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Mi Vocación. Pre-vida Consagrada Zapopan

Pastoral Vocacional

Del 11 al 14 de julio, llevamos a cabo la última PRE-VIDA CONSAGRADA, en la casa pastoral de la Parroquia San Isidro Labrador, en Zapopan Jalisco.

Participaron veintiocho jovencitas de entre 14 y 35 años, provenientes de diferentes municipios de Jalisco y Nayarit. La diversidad entre ellas no impidió que se integraran armoniosa y fructíferamente.

Participamos diez congregaciones en el acompañamiento de las jóvenes: Religiosas de San José Obrero, Carmelitas del Sagrado Corazón, Hijas del Sagrado Corazón de Jesús, Hermanas Franciscanas de Jesús Crucificado, Siervas de la Santísima Trinidad y de los Pobres, Esclavas del Divino Corazón, Siervas de Jesús Sacramentado, Hijas de Santa María del Corazón de Jesús, Hijas del Divino Celo del Corazón de Jesús e Hijas de San Camilo.

Este encuentro se desarrolló en un ambiente de fraternidad, alegría, compromiso y servicio; buscando a cada momento lo que más favoreciera la experiencia de las jóvenes y para quienes nos tocó servir en él.

Damos gracias a quienes han sido manifestación de la Providencia de Dios, compartiéndonos alimentos y orando por nosotras.

En seguida les compartimos la experiencia de tres jóvenes que se atrevieron a ser parte de esta propuesta de acompañamiento en el discernimiento de su vocación, les preguntamos:

  1. ¿Qué significó para ti haber vivido la Pre-vida Consagrada?
  2. ¿Qué te llevó a pedir o no el acompañamiento vocacional?
  • Mayra Elizabeth Villa Ramírez, 26 años.
  1. “Abrir un momento en mi vida para pensar y meditar los diferentes estilos de vida y vocaciones y poder acercarme a descubrir cuál es la que me corresponde.”
  2. “Formarme tanto en la fe como en el valor de servir, continuando con el descubrimiento de mi vocación.”
  • Mariana Elena Rivera García, 14 años.
  1. “No debo alejarme de Dios, aprendí cómo hablar con Él el valor que tiene mi vida.”
  2. “Conocer más sobre la vida consagrada y la paz que refleja cada religiosa.”
  • Miriam Carolina Martínez Arreola, 20 años.
  1. “Llegué queriendo respuestas de lo que Dios quería para mí y el pre-vida me enseñó que tenía que acercarme más a Dios y confiar en Él para entender qué es lo que quería para mí. Me deja de tarea acercarme a Dios a través de los Sacramentos y en el servicio, así como en el perseverar en medio de las dificultades, por que el mismo Dios me creó.”
  2. “No pedí acompañamiento con alguna congregación porque, aunque si me llamó la atención el servicio que prestan, ninguna me atrajo lo suficiente para ser acompañada.  Pensé que puedo ayudar a los demás, como ya lo he hecho siendo misionera laica, y ahora ayudando a otros chavos a que encuentren lo que Dios quiere de ellos. De hecho comencé hablando con algunas hermanas para ver la posibilidad de que con el grupo de jóvenes podamos servir en donde ellas ya lo hacen y así capacitarnos y aprender en el servicio a los más necesitados.”

Al terminar esta experiencia agradecemos a Dios y le encomendamos la obra que él mismo ha comenzado en estas jóvenes; así como pedirle que siga mostrándonos el camino y la manera de acompañarlas en su búsqueda vocacional.

Acerca de Rebeca Ortega Camacho

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