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Del antropologismo despótico a la administración responsable

Karime Ramos Godoy

El tema del conflicto u oposición entre el antropologismo ecológico y el biocentrismo es uno que hay que entender y desmenuzar para entender el verdadero sentido del cuidado a la ecología. El primero, a lo largo de los años, ha presentado al hombre como amo y señor de la naturaleza, dominante de la misma; el biocentrismo, en cambio, pone al centro de toda decisión a la naturaleza, en igualdad de circunstancias todos los seres vivos, y dónde el ser humano no prima por encima de cualquier otro.

El objeto de estas líneas no es oponernos rotundamente al biocentrismo o al antropocentrismo despótico que se vivió por décadas y se sigue viviendo a la fecha, sino, proponer un nuevo antropocentrismo, uno con una nueva perspectiva, un nuevo modo de pensar y actuar. Un hombre poseedor de una dignidad especial pero que no abusa de la creación ni confronta a la misma, sino que vive en armonía con la naturaleza.

Podemos  y debemos entender y definir nuestro papel respecto de la naturaleza como un papel de administradores responsables de la casa común y, como tales, tendremos que rendir cuentas al Creador en algún momento. No podemos ver el cuidado de la naturaleza y el de la vida humana como polos opuestos, o conceptos antagónicos sino, como dos caras de una misma moneda.

No podemos ser indiferentes respecto del cuidado de la vida del más débil y del pobre, y ser “fanáticos” del cuidado del medio ambiente. Todo pertenece al mismo conjunto, cuidar la vida del ser humano necesariamente implica el cuidar la vida del medio ambiente en donde habita y de los más desprotegidos. “Estamos llamados a ser los instrumentos del Padre Dios para que nuestro planeta sea lo que Él soñó al crearlo y responda a su proyecto de paz, belleza y plenitud” (Laudato si, n.53).

La antropología que necesitamos es una donde el ser humano se ocupa de modo especial de exaltar su dignidad a través de la protección y defensa de la vida del más débil, del pobre, y todos aquellos seres que habitan en el planeta y que requieren el cuidado del hombre para subsistir o preservarse para las generaciones futuras.

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