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San Martín de Tours

Pbro. Adrián Ramos Ruelas

En los negocios hemos visto muchas veces la clásica imagen de un soldado montado en un caballo y rompiendo su capa para darle la mitad de la misma a un anciano desamparado. Ese es Martín Caballero, conocido también como San Martín, Obispo de Tours. 

A este santo se le han dedicado infinidad de iglesias y capillas en todo el mundo.

Martín nació en una región de lo que hoy es Hungría. Nacido aproximadamente en el 315, de padres paganos, emprendió la carrera militar. A los dieciocho años, se hizo bautizar y dejó las armas, después de lo ocurrido en Amiens, Francia, con la capa con que cubre al mismo Cristo, en la persona del pobre.

Bajo la guía de Hilario de Poitiers buscó vivir como monje. Después de su “noviciado” es nombrado Obispo de Tours en Francia. Según una biografía, “fue soldado sin querer, monje por elección y obispo por deber”. Fundó dos monasterios. Murió un 8 de noviembre. Sus funerales se extendieron hasta el día 11, fecha litúrgica que se conserva como memoria. Fue el primer santo no mártir reconocido en el calendario cristiano.

A San Martín se le invoca como protector de los negocios y contratos agrícolas. Es patrono de Francia, de Hungría y de la ciudad de Buenos Aires, entre tantos pueblos y comunidades.

La palabra “capellán” deriva del custodio de la famosa capa con que cubrió al mismo Señor en la persona de un anciano pobre, según cuenta la leyenda.

¿Qué podemos aprender de este gran santo?

Su desprendimiento. Los pobres lo buscaban porque él los asistía. El ayudar a los necesitados es ejercitar la virtud de la caridad, sabiendo o no que lo que hacemos al hermano lo hacemos al mismo Cristo.

Su vida de oración y recogimiento. Aunque fue nombrado Obispo no perdió su vida interior. Antes bien, hizo de su Obispado un “monasterio” y así pudo servir mejor al pueblo de Dios en la vida activa.

Su opción radical por Cristo. Aunque servía al ejército francés, se decidió por servir a Cristo, en quien encontró la razón fundamental de su nueva vida. Inspira así las vocaciones a la vida monástica y sacerdotal.

Oración

San Martín, bendito obispo de Tours, 
que tus virtudes y caridad me acompañen siempre, 
yo no dejaré de rezar y agradecer al Altísimo
los favores concedidos,
y seré caritativo con todos
mis hermanos y necesitados.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

Acerca de David Hernandez

Lic. en Filosofía por el Seminario de Guadalajara | Lic. en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Veracruz | Especialista en temas religiosos | Social Media Manager

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