Home / Cultura / Padre Adalberto González, el ángulo amable de la Comunicación
En una visita de cortesía al Periódico El Informador, hacia 1989, el Padre Adalberto González acompañó al Arzobispo Posadas Ocampo, y ambos recorrieron la Biblioteca de ese rotativo.

Padre Adalberto González, el ángulo amable de la Comunicación

José de Jesús Parada Tovar

Supuestamente, es más fácil y viable que un Periodista llegue a ser Escritor, a que un Escritor se convierta en Periodista. Quién sabe qué factores intervendrán en ello, máxime si algunos o muchos logran ambas cosas. Podrán influir elementos como la herencia, la vocación, el esfuerzo, el amor a las Letras, la inspiración, etcétera. Lo cierto es que existen afinidades y paralelismos entre ambos oficios, que finalmente convergen en el ejercicio de la Comunicación, así sea de alcance público, o restringido y selectivo.

Del Presbítero Adalberto González González (originario de La Capilla de Guadalupe, Jalisco, donde nació el 25 de junio de 1940, y fallecido el 26 de agosto de 2018 en Guadalajara) se ha ponderado más, y con justicia, la faceta de Literato y Escritor, gracias a la autoría de sus 15 Libros de Narrativa, Poesía y Cuento. Sin embargo, en su obra se advierten también rasgos muy periodísticos, sobre todo en los Géneros de la Entrevista, el Retrato, la Crónica o la Semblanza, por más que sobresalga el perfil literario para describir con exquisita y galana sencillez los contextos, personajes, paisajes y momentos.

Vertientes de la Comunicación

Desde hace décadas, los teóricos de la novedosa Carrera y Profesión de las Comunicaciones Sociales le diseñaron una ramificación, en cuanto a su ejercicio, que abarca las especialidades de la Comunicación Organizacional o Institucional, encaminada a planear y aplicar métodos y procedimientos para transmitir la información de los altos mandos, tanto a nivel interno como hacia el exterior, procurando siempre hacerlo con verdad, claridad y oportunidad, y con ello propiciar una buena e integral imagen del organismo o institución. Y, obviamente, para lograr esta finalidad, se requiere como premisa o condición un acertado manejo de las Relaciones Públicas, que son otra rama de las Comunicaciones Sociales.

Mayo de 1991, en el Seminario Mayor, el Arzobispo Juan Jesús Posadas presidió la Convivencia Anual con Comunicadores, a propósito de la Jornada Mundial y Mensaje Papal de las Comunicaciones. Al extremo derecho, segunda fila, el Padre Adalberto.

Pues bien, a todo esto se enfrentó como tarea el Padre Adalberto González desde el naciente año 1979, ¡precisamente en vísperas de la inolvidable visita del Papa Juan Pablo II a Guadalajara!, y sin el bagaje de una experiencia personal en el oficio, como tampoco con el apoyo de una estructura sólida de la Oficina de Prensa de la Arquidiócesis. Como quien dice, un bautizo de fuego, por la enorme dimensión y repercusiones del evento.

No obstante, ese reto, a la postre bien solventado, le permitió fincar y robustecer todo un aparato de Comunicación Social, modesto, sí, pero eficiente y confiable, lo mismo al seno del Arzobispado y del Clero en general, que en su proyección y servicio a los Medios locales de Difusión. No en balde, y sin proponérselo, personifica el hecho insólito de haber trabajado, durante un lapso de 30 años, como Vocero de tres Cardenales: los Arzobispos José Salazar López, Juan Jesús Posadas Ocampo y Juan Sandoval Íñiguez.

La amabilidad como sello

A partir de la séptima década del Siglo XX se habían multiplicado los Medios de Comunicación -Prensa, Radio, Televisión-, y simultáneamente el número de Periodistas y de fuentes informativas institucionales que exigían la operación de una instancia de atención a los Reporteros. La Iglesia sintonizó con la respuesta a esa demanda, y el Cardenal José Salazar tuvo la atingencia de poner al frente al Padre González para emprender dicha tarea.

La verdad es que, en la primera etapa, aparte de la particular inexperiencia y la precariedad de equipamiento humano y tecnológico, el Padre Adalberto hubo de sortear la resistencia del Sr. Salazar a comparecer ante los Medios, si bien recurrió con frecuencia a solicitarle, al Prelado Metropolitano, transmitir por escrito sus palabras, tan llenas de sabiduría y calidad pastoral, e incluso gradualmente fue convenciéndolo de tratar más cercanamente a los diaristas.

Eso sí, la marca de la función noticiosa del Arzobispado tapatío la implantó y sostuvo siempre la afabilidad del Director de la Oficina responsable, quien además de familiarizarse con la conveniencia de emitir Boletines de Información y de convocar y coordinar Ruedas de Prensa, echaba mano de la opción autorizada de hacer presidir esas Conferencias de Información a los Obispos Auxiliares Adolfo Hernández Hurtado, Antonio Sahagún López y Ramón Godínez Flores. Asimismo, incontables veces fue requerido para proporcionar él mismo los datos o puntos de vista solicitados, constituyéndose prácticamente en el primer Vocero Oficial que ha tenido el Arzobispado, e invariablemente cumplió esa delicada encomienda con comedimiento hacia los informadores, con prudencia pero sin ocultamientos, guardando siempre la profesional lealtad institucional… y sin dejar de sonreír y de generar confianza y empatía.

Por supuesto, todo ello configura y es parte consustancial del quehacer periodístico, concretamente desde la facilitación de la información a los informadores y su acercamiento a las Autoridades informantes. E igual aconteció con los sucedáneos: el Cardenal Juan Jesús Posadas y sus nuevos Obispos Auxiliares Javier Navarro Rodríguez y José Guadalupe Octavio Martín Rábago (incluyendo el año en que este último fungió como Administrador Diocesano); el Cardenal Sandoval Íñiguez y sus Auxiliares adicionales: José Trinidad González Rodríguez, José Luis Chávez Botello, Benjamín Castillo Plascencia, Miguel Romano Gómez, José María de la Torre Martín, Rafael Martínez Sáinz, José Francisco González González y Juan Humberto Gutiérrez Valencia; muchas veces con la presencia de ellos en la Radio o la Televisión.

Por gestión del Padre Adalberto González, en diciembre de 1989, el Cardenal Sebastiano Baggio, Camarlengo de la Santa Sede, concedió particular entrevista a El Informador, durante su breve visita al Cardenal José Salazar, Arzobispo Emérito. 

Nunca faltó mediación solícita de Don Adalberto para conseguir entrevistas exclusivas a los altos mandos o para allegar material informativo o pistas de seguimiento, pues entendió a cabalidad el ser y quehacer del Periodista, merced a lo cual no le faltaron ocasionales desaveniencias con Reporteros o Jefes de Información, zanjadas luego con el diálogo sincero y su peculiar bonhomía. Su carácter amistoso le granjeó la confianza de los Comunicadores, quienes le pedían servicios religiosos de lo más variado: desde Bautizos de los hijos hasta Primeras Comuniones, Quinceañeras, Matrimonios, Aniversarios, Confesiones, Dirección Espiritual, Unción de Enfermos, Bendición de propiedades o instalaciones y hasta Exequias, no únicamente personales, sino con alcance a familiares y conocidos de los solicitantes.

Pionero de Instituciones

  • El Padre Adalberto González, desde 1980, ideó y organizó Ejercicios Espirituales Cuaresmales para los Periodistas, que devinieron después en lo que ahora es la Pascua de los Comunicadores en el Sábado Santo. Promovió el anual Festejo del 24 de enero a San Francisco de Sales, Patrono de los Periodistas y Escritores Católicos, con Misa y tamaleada. Durante varios años se acostumbró llevar una imagen de Nuestra Señora de Zapopan a diversas instalaciones de Medios locales, incluyendo la Celebración de una Eucaristía o el rezo del Rosario con todo el Personal presente; tradición ya suspendida.
  • Fue él uno de los impulsores del periódico Semanario Arquidiocesano, fundado por el Cardenal Arzobispo Juan Sandoval en 1997, participando también como Colaborador Articulista y como Consejero Editorial hasta su muerte. En el año 2000, acompañó y alentó la institución del Premio Católico Anual al Comunicador mediante el Galardón “José Ruiz Medrano”, a iniciativa de la Pastoral Diocesana de la Comunicación, y que se ha otorgado casi sin interrupción.
  • De toda esta labor hay escuela y secuela. No menos de 10 Presbíteros, de él aprendieron el arte de la Comunicación al seno de la Arquidiócesis y en su amplia dimensión de servicio a los Medios Informativos y, por extensión, al público en general. En 2016, año de sus Bodas de Oro Sacerdotales, develó la placa, con su nombre, que en su honor ostenta la Sala de Redacción y Diseño de Semanario.        

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Revisa También

Continúa sin reparación Templo de San Francisco

David Hernández El sábado 12 de septiembre fue inaugurada la Línea 3 del Tren Ligero …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *