Home / Iglesia en México / Así enfrenta la Diócesis de Colima la pandemia
Catedral de Colima

Así enfrenta la Diócesis de Colima la pandemia

“Cuando   la   tormenta   pase   y  se  amansen  los  caminos  y  seamos sobrevivientes de un  naufragio colectivo”, poema de Alexis Valdés.

Pbro. Lic. Oscar Llamas Sánchez

La Pandemia del COVID 19 ha venido a poner a la Diócesis de Colima, a México y al mundo entero de rodillas. Nos ha enseñado a ser más humildes,  para comprender que en medio de los avances tecnológicos las comodidades, y  la prepotencia del materialismo y el individualismo del mundo de hoy, nos ponen a temblar y nos sentimos desprotegidos y amenazados por un pequeño virus invisible.

En esta larga cuarentena hemos valorado la grandeza de la vida;  regalo maravilloso de Dios. Hemos aprendido que tenemos que ser más ordenados en nuestra higiene y en nuestra alimentación.

El confinamiento ha sido un semáforo rojo que detuvo nuestra vida acelerada, desordenada e irreflexiva, que vino a cambiar nuestros planes, nuestros proyectos y que vino a despertar la necesidad de estar más cerca de Dios y robustecer la vida del Espíritu.

Vino a fortalecer la necesidad de estar más unidos en familia y en comunidad. Vino a despertar la creatividad en el uso de la tecnología, para utilizarla en proyectos educativos, religiosos y de esparcimiento.

Ha sido sorprendente la creatividad de nuestros sacerdotes trasmitiendo la catequesis infantil, de grupos de adultos y celebraciones eucarísticas a través de las redes sociales.

El Señor Obispo Marcelino Hernández Rodríguez, nos ha enviado mensajes de aliento y nos ha pedido encarecidamente que sigamos las normas y principios de fieles recomendados.

Se han retrasado eventos tan significativos como el Año Jubilar, que se pretendía iniciar el día 2 de mayo por los 170 años de fundación del Seminario de Colima, se han suspendido las clases en nuestro Seminario Mayor y Menor; y hemos resentido la situación económica en los municipios más grandes y también en nuestras parroquias.

Los retos y desafíos que nos deja el COVID 19 es la necesidad de ser una sociedad más prospectiva, ser una país más ordenado y organizado.

Valorar más a los agentes sanitarios, médicos, enfermeras, enfermeros y camilleros, ser una sociedad más humana y solidaria con los más necesitados.

Escuché que estamos en el mismo barco. PERO NO ES ASÍ. Estamos en la misma tempestad, pero no en el mismo barco. Mi barco puede naufragar y el tuyo no. Y viceversa.

Para algunos, la cuarentena, es tiempo de descanso y vacaciones, para otros es estar revolviendo basura para vivir, es estar pensando que comeremos mañana, sobre todo los que han perdido sus trabajos y negocios y su forma de vivir.

Constantemente los fieles y sacerdotes hemos estado unidos en oración virtualmente para pedirle a la Santísima Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra su protección y su cuidado, por nuestra Diócesis, el país y el mundo entero.

TRES PROPUESTAS HACIA EL FUTURO:

  1. .- Que se destine más presupuesto a la Secretaría de Salud, para que pueda contar con hospitales bien equipados; con mayor presupuesto para insumos en medicamentos, equipos  de protección para los agentes sanitarios. Debemos estar prevenidos para futuras pandemias.
  2. Que el gobierno retrase el cobro de impuestos y pagos de servicio, mientras está la contingencia, para que la gente pueda permanecer en casa y no caiga en la depresión y desesperación económica.
  3. Que la modalidad sanitaria se siga conservando en la medida de lo posible, de manera permanente para evitar más contagios.

“Cuando  la  tormenta  pase  le pido a Dios apenado que nos devuelvas mejores como nos habías soñado”.

Acerca de David Hernandez

Revisa También

El cáncer, la indiferencia en la sociedad

Monserrat M. Cuevas Fotografías: Víctor Esparza Melannie es una pequeña de 1 año 7 meses, …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *