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Entrevista: Iglesia de Guadalajara apoya a la Arquidiócesis de Seattle

Entrevista Mons. Eusebio Elizondo (segunda de dos partes)

Aunque la contribución parezca mínima, sacerdotes tapatíos aportan su granito de arena en la atención a los fieles católicos. La comunidad latina tiene grandes valores que aportar y su fe en María Santísima, particularmente en la Virgen de Guadalupe, fortalecen su camino hacia el sueño Americano.

Sonia Gabriela Ceja Ramírez

Monseñor Eusebio L. Elizondo Almaguer, Misionero del Espíritu Santo, vivió buena parte de su formación en Guadalajara y por tanto tiene un afecto especial por la ciudad y por esta Iglesia particular.

Posteriormente realizó estudios en Roma, y la mayor parte de su ministerio sacerdotal la ejerció en los Estados Unidos de Norteamérica. Desde el año 2005 se desempeña como Obispo Auxiliar de Seattle, en el estado de Washington, y señala que entre los principales retos que ha tenido que enfrentar, está la visibilización de la comunidad latina y la atención pastoral que se debe dar a la misma, ya que del porcentaje de católicos que existen en Estados Unidos, más de la mitad son de origen hispano.

Entre las carencias que enfrenta la diócesis de Seattle, se haya por ejemplo la falta de sacerdotes que hablen español.

La colaboración de nuestra diócesis

“Mi visita a Guadalajara fue para hablar con el señor Cardenal y pedirle de su generosa bondad, ya que gracias a Dios esta Arquidiócesis tiene suficientes vocaciones y ordenaciones, tanto, que pueden darse el gozo y el privilegio de ser misioneros para otros y ayudar a otra diócesis. Yo tengo también dos sacerdotes prestados de la Arquidiócesis de Guadalajara, y vine a pedirle al señor Cardenal que nos envíe más, y que les permita a esos dos quedarse por más años porque los necesitamos mucho”, aseguró en entrevista el Obispo Auxiliar de Seattle.

Cara a cara con la migración

Mons. Eusebio ha pasado 33 años de los 35 que tiene de vida sacerdotal en los Estados Unidos, por tanto conoce la realidad. “Fui hasta hace poco, el presidente del Comité de Refugiados y Migración, y también el presidente por muchos años en el Comité de Apoyo a Iglesias de Latinoamérica, entonces conozco muy bien la realidad.

“He viajado muchísimo por todo Estados Unidos y Latinoamérica, y conozco la realidad de los migrantes que llegan a Estados Unidos no solo latinos sino a nivel mundial.

“He estado en todas las fronteras, en todas las circunstancias, en todos los refugios y conozco seriamente los terribles conflictos que eso implica, los terribles sufrimientos que nuestros migrantes pasan: los que se cruzan la frontera por el desierto y los que lo hacen con toda la legalidad de papeles pero no conocen nada de su futuro de trabajo y de su futuro de casa, de lengua y cultura y demás, y conozco también la discriminación que por desgracia sigue patente”.   

Vencer la discriminación y apoyar a quienes lo requieren

Y es que el Obispo denunció, que sobre todo en los estados sureños, que alguna vez formaron parte del territorio mexicano, continua habiendo discriminación hacia las personas por su ascendencia, no importa si son tercera o cuarta generación nacidos en los Estados Unidos.

Dijo que el gran reto como Obispo encargado de esos Comités es “tratar de convencer a los Obispos mismos del potencial, de los valores, del tesoro que son los inmigrantes, como en alguna época lo fueron los irlandeses o los alemanes o los italianos y en general los europeos, como hoy lo son los latinos e incluso los africanos, muchos de ellos, católicos”.

Aseguró que la diócesis de Seattle ofrece muchos servicios de caridad, para quienes están en la más básica necesidad de acogida. “Tenemos centros de ayuda básica como es de alimentos, ropa, búsqueda de vivienda, etcétera. La Arquidiócesis ha construido muchas viviendas de labor social para acoger con rentas bajas y demás, a todos los migrantes que apenas están llegando y están consiguiendo un medio de vida.

“Además tenemos muchas organizaciones como San Vicente de Paul y otras, que trabajan de acuerdo a los valores de la doctrina social de la Iglesia”.

La atención espiritual

Añadió que la atención en la fe es muy importante porque “sobre todo en los latinos, la fe hace que la gente sea capaz de cruzar fronteras y de aguantar todas las discriminaciones y abusos de toda clase para finalmente un día ver la luz; influye principalmente su fe mariana.

“La Virgen de Guadalupe es para nosotros los latinos una fuerza y una alegría esencial; nuestra gente aguanta cosas innombrables de sufrimientos para un día ver la luz gracias a su fe.

“Para nosotros como líderes de la Iglesia, los inmigrantes son nuestros hermanos; primero que nada, como seres humanos requieren nuestra caridad básica, pero además, para nosotros, en nuestra fe, son nuestros hermanos, lo cual conlleva una obligación y nuestro amor a Cristo nos obliga a salir al encuentro de toda esta gente en necesidad. Independientemente de que sean legales o ilegales”.

Los latinos renuevan el rostro de Norteamérica

Mons. Eusebio señaló que los inmigrantes aportan a los Estados Unidos muchas cosas, pero una de las grandes riquezas, sobre todo de quienes han llegado en los últimos 40 o 50 años, por la frontera sur, es la fe. “Han sido un apoyo enorme para la Iglesia católica y eso implica valores morales diferentes, o más arraigados, como es el valor de la familia, el amor a los hijos, la unidad familiar en el hogar, la alegría de la fe, la música, la espontaneidad que tiene el latino y que lo distingue del europeo, esto le da un nuevo rostro a la nación. Sobre todo quienes han nacido y crecido allá, serán los nuevos líderes del país en el futuro. Son también los que están lanzando ahorita sus candidaturas para ser diputados, senadores, gobernadores y ojalá algún día también presidentes del país.

“Por primera vez en la historia de la Conferencia Episcopal Americana, tenemos un presidente nacido en México, Mons. José Gómez, Arzobispo de Los Ángeles. Es un hecho histórico y un signo clarísimo de que los latinos tenemos ahí una presencia, una fuerza y obviamente una riqueza. Somos veintitantos Obispos latinos, pocos todavía nacidos fuera del país, pero somos una presencia fuerte que se hace oír.

La fuerza hispana

“Hace poco más de un año tuvimos el 5to. Encuentro Nacional de Pastoral Hispana, que fue un movimiento nacional de tres años, muy bien preparado con el apoyo de toda la Conferencia Episcopal para darnos cuenta, nosotros mismos, los Obispos, de toda la riqueza, la belleza, la grandeza y la fuerza que tiene ya y que puede tener en el futuro la presencia latina, que son católicos y tienen mucho que ofrecer y más si seguimos formando líderes que ya son estos jóvenes bilingües, biculturales de los cuales además seguirán surgiendo vocaciones de religiosas, religiosos y sacerdotes”.

“Fue el despertar de un gigante dormido, positivamente, porque tenemos muchas cosas qué ofrecer: alegría, ternura, fuerza, piedad, de espiritualidad y hasta de misticismo”.

El sueño americano, es un sueño

Respecto a si el famoso sueño americano continúa vigente, Mons. Eusebio dijo:  “sería muy ingenuo decirte que la mayoría triunfa en Estados Unidos, no, no sería realista, pero bendito sea Dios en el país todavía hay mucha capacidad para que los inmigrantes, cuando son lo suficientemente fuertes para resistir todas estas presiones y todos estos retos de vencer la lengua, de vencer la discriminación, el dejar su propio país, enfrentarse a una nueva forma de trabajo y de cultura, etcétera, si para muchos es un ver la luz y tener mejores posibilidades de vida, es decir, ese sueño americano, pues muchas veces buscan una mejor vida individualmente pero también para su familia, están huyendo de la miseria, de la pobreza, de la persecución o violencia en sus propios países, incluido nuestro querido México, pues si es una mejora, pero sería ingenio decir que la mayoría lo logra.

“La realidad es que hay millones de personas deportadas, millones de indocumentados, millones de personas que sufren discriminación. Se calcula que hay aproximadamente 11 millones de indocumentados que viven desde hace muchos años en Estados Unidos y al ser indocumentados no tienen las mismas oportunidades de trabajo, de estudio, de futuro que cualquier otro residente o ciudadano tiene.

El rostro de María y la esperanza joven

El señor Obispo señaló que los cristianos debemos siempre mantener la esperanza “porque Cristo ha vencido a la muerte, porque Cristo ha resucitado, es nuestra fortaleza y obviamente su Madre Santísima nos protege, particularmente para nosotros los latinos en su advocación de Guadalupe, en ella tenemos una fuerza de protección maternal y de ternura única, que yo no he visto en ninguna otra parte del mundo. Y eso además lo llevamos a todos los lugares donde hay latinos, nuestra Santísima Madre de Guadalupe es nuestra fuerza y nuestro motivo para perseverar ante todos los obstáculos y ante toda resistencia. Yo creo que en eso hay mucha esperanza”.

Monseñor Elizondo Almaguer aseguró que el 50 por ciento de los Católicos en Estados Unidos son latinos y de esa población, alrededor del 70 por ciento, son menores de 25 años, es decir, son católicos muy jóvenes en quienes se tiene depositada la esperanza de futuro.

“Por eso tenemos que formar a esos jóvenes para que sean fuertes, conscientes, libres, auténticos y audaces nuevos líderes de la Iglesia católica en los Estados Unidos.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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