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Desde el Corazón: Los actos de desagravio alimentan el amor

Lic. Lupita:

Yo me casé con la idea de que el matrimonio es para siempre, sin embargo, en nuestro día a día, hay muchas ofensas y discusiones.  ¿En verdad Dios quiere que sigamos juntos hasta el final?

Ma. Aurora A.

Querida Aurora:

Es enseñanza santa y cierta de la Iglesia, que cada matrimonio se ha de unir en amor y para siempre.

No se nos invita a vivir juntos para siempre como sea, sino en un clima de amor.  El matrimonio es, por decir así, un taller en el que debemos trabajar cada día para construir el proyecto de Dios para la familia.

¿Cómo generar ese clima de amor? Además de la oración sincera y constante, debemos practicar las virtudes que nos perfeccionan: fortaleza, prudencia, justicia y templanza. Y de manera concreta, una forma de aplicarlas es lo que conocemos como actos de desagravio.

Estas acciones sencillas quitan la gravedad o el peso a las ofensas y hacen ligera la vida. Se trata de restar importancia a los malos tratos y palabras con el fin de hacerles perder su fuerza destructiva y, eventualmente erradicarlos por completo. Una sonrisa, un chiste grato, una respuesta cariñosa, el pedir perdón de inmediato.

Un ejemplo de acto de desagravio lo tenemos en la siguiente narración: cierta mañana, una madre de familia llevó al comedor un par de panes quemados; su esposo e hijo estaban sentados a la mesa y se sorprendieron al ver las condiciones de este pan. El pequeño observó con asombro a su padre cuando tomó una pieza, le untó mantequilla, le agregó mermelada y se lo comió completo. Enseguida llegó la esposa llorando: “he traído el pan quemado, por favor perdóname no sé en dónde tengo la cabeza”. Su esposo respondió serenamente mientras besaba su mejilla,  -no te preocupes, a mí no me disgusta el sabor del pan quemado-

Se levantaron ambos y fueron a lavarse para salir. En la puerta, el pequeño hijo preguntó a su papá:

– ¿En verdad te gusta el pan quemado?-

-En realidad no me gusta, pero sé que tu mamá tendrá un día muy pesado hoy y no hay pan quemado que me impida amarla. Ella es más importante para mí que los errores que pueda cometer.

¡Bellísimo gesto de amor! Todos estamos llamados a realizar actos de desagravio en casa. Practícalos y generarás el clima de amor necesario en tu hogar.

Lupita Venegas/Psicóloga

Facebook: lupitavenegas

Twitter: @lupitavenegasdc

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

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