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Biblia y música clásica

Sergio Padilla Moreno

El 2020 será un año importante de acercamiento a la Biblia, por lo menos es lo que esperamos -y necesitamos como creyentes-, puesto que el próximo 30 de septiembre se cumplen 1,600 años de la muerte de San Jerónimo -uno de los cuatro Padres Latinos de la Iglesia y quien tradujo la Biblia al latín, versión conocida como Vulgata-, motivo por el cual el Comité Ejecutivo de la Federación Bíblica Católica animó a sus miembros a celebrar el año 2020 como un “Año de la Palabra de Dios”, a comenzar el primer domingo de Adviento (1 de diciembre de 2019) hasta la fiesta de San Jerónimo (el 30 de septiembre de 2020). En este contexto, el Papa Francisco emitió el pasado 30 de septiembre, el «Motu Proprio» “Aperuit Illis” (Les abrió el entendimiento) con la que instituye el domingo de la Palabra de Dios.

En el citado documento, el Papa Francisco dice: “Establezco que el III Domingo del Tiempo Ordinario [26 de enero] esté dedicado a la celebración, reflexión y divulgación de la Palabra de Dios. Este Domingo de la Palabra de Dios se colocará en un momento oportuno de ese periodo del año, en el que estamos invitados a fortalecer los lazos con los judíos y a rezar por la unidad de los cristianos. No se trata de una mera coincidencia temporal: celebrar el Domingo de la Palabra de Dios expresa un valor ecuménico, porque la Sagrada Escritura indica a los que se ponen en actitud de escucha el camino a seguir para llegar a una auténtica y sólida unidad.”

El arte es un buen medio para acercarnos a la Biblia, para que, como dice el Papa, se “haga crecer en el pueblo de Dios la familiaridad religiosa y asidua con la Sagrada Escritura.” Seguramente hay muchas historias bíblicas que nos marcaron gracias al arte cinematográfico, como la famosa película Los diez mandamientos, o algunas obras teatrales como Jeremías de Stefan Zweig. En la música clásica y la ópera también hay autores que se han ocupado de temas bíblicos para tematizar sus obras. El alemán Georg Friedrich Händel dedicó varios oratorios a temas bíblicos como Esther, El Mesías o Judas Macabeo, entre varios otros. Johann Sebastian Bach compuso un par de grandiosas obras basadas en la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo a partir de los evangelios de Mateo y Juan. Ludwig van Beethoven compuso el oratorio Cristo en el monte de los olivos. El italiano Giuseppe Verdi trabajó el tema del cautiverio del pueblo hebreo en Babilonia en su ópera Nabucco (1842). El compositor francés Camille Saint-Saëns se acercó a través de la ópera a la conocida historia de Sansón y Dalila (1877). El compositor romántico alemán Felix Mendelssohn compuso un par de oratorios: Paulus y su famoso Elías. Material hay y de sobra, solamente falta el deseo de darnos tiempo para disfrutar algunas de estas obras maestras.

padilla@iteso.mx

Plácido Domingo – Samson et Dalila (Final scene)

Acerca de David Hernandez

Lic. en Filosofía por el Seminario de Guadalajara | Lic. en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Veracruz | Especialista en temas religiosos | Social Media Manager

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