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En un mundo interconectado, falta la presencia de los misioneros para llevar a Cristo

Los Medios de Comunicación no sustituyen la presencia amorosa de quienes muestran a Cristo aun en las situaciones más difíciles, sin embargo, son una buena herramienta. En exclusiva, una entrevista con el director de las revistas misioneras Aguiluchos y Esquila Misional.

Sonia Gabriela Ceja Ramírez

(Con información del Pbro. Ricardo González Moreno)

Pbro. Jorge García Castillo

El padre Jorge García Castillo es un Misionero Comboniano, sacerdote desde hace 36 años, y originario de Jalisco, de una población del municipio de Juchitlán.

Durante estos 36 años de ministerio, el padre trabajó seis en la revista Esquila Misional en la Ciudad de México donde al mismo tiempo estudiaba la carrera de periodismo.

Después, a finales de septiembre de 1990 el sacerdote terminó su tesis, presentó su examen profesional, y partió a Perú el día de la fiesta de Santa Teresita de Jesús, patrona de las misiones, el 1° de octubre. “Llegué allá en un momento muy difícil, de terrorismo – rememora el sacerdote-, era una época de pobreza, de una inflación desmedida, de dictadura, de actos de terrorismo por parte del grupo Sendero Luminoso y del grupo Túpac Amaru. Por dificultades, entre el gobierno y la Iglesia, tuve que salir en octubre del 2000. Luego volví, seguí unos meses, casi un año más allá.

“Luego, de regreso en México estuve en la Sierra Alta de Guerrero en la Diócesis de Tlapa-Guerrero en una misión indígena entre los mixtecos.

“Después, estuve ocho años en el servicio de la Curia General de los combonianos en Roma, y desde hace tres años, otra vez en México, volví a la revista Esquila Misional pero ahora como director”.

Una presencia más allá de las fronteras

San Daniel Comboni

Explica que la congregación fue fundada por San Daniel Comboni. “El fundó nuestro instituto no como un instituto religioso propiamente sino como un grupo de personas que querían trabajar por la misión en África. Actualmente nuestro nombre oficial es Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús.

“Tenemos como instituto religioso poco más de 150 años. Nuestra Misión se desarrolla sobre todo en África pero actualmente también en otros países de aquí de América y de Asia.  Y en Europa con el tema de los migrantes, de Justicia y Paz, y de animación misionera”.

Agregó que actualmente la misión que los combonianos realizan inicia con la misión de primera evangelización “que es a pueblos que no han sido evangelizados o que han sido evangelizados muy superficialmente -nosotros los llamamos no suficientemente evangelizados-, que es un término muy amplio porque puede comprender a mucha gente, pero nosotros siempre buscamos a ir a lugares apartados geográficamente, lo que ahora el Papa llama las periferias geográficas y existenciales.

“Es una misión que trata de llevar el Evangelio, de hacerlo vivir en las distintas culturas, a través del anuncio directo, de la educación. Ya pocos colegios tenemos en tierras de misión. También tenemos centros de salud, donde tampoco hay la posibilidad. Trabajamos en parroquias, en Centros de Animación Misionera; tenemos nuestras publicaciones, estamos en el mundo digital con las páginas web, etcétera.

“Nuestra metodología siempre es ir, posiblemente fuera de nuestra propia tierra y efectivamente, así como hay mexicanos en África, hay africanos en México; como hay europeos en África, hay africanos en Europa, por decir, esa es nuestra metodología, no es que sea lo más de vanguardia, pero tratamos de estar ahí donde nadie quiere ir”.

El padre Jorge explicó que regularmente cuando los misioneros combonianos llegan a la misión, procuran integrarse a la pastoral diocesana, “porque no podemos pretender tener respuesta a todo, tener una metodología propia, original; claro, lo hacemos poco a poco, sin que interfiera u obstruya la pastoral diocesana, tratamos de ir implementando lo que es nuestro, que es propiamente comboniano o misionero más que comboniano”.

Utilizar las herramientas

El sacerdote misionero considera que los medios de comunicación sí son una buena herramienta para la misión: “desde los más tradicionales como las publicaciones impresas, las revistas, así como en un tiempo eran las diapositivas o el cinito que le llamábamos, ahora hay tantísimas posibilidades. Ya desde la Inter Mirífica se decía que si no usábamos los Medios de Comunicación deberíamos sentirnos culpables por no aprovechar esas herramientas.

El problema es que a veces cada quien tiene su propio mundo, sus páginas de Facebook, canales de una cosa o de otra.

“Si hablo de mi experiencia personal, en Facebook yo pongo a veces cosas muy sencillas una foto, una imagen con alguna especie de broma, pero a veces ese es el ganchito para que la gente se acerque, comience a interactuar, me cuente que en su familia hay problemas, me piden consejos o me piden oración por algún enfermo grave, etcétera. A veces hago algún comentario al Evangelio y la gente lo comparte y llega a más contactos. Esta es una manera de evangelizar”.

Un llamado a la misión

El padre Jorge explica que el nombre ‘Esquila Misional’ hace referencia a las grandes campanas que había antes en las Iglesias que daban vueltas: “Esa es la esquila, y nuestra revista hacía alusión a que era un llamado urgente a la misión. Las esquilas se usaban para momentos particulares como las fiestas patronales de las parroquias, la visita del Obispo, etcétera, así nosotros, a través de la revista, hacemos un llamado urgente a la misión.

“El Papa Juan Pablo II en la Redemtoris Missio decía: han transcurrido casi 2000 años de la venida de Cristo y a pesar de eso la misión está apenas en sus comienzos, entonces hay que seguir llamando a todo el pueblo de Dios, a todos los bautizados”, asegura el padre Jorge García.

Señaló que sus publicaciones Esquila Misional y Aguiluchos, que han acompañado a los hogares católicos por décadas, ahora enfrentan las dificultades que todos los medios impresos una disminución en su tiraje pues los lectores se han ido mudando a los medios digitales: “Llegamos a tener un tiraje de hasta 50 mil ejemplares mensuales y ahorita andamos en 15 mil, más o menos, pero es bueno porque los medios impresos circulan de mano en mano. Alguien la lee, al deja por ahí, alguien más la toma”.

Añadió que a inicios del tercer milenio, numéricamente ha aumentado la cantidad de personas que conocen a Cristo, pero proporcionalmente, ha disminuido: “El Papa Francisco sigue invitándonos a ser una Iglesia en salida, una Iglesia de puertas abiertas, de ir a las periferias existenciales, en su misma persona y en su mensaje que suscita tanto interés y simpatía, incluso de no cristianos, ese es un signo de esperanza”.

Se requieren enamorados de Cristo

Ante un mundo interconectado a través del internet y de las redes sociales, la labor misionera sigue siendo indispensable: “No se puede sustituir la presencia física por la presencia de la radio o de la internet o la televisión. Es necesaria la presencia de los misioneros porque más allá de las palabras o del contenido, se necesita el testimonio de personas enamoradas del Señor y que sean capaces de estar al lado de quienes nadie quiere estar.

“En un mundo donde hay guerra, en un mundo en el que tenemos situaciones muy conflictivas como en Sudán, en Eritrea, en Etiopía, en Uganda, ahora en la República Democrática del Congo, en Centroamérica, en su tiempo en Perú, ahora en Brasil por la sensibilidad ecológica… se necesitan personas que hagan presente la misión no solo con unas palabras, sino con su presencia y cercanía a la gente”.

Dijo que en cuestión de Medios de Comunicación, la Iglesia pareciera que va atrás del carro de la historia: “El problema es que las urgencias son tantas y tan grandes, que a veces no tenemos la posibilidad a muchos niveles de preparar gente, porque además seguimos siendo una institución muy clericalizada. Porque por más que pueda haber laicos o laicas más preparados y capaces que nosotros los clérigos, la gente los atiende menos, nosotros también tenemos miedo de lanzarlos y eso nos va poniendo frenos”, concluyó.

¿Quiénes son?

Los Misioneros Combonianos somos un instituto misionero internacional integrado por sacerdotes y hermanos, fundado por San Daniel Comboni, primer obispo de África Central. Nuestro carisma específico nos lleva a anunciar a Jesucristo a los pueblos que aún no lo conocen, a colaborar con las Iglesias más necesitadas y a ser testigos e instrumentos del Reino de la Vida.

Esquila Misional es una revista fundada en México en 1953 y es una publicación mensual editada por los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús en este país. Se define como la ‘revista latinoamericana de información y animación misionera’, y tiene como objetivos: informar, difundir, animar y fomentar el conocimiento de la misión y del Evangelio, así como despertar el interés de los católicos por la vocación misionera de la Iglesia más allá de sus propias fronteras.

Aguiluchos “pone al alcance de los niños y niñas el mundo misionero, utilizando un lenguaje claro y sencillo para ellos. Lo anterior significa que da a conocer los países de misión, las culturas, costumbres, religiones y pueblos; así como anécdotas de misioneras y misioneros en diferentes partes del mundo. Presenta a Jesús al alcance de los niños.

“Aguiluchos no promueve el consumismo, ni el materialismo, ni el individualismo, como la mayor parte de los medios de comunicación de hoy, sino los valores cristianos, el compromiso personal y social por construir una sociedad mejor y un mundo justo. Por eso es provocativa, desafiante, propositiva, constructiva, divertida y esperanzadora”.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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