Home / Contigo en casa / El Papa: cuidado con vivir la fe sólo de transmisiones

El Papa: cuidado con vivir la fe sólo de transmisiones

El santo padre explicó los riesgos de una fe sin contacto humano y sin comunidad, vivida solo a través de las redes sociales y medios de comunicación. Aseguró que esta es una situación temporal, pero la Iglesia no puede quedarse solo a distancia.

Pbro. Alfonso Rocha Torres

Este 17 de abril, viernes de la octava de Pascua, en la Misa en la Casa Santa Marta del Vaticano, el Papa pidió por las mujeres embarazadas en este tiempo de incertidumbre; pero al comentar el texto de la tercera aparición de Cristo Resucitado, (Jn 21 1-14) cuando se aparece a los discípulos en la orilla después de una pesca infructuosa en el Mar de Tiberíades. Invitados por el Señor a tirar las redes de nuevo, llenaron las redes con peces.

En su homilía habló del riesgo de una fe gnóstica, sin comunidad y sin contacto humano real, vivida sólo a través de transmisiones en directo que “viralizan” los sacramentos.

Aquí las palabras del Papa:

“La familiaridad diaria con el Señor es la del cristiano. Y seguramente, desayunaron juntos, con pescado y pan, ciertamente hablaron de muchas cosas de forma natural.

“Esta familiaridad con el Señor, de los cristianos, es siempre comunitaria. Sí, es íntimo, es personal pero en comunidad.

“Una familiaridad sin comunidad, sin pan, sin la Iglesia, sin el pueblo, sin los sacramentos es peligrosa.

“Puede convertirse en una familiaridad, digamos, gnóstica, una familiaridad sólo para mí, separada del pueblo de Dios. La familiaridad de los apóstoles con el Señor fue siempre comunitaria, siempre en la mesa, un signo de la comunidad. Siempre era con el Sacramento, con el pan.

“Digo esto porque alguien me hizo reflexionar sobre el peligro que este momento que estamos viviendo, esta pandemia que nos ha hecho a todos comunicarnos religiosamente a través de los medios de comunicación, incluso esta Misa, pero no juntos, espiritualmente juntos.

“La gente es pequeña. Hay un gran pueblo: estamos juntos, pero no juntos.

“También está el Sacramento: hoy lo tienen, la Eucaristía, pero la gente que está conectada con nosotros, sólo la Comunión espiritual.

“Y esto no es la Iglesia: es la Iglesia en una situación difícil, que el Señor permite, pero el ideal de la Iglesia es estar siempre con el pueblo y con los Sacramentos. Siempre”, aseguró el Papa Francisco.

“Antes de Pascua, cuando salió la noticia de que celebraría la Pascua en San Pedro vacía, un buen Obispo me escribió y me regañó. “Pero cómo es que San Pedro es tan grande, ¿por qué no pone 30 personas por lo menos, para que se pueda ver a la gente? No habrá peligro…”.

“Pensé: “Pero, ¿qué tiene en la cabeza, para decirme esto?”. No lo entendí, en el momento. Pero como es un buen Obispo, muy cercano a la gente, querrá decirme algo. Cuando lo encuentre, le preguntaré.

“Entonces lo entendí. Me dijo: “Ten cuidado de no viralizar la Iglesia, de no viralizar los Sacramentos, de no viralizar al Pueblo de Dios.

“La Iglesia, los Sacramentos, el Pueblo de Dios son concretos. Es cierto que en este momento debemos hacer esta familiaridad con el Señor de esta manera, pero para salir del túnel, no para quedarse allí”.

“Y esta es la familiaridad de los apóstoles: no gnósticos, no viralizados, no egoístas para cada uno de ellos, sino una familiaridad concreta, en el pueblo.

“Familiaridad con el Señor en la vida diaria, familiaridad con el Señor en los Sacramentos, en medio del Pueblo de Dios. Ellos han hecho un camino de madurez en la familiaridad con el Señor: aprendamos a hacerlo también”, dijo.

Hagamos caso al Papa

El tiempo que por necesidad los sacerdotes sigamos transmitiendo la Santa Misa por internet y la redes sociales, hemos de invitar a los fieles en su casa, en especial los que si conviven con más personas en sus casas a orar más y bien; a vivir con piedad y en un ambiente festivo estos encuentros virtuales, pero de hermandad con sus familiares, a compartir en otros momentos entre ellos la Palabra de Dios orada y meditada. A rezar juntos el Santo Rosario, a unirse a la Transmisión de la Adoración al Santísimo Sacramento del Altar.

A poner su altar físico y agendar perfectamente los tiempos y momento para compartir la Fe, como una manera de seguir construyendo la Iglesia de Casa; la Iglesia Doméstica, que se sostendrá de la mano de Jesús y María; y como bien lo afirma el Papa; sólo de manera excepcional y temporal en lo que podemos encontrarnos con la Comunidad y la Asamblea física en las celebraciones cultuales.

COMENTARIOS:                vivirenlapantalla@gmail.com

PARA SABER MÁS:          www.vaticannews.va/es

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

Revisa También

Lo que se ve y lo que no se ve

¿Te ha pasado que a veces no sabes lo que haces o dices las cosas …