Home / Cultura y Formación / El Espíritu de Dios me ayuda a descubrir, ampliar y alcanzar mis metas

El Espíritu de Dios me ayuda a descubrir, ampliar y alcanzar mis metas

Desarrollo Espiritual,

PENTECOSTÉS, Ciclo A, 31 de Mayo de 2020.

PENTECOSTÉS: OPORTUNIDAD PARA REVISAR MI RELACIÓN CO

¿Cómo el Espíritu de Dios me ayuda a descubrir, ampliar y alcanzar mis metas individuales y comunitarias?

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE DOMINGO?

Hechos 2, 1-11: Lucas, con imágenes usadas en la teofanía del Sinaí – viento, ruido, fuego – habla de una manifestación de Dios en Jerusalén para todos los pueblos… Fechada justamente en la fiesta del Pentecostés, día en el que los judíos renovaban su alianza, para subrayar que el Espíritu de Jesús ha sustituido a la antigua ley y trae la unidad al mundo dividido…

(Nota: no debemos confundir este texto con una crónica ya que el libro de los Hechos narra cinco “venidas” del Espíritu, además, sabemos que Él viene siempre…).

Salmo 103: Nos alegramos porque el Espíritu de Dios crea y hace vivir

1 Corintios 12, 3-7. 12-13: El Espíritu nos hace reconocer a Jesús como Señor… Hay un solo Dios que se manifiesta en diversos carismas, ministerios y actuaciones para el bien común… Porque somos el Cuerpo de Cristo formado por Judíos y griegos, esclavos y libres que hemos bebido del mismo Espíritu…

Juan 20, 19-23: El domingo de Pascua al anochecer, Jesús traspasa la cerradura del miedo de los discípulos para llevarles su paz, alegrarlos por su resurrección e insuflarles el Espíritu Santo para hacer de ellos nuevas creaturas que lleven su perdón a todos…

REFLEXIONEMOS:

Hoy, día de Pentecostés, es una buena oportunidad para recordar que el mundo entero, no sólo la Iglesia o cada uno individualmente, tiene necesidad del Espíritu de Dios, porque nos falta paz, armonía y amor en nuestras relaciones humanas y entre las naciones; carecemos de generosidad y solidaridad entre grupos y clases sociales; requerimos más respeto verdadero a la libertad de cada persona; es menester que haya mayor justicia y equidad; se requiere compasión auténtica;  escasea la salud emocional y espiritual; necesitamos de la auténtica misericordia para vibrar con y atender las necesidades de nuestros prójimos; urge más respeto y cuidado por la creación y la vida humana; precisamos de esperanza en un futuro mejor e imaginación para construirlo; requerimos de auténtica amistad con Dios… Mirando el mundo a mi alrededor, ¿en qué noto que es urgente la acción del Espíritu de Dios pues vivimos como en los tiempos de la Torre de Babel y necesitamos entendimiento para superar las divisiones causadas por el pecado, el orgullo y el falso ego?

El Espíritu es Dios que se nos ofrece para dinamizar todo lo bueno que Él ya colocó en nosotros y todo lo que podemos llegar a ser… El Espíritu no es una dádiva que conseguiremos a fuerza de plegarias, no, Él ya está en nosotros… En el Evangelio de hoy queda claro que Jesús Resucitado insufla su Espíritu a sus discípulos como quien, realizando una nueva creación (parecida a aquella narrada en el libro del Génesis, cuando Dios sopló en las narices del muñequito de barro para insuflarle vida); el Espíritu es dado a ellos igual que se le dio a Jesús en aquel día de su bautismo, al inicio de su ministerio.  Es decir, los discípulos son re-creados y capacitados para su misión por el poder del Espíritu dado por Jesús…

Recordemos que la palabra “Espíritu” en la Biblia (tanto ruah en hebreo o pneuma en griego) es difícil de interpretar, significa algo así como viento o, más específicamente, el espacio en el que los seres vivos de nutren de vitalidad, en las Escrituras siempre se usa para describir una realidad inmaterial/divina que capacita al ser humano para poder realizar una misión especial que con sus débiles fuerzas no sería capaz de llevar a cabo… En el caso de Jesús, por señalar algunos puntos: fue concebido por el Espíritu, nació de Él, descendió sobre Él para ungirlo al inicio de su ministerio público, lo conducía, etc.  No se entendería la vida y obra de Jesús sin la acción del Espíritu (Santo) y, tampoco entenderíamos al Espíritu y al Padre ni la relación que existe entre ellos y de ellos con nosotros sin la revelación que Jesús nos ha compartido de su propia vivencia (Tal vez por esto, después del Pentecostés celebraremos las fiestas de la Santísima Trinidad y del Corpus Christi)… ¿Siento la presencia del Espíritu en mi vida? ¿Cómo me relaciono con Dios Espíritu? ¿Cómo lo descubro cada día actuando en mi vida? ¿Cómo experimento sus mociones?

Después del Pentecostés celebraremos las fiestas de la Santísima Trinidad

Lo que nos queda claro al meditar las lecturas de hoy es que, gracias a la presencia y acción de Espíritu Divino, algo nuevo comienza: el Espíritu vive en todos (hoy San Pablo dice que “todos hemos bebido del mismo Espíritu”) y capacita a cada individuo – más allá de lo físico y sensorial, de lo limitado e inconsistente, de los temores y tristezas – para que en su desarrollo individual alcance metas más altas y se pueda entregar  con mayor libertad, seguridad, paz y gozo a su misión en favor de la comunidad… Así nace la comunión en el Cuerpo de Cristo… ¿Me descubro como ser espiritual que no puedo conformarme persiguiendo metas sólo biológicas, psicológicas, económicas o intelectuales? ¿Cuáles son mis metas espirituales? ¿De qué maneras concretas el Espíritu me saca de mi individualismo y me invita trabajar para el bien común? ¿Cómo describo el estilo de vida espiritual que quiero vivir?

Hay un detalle que vale la pena resaltar: el Espíritu viene no sólo para los apóstoles, sino para los discípulos, es decir para todos los que quieren seguir a Jesús… (Incluso, el Espíritu puede inspirar a hombres de buena voluntad aunque no sean creyentes, porque el Espíritu sopla donde quiere)… No es un don para un pequeño grupo selecto, sino que es dado a todos para la edificación mutua… ¿Cómo me doy cuenta que el Espíritu es el alma que compartimos todos en la Iglesia? ¿Me dejo conducir por ese Espíritu de comunión?

Finalmente, queda bastante claro que el Espíritu trabaja para que todos podamos comprender las maravillas de Dios y entendernos los unos a los otros… Y el único lenguaje que todos entendemos es el del amor… El amor es el lenguaje de Dios y es el único lenguaje que hará  de todos nosotros un único cuerpo, el de Cristo… ¿En qué se nota que sé “hablar” el lenguaje del amor, del cuidado, de la ternura y de la comunión?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

1.     Responde por escrito las siguientes preguntas:

•      ¿En qué noto cuando me comporto como  una persona terrenal o cuando me comporto como una persona espiritual?

•      ¿En qué momentos y circunstancias descubro que mi espíritu está unido al Espíritu de Dios?

•      ¿En qué momentos de mi historia personal le he permito al Espíritu de Dios que mejore mi vida?

•      ¿Hacia dónde me está conduciendo hoy el Espíritu Santo?

2.     A lo largo de esta semana, inspira tu oración con la secuencia de Pentecostés.  Subraya las palabras o frases que te toquen más profundamente, habla con Dios Espíritu y ve escribiendo tus hallazgos…

“Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.

Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.

Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno”.

(Si esta ficha te ayuda, compártela)

Esta ficha, así como las de los domingos anteriores, la puedes encontrar en arquimediosgdl.org.mx, pestaña de “formación” y “desarrollo espiritual”.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Revisa También

Preparando mi liturgia: ¿Permito que la Palabra germine y eche raíces en mi corazón?

DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO, Ciclo A, 12 de julio de 2020 Pbro. J. Jesús …