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¡Felicidades, Semanario! por sus 23 años de informar, formar e incidir en la vida de las personas. ¡Felicidades, Guadalajara!, por tus 478 años de ser la casa común de los jaliscienses

Guadalajara, nuestra casa común

El 14 de febrero de 1997, salía a la luz la primera portada del periódico Semanario. La portada de ese día, enmarcaba una litografía a media plana de la catedral, símbolo de nuestra querida Guadalajara, por sus 455 años de ser fundada, con el título a ocho columnas: ¡Felicidades, Guadalajara!

El Padre José María Velasco Ortega, señalaba en la sección cultural, que los fundadores de la ciudad eran de “recio carácter, arriesgados, indomables ante cualquier dificultad, buscaron y cambiaron tres veces la sede, hasta quedar satisfechos en este Valle de Atemajac”. Palabras que hoy, en el 2020, siguen siendo iluminadoras.

Hoy es momento de reflexionar en el proyecto de refundación que el actual gobierno estatal ha propuesto a la ciudadanía, a través de la creación de una nueva Constitución para los jaliscienses. Nos obliga, como Sociedad y como Iglesia, a reflexionar sobre las motivaciones, finalidades, y el perfil ideal de los ciudadanos y ciudadanas que fungirán como constituyentes.

La Constitución es la Ley máxima de la mayoría de las sociedades; establece las reglas en la vida social, económica y cultural, de nuestra vida cotidiana, de nuestra forma de relacionarnos con los demás, de la educación, de nuestros trabajos, del medio ambiente y de la forma en que producimos y repartimos la riqueza que creamos.

Se percibe que los políticos son los únicos beneficiados por el actual pacto social llamado Constitución, con una sociedad ausente.

Los constituyentes de 1917, tenían un promedio de 34 años de edad, en un país donde 46 años era el promedio general de vida. El 3 por ciento eran agricultores; periodistas, el 4 por ciento; ingenieros y médicos, 9 por ciento; obreros, 4 por ciento; maestros, siete por ciento. El grueso de los constituyentes eran militares, con 24 por ciento y abogados el 28 por ciento.

El constituyente no puede ser elegido con base en la  ideología de derecha o izquierda, o de género, pues este modelo de pensamiento quedó rebasado ante la pluralidad de la sociedad.

La honestidad, autoridad moral y formal, deben ser factores relevantes para quien integre el constituyente; conocimiento sobre derechos humanos y en  acción por ellos, con la visión de ampliarlos a quienes son excluidos: los pobres, migrantes, o personas en  situación de refugio, para que tengan viabilidad en el estado de Jalisco. Conocimiento sobre las regiones del estado y capacidad de interlocución, integridad, honestidad y visión de futuro para abrirse a los problemas que demandan una solución, también es un imperativo para responder, con oportunidad a los temas sociales, políticos y culturales de nuestro Estado.

¡Felicidades, Semanario! por sus 23 años de informar, formar e incidir en la vida de las personas. ¡Felicidades, Guadalajara!, por tus 478 años de ser la casa común de los jaliscienses.

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