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Frases y palabra de antes | Parte 9

José de Jesús Parada Tovar

A ver si pega: vamos calándole; hay que intentarlo.

Quedarse corto: no dar el máximo esfuerzo; no decir todo lo que debía expresarse; ahorro de palabras o de acciones.

Tentalear: utilizar el tacto con las manos cuando es débil o nula la visión. También, probar, experimentar; buscar la salida o la entrada en lo oscuro.

Tantear: calcular; poner a prueba algo; semblantear a alguien; medir un riesgo.

Chirrín chin chin: cerrar la puerta con llave; dar por terminado un asunto o conversación.

Cabecear: dormitar; asestar con la testa un golpe al balón o pelota. En Periodismo, ponerle título a una Nota o Artículo.

Friega: golpiza a alguien; trabajo pesado; molestia continua; tallar para limpiar algo.

Chicoteado: el que emprende una carrera o huída veloz.

Desguansado: exhausto; debilitado o cansado por el esfuerzo o por enfermedad; desanimado.

Dedulce: dedo, falange.

Nagualona: mujer que viste falda muy amplia o larga.

Comadrona: mujer que efectúa partos a domicilio.

Pacota: bulto de mediano a gran tamaño; montón de billetes, generalmente atados.

Sacamuelas: dentista, odontólogo.

Como agua de calcetín: dícese del café ya servido, pero incoloro e insípido.

Como agua de mayo: Algo muy positivo o benéfico, ocurrido cuando menos se esperaba.

Como agua para chocolate: Expresión que denota presteza para hacer algo inmediato. También, calentura sexual, la libido a punto.

Aguar la fiesta: echar a perder la reunión, la visita o una conversación ajena.

Aguante: paciencia; capacidad de resistir el trabajo, la enfermedad, las ofensas o los defectos ajenos.

A’i nomás: Así dice el que presume algo. También, una orden para aplazar o suspender la acción.

Timbre: artefacto que produce sonido agudo para llamar la atención. También, sello postal adherible, que marca el costo del envío.

Orejas de burro: aplicadas como castigo o escarmiento a un alumno indolente o atrasado.

¡Vivo!: ¡ponte listo!, ¡aguzado!, ¡aguas!

¡Ándale!: llamado a otro para apurarse. También, exclamación de sorpresa ante lo escuchado.

Desmorecido: estado en que quedan los niños tras un gran coraje, capricho o berrinche.

Por si las de hule: más vale; por sí o por no; no vaya a ser.

Dado y arrempujado: Aplicable a alguien que recibe o recibió gratis y lo quiere más fácil.

Güiri güiri: prolongada conversación, generalmente sobre chismes o asuntos triviales.

Dingui lilingui: ídem. Tono melindroso.

Chimolera: mujer argüendera, indiscreta, que gusta del chisme o el mitote.

Nomás eso faltaba: es el colmo; hasta el copete.

Pa’ acabarla de amolar: ídem; de pilón.

¡Hasta que…!: ¡por fin!, ¡ya era hora!, ¡te habías tardado!

En caballo de hacienda: le ha ido muy bien; sin problemas; no se preocupa.

Viento en popa: ídem.

Pasmado: absorto; perplejo; lerdo y sin capacidad de respuesta o acción.

Buscarle tres pies al gato: insistir en lo improbable, hacerle al intrigoso.

Buscarle chichis a las gallinas o a las culebras: ídem.

¡Quién dijera!: Expresión de desencanto ante un escándalo o por un grave error del prójimo.

Tijera: alguien criticón, murmurador, siempre inconforme.

No deja títere con cabeza: ídem.

Viborear: ídem.

Mazorcón: muchacho fuerte, que ha dejado de ser niño.

Pelagarto: ídem.

Brebaje: líquido medicinal, recomendado por un curandero o yerbero.

Pócima: ídem.

Cuarta: fuste o mecate bien trenzado, a manera de látigo, para castigar a equinos o asnos, u obligarlos a acelerar el paso.

Chicote: ídem.

Su Santidad: vocablo de tratamiento personal al Papa.

Su Beatitud: vocablo para dirigirse a los Patriarcas de Iglesias Ortodoxas u Orientales.

Su Eminencia: vocablo para dirigirse a los Cardenales.

Su Excelencia: vocablo para dirigirse a Embajadores, Arzobispos u Obispos.

Su Señoría: vocablo para dirigirse a Jueces, Magistrados, Canónigos u otros Dignatarios Eclesiásticos.  

Su Reverencia: vocablo para dirigirse a un Sacerdote o Superior (a) Religioso (a).

Su Caridad: ídem.  

Se hace de la boca chiquita: dícese de quien no quiere comer más, por pena o desgano.

No vale la pena: expresión de desilusión; para perdonar o para finiquitar un trato.

Aguado: alguien que no socializa ni gusta de salir o de divertirse.

Acedo: ídem.

A huevo: a fuerzas, obligadamente; por supuesto.

Ni modo que no: ídem. También, así era; no había otra lucha.

Tenía que ser: ídem.

A tientas: el que deambula en la oscuridad. También, quien intenta saber algo, sin bases.

A tontas y a locas: emprender algo improvisadamente, sin conocer ni consultar.

Acerca de David Hernandez

Lic. en Filosofía por el Seminario de Guadalajara | Lic. en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Veracruz | Especialista en temas religiosos | Social Media Manager

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