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Las decisiones siempre son responsabilidad personal, asumir las consecuencias de las nuestras son el principio de una madures humana

Aprender a tomar decisiones

José Andrés Guzmán Soto

Normalmente todos los días del año estamos tomando decisiones, en el hogar, en el trabajo, en la escuela, en alguna reunión de amigos, de compañeros, de vecinos. En diferentes situación, como en la compra de algún producto o servicio, en la opción de algún viaje a otro lugar fuera de casa o de la ciudad, o si vamos al cine o a algún otro lugar de diversión o de esparcimiento en nuestro tiempo libre, etc.

Todos somos conscientes que existen diferentes niveles de decisiones en relación a las consecuencias que pueden traernos tanto a nivel personal como familiar o social; esto es, decisiones que nos pueden cambiar la vida como la elección de una carrera, la elección de un compañero o compañera de matrimonio, o la elección de una vocación religiosa;

Cuando tomamos una decisión, normalmente pensamos que es la correcta porque nos traerá un bien  para nosotros, para nuestra familia o para nuestro grupo social, por eso decimos que no hay buenas o malas  decisiones, sino que son las consecuencias positivas  o  negativas las que determinan lo acertado o lo erróneo de una decisión; aún más podemos decir que, en algunas ocasiones una decisión errónea puede traer consecuencias positivas o al contrario, una decisión “buena” puede traer consecuencias negativas. Como ejemplo tenemos que Cristóbal Colón por una decisión errónea de buscar el paso más corto hacia el oriente descubrió América.

Toda decisión tiene un que, esto es, una acción u omisión, un por qué, es decir una motivación y un para qué o una finalidad. Ejemplo: he decidido jugar futbol (la acción), porque me agrada, me divierto, disfruto el momento (motivación) y porque deseo llegar a ser un profesional del futbol (finalidad). Cuando no se tiene claro alguno de estos elementos, vienen las confusiones y las indecisiones o las decisiones que traen consecuencias negativas.

Además, existen tres tipos de decisiones humanas a partir de las motivaciones: Están las decisiones de carácter intuitivo, es decir las que son motivadas por una intuición un hábito repetitivo y automático; como por ejemplo frente al peligro tomamos decisiones intuitivas de reflejos automáticos para defendernos. Por otra parte están las decisiones reflexivas, son aquellas que después de haber analizado los pros y contra decidimos lo más conveniente para nuestro bienestar, nuestra salud o nuestra vida, como por ejemplo la aceptación de un trabajo, el inicio de un negocio, etc. Por último están las decisiones que tomamos a partir de las emociones, tal puede ser el caso de la decisión de casarse por estar perdidamente enamorado del novio o la novia, sin pensar en donde van a vivir, si cuentan con un plan de matrimonio.

Las decisiones siempre son responsabilidad personal, asumir las consecuencias de las nuestras son el principio de una madures humana.

Acerca de Monserrat Cuevas

Lic. Ciencias de la Comunicación | Reportera en Acción | Temas sociales, busco historias de vida que contar.

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