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Foto: Víctor Esparza / ArquiMedios

Coronavirus, la cruz que nadie quiere cargar

Contraer la enfermedad del COVID-19 es un duro golpe a nivel físico, emocional y económico para pacientes y familiares.

David Hernández

¿Qué pasaría si usted o algún integrante de su familia contrajera el COVID-19? Muy probablemente es la pregunta que ha estado rondando en su mente desde que inició la pandemia y las respuestas que se ha formulado seguramente no son alentadoras.

Hay quienes consideran que dar positivo al coronavirus es una sentencia a muerte como la de Jesús, condenado a cargar su propia cruz desde el Pretorio hasta el Calvario.

Así fue en el caso de Jessica Pajarito, una mujer de 31 años que el 12 de junio fue diagnosticada con el virus SARS-COV-2, mejor conocido a nivel mundial con el nombre de coronavirus.

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“De un momento a otro me empecé a sentir mal: mucha fiebre, cansancio y dolor de cabeza, era lo que presentaba. Yo pensé que era algo pasajero, entonces el primer día así lo pasé, aunque esa sensación que estaba experimentando no me parecía muy común”, explica Jessica.

Al segundo día, decidió tomar unos antinflamatorios (Ibuprofeno) para controlar los síntomas, sin embargo, horas después brotó una tos seca de forma intensa.

Fue hasta el tercer día de los síntomas cuando decidió ir al médico, pues la intensidad de la tos le impedía respirar bien.

“La doctora me dice que son amígdalas; me receta Amoxicilina, Dexametasona inyectada e Ibuprofeno”, señala.

Luego de concluir su tratamiento el domingo 7 de junio, no sintió mejoría, pues continuaba con la tos y la fiebre, así que decidió buscar ayuda especializada.

Resultado de la prueba Covid-19

De Herodes a Pilatos

“El día lunes a primera hora ya no podía respirar, así que decido ir con un particular pero no me quisieron atender que porque tenían miedo. Me mandan al Civil Nuevo y de ahí al Civil Viejo. Cuando llego, a la entrada de urgencias del Civil Viejo, me dicen que ahí no era el área de COVID, que estaba en el Civil Nuevo.

“Me traslado al Civil Nuevo en el área de urgencias y me dicen que ahí tampoco estaba el área de COVID, que estaba en la entrada principal. Cuando llego a la entrada principal me vuelven a señalar que ahí no era el área sino en urgencias, voy otra vez a urgencias y en cuanto llego me niegan la entrada porque no tenía un papel que dan en la entrada principal para los pacientes de coronavirus”, menciona.

Cada minuto que pasaba Jessica experimentaba más dificultades para respirar, y más por el esfuerzo constante que realizaba para trasladarse de un hospital a otro.

“Mi hermana que me acompañaba se dirige muy molestada con el subdirector del Hospital, él regaña al personal de salud y por fin me consigue un doctor para que me atienda. Cuando llego nuevamente al área de urgencias, me recibe una doctora la cual, de manera prepotente, afirma que ella no me va atender.

“Después de hacernos de palabras, el subdirector baja nuevamente y le llama la atención a la doctora. No fue hasta las seis de la tarde que me atendieron en el área de COVID-19, todo para que me recetaran Paracetamol y Tesalón”.

Enfermedad nada barata

Al ver el trato que le dieron en los Hospitales Civiles, Jessica decide atender su enfermedad por otro lado, y gracias a un doctor conocido logra que la atiendan en la Cruz Verde.

Desde entonces hasta la fecha, es en este hospital donde ha tratado su enfermedad y se le da seguimiento, sin embargo, recuperarse físicamente estuvo de la mano de un fuerte gasto económico, dinero que no ha sido fácil conseguir por la crisis económica que atraviesa el país.

Tan solo en el mes de junio, desde que inició con los primeros síntomas hasta su tratamiento, Jessica asistió nueve ocasiones a instancias de salud, todas de paga, gastando alrededor de 5 mil pesos, contando medicamentos, traslados, análisis y consultas.

Actualmente, Jessica continúa asistiendo a consultas, pues la enfermedad dejó secuelas en su organismo y es necesario darle seguimiento mediante tratamiento.

Estos meses no han sido fáciles para ella y su familia, sin embargo, puede afirmar con esperanza que fue una de las personas que ganó la batalla contra el COVID-19.

Acerca de David Hernandez

Lic. en Filosofía por el Seminario de Guadalajara | Lic. en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Veracruz | Especialista en temas religiosos | Social Media Manager

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