando era sólo una semilla y, luego, una plantita… ¿Cuánto ha tardado en crecer? ¿En que se parece a tu proceso de crecimiento? ¿Cómo has buscado tu propio crecimiento con abonos espirituales hasta llegar a dar fruto? ¿Qué frutos has dado? ¿Necesitarás más cuidados, o remedios o ser podado, etc.?

2.     Piensa: Además de los frutos que diste en el pasado, ¿qué estás produciendo ahora mismo y qué producirás en el futuro próximo?

Haz un servicio social que beneficie a tus vecinos… No importa si es doloroso o, al menos, incómodo…

¿Qué puedes hacer que ayude a promover la unidad y el crecimiento comunitario?

Conviértete en un grano que muere para dar fruto al menos con una acción…

3.     Habla con Jesús de cómo, a veces, te duele servir y amar…

Cuéntale de los egoísmos que quieres superar para tener una Vida más plena y espiritual…

Pídele lo que te falta para ser capaz, como él, de morir para dar fruto…

Platícale de que quieres actuar siempre inspirado por su modo de ser y por sus enseñanzas…

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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