Home / Cultura y Formación / Educación para toda la vida

Educación para toda la vida

José Andrés Guzmán Soto

Hoy en día no pocas personas tienen la idea de que la infancia, la adolescencia y la juventud son los momentos o etapas para estudiar, y quienes no hayan podido hacerlo perdieron un tiempo precioso en su vida para lograr una profesión y un mejor bienestar.

Hay otras personas que piensan que los conocimientos básicos de primaria y secundaria son suficientes para vivir, y en cuanto más pronto se trabaja, se tiene más éxito en la vida.

También están aquellas personas que no tuvieron la oportunidad de estudiar por circunstancias económicas o porque la estructura social los marginó de la posibilidad de estudio, y de una mejor educación para salir de la  pobreza y de la marginación.

Sin embargo, tras los profundos cambios sociales, económicos y culturales, la educación se vuelve un  imperativo categórico para toda la vida, pues nos exige comprender mejor al otro y comprender mejor la realidad donde vivimos en un entendimiento mutuo, de diálogo pacífico, en empatía y armonía. La educación durante toda la vida es una de las llaves de acceso al siglo XXI y responde al reto de un mundo que cambia rápidamente; una educación que genere y sea la base de un espíritu nuevo.

La educación del ser humano no tiene tiempos; desde nuestro nacimiento, hasta nuestra muerte, estamos en un proceso de aprendizaje continuo necesario, no sólo para sobrevivir, sino para vivir mejor y tener bienestar.

Vivimos en una sociedad educativa que constantemente nos está brindando nueva información y  conocimiento para facilitarnos un mejor desarrollo personal y una mejor convivencia social. Delors dice que la sociedad actual es una sociedad de la información, donde se desarrollan y multiplican las posibilidades de acceso a los datos y a los hechos, por lo cual la educación debe permitir que todos podamos aprovechar esta información, recabarla, seleccionarla, ordenarla, manejarla y utilizarla.

Una actitud de apertura al aprendizaje continuo, debe ser una de nuestras constantes; nos debe llevar a desarrollar la capacidad de “aprender a aprender”; de abrir nuestra mente y nuestro corazón a todos aquellos conocimientos, saberes y experiencias que nos brinda la sociedad de hoy.

Sigamos ese camino de aprendizaje durante toda la vida.

About David Hernandez

Check Also

¿Sé amar y perdonar como Dios desea que lo haga por mi bien?

Desarrollo Espiritual, VII DOMINGO, Ciclo A, 23 de Febrero de 2020. Jesús nos pide que …