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Jesús quiere “encontrarse” con nosotros para transformar nuestra vida

Desarrollo Espiritual,

XXXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO, Ciclo C, 03 de Noviembre de 2019.

¿Para qué quiero conocer a Jesús?

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano / Pbro. Sergio Arturo Gómez M.

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE DOMINGO?

Sabiduría 11, 22 – 12, 2: Dios ha creado todo y lo mantiene en la existencia… Él, por amor, corrige poco a poco al pecador, es paciente y misericordioso, lo reprende y le da la oportunidad de volver a creer en Él…

Salmo 144: bendigamos al Señor porque es bueno, clemente y compasivo, paciente y amoroso, siempre fiel a sus palabras, sostiene a los débiles y levanta a los abatidos…

2 Tesalonicenses 1, 11 – 2, 2: Nada debe distraernos de trabajar para llevar a buen término la vocación que Dios nos ha dado, nuestros buenos propósitos y las obras de la fe… Ni siquiera los rumores sensacionalistas sobre el inminente fin del mundo o cualquier otra cosa…

Lucas 19, 1-10: Zaqueo, chaparrito, vence los obstáculos que le impedían conocer a Jesús… El Maestro, que busca a los perdidos, vence las barreras sociales y religiosas que le impedían hospedarse en su casa para llevarle la salvación… Como consecuencia, Zaqueo crece, es decir, se alegra, se convierte y se salva… A su alrededor, otros, revolcándose en su baja estatura espiritual, sólo siguen rumorando…

REFLEXIONEMOS JUNTOS:

Ya desde el Antiguo Testamento se va entendiendo que Dios tiene una preferencia especial por los desprotegidos y los pecadores… Hasta es capaz de “aparentar” no ver los pecados, es decir, pone el énfasis en sus capacidades ocultas que en sus errores… Dios manifiesta una gran pedagogía para atraerlos y ayudarles a crecer… Dios ama la vida y por eso quiere sanar lo que está enfermo y dar plenitud a lo que está incompleto… Dios sabe que los pecadores, cuando se sienten amados, estarán más dispuestos a responderle positivamente… Un ejemplo de esto lo encontramos en la forma como Jesús se relaciona con Zaqueo y en la respuesta de éste…

  1. A veces debo ponerme en el lugar de Zaqueo:
¿Será posible que yo cambie?

Hay personas que no se sienten satisfechas o se sienten culpables con la vida que están llevando y buscan valores más elevados en la vida preguntándose: “¿Será posible que yo cambie?”  El Evangelio de hoy nos dice que Zaqueo, un hombre pequeño física y moralmente, tiene cierta curiosidad y deseos de conocer a Jesús, y por eso es capaz de hacer algo ridículo para su estatus social: corre adelantándose a todos y se sube a un árbol… Él busca soluciones prácticas a las dificultades que se le presentan… Y, para su sorpresa, Jesús adivina el hambre espiritual en su corazón y le mira y le habla, se hace invitar a su casa, desea encontrarse con él y llevarle a la salvación…

Zaqueo siente que Jesús lo ama con todo lo que es, sin importar su suciedad, estigma social y pecado, por eso se sabe reconciliado y se puede transformar y así se concreta su búsqueda… Si nosotros reconocemos humildemente nuestra pequeñez, el Señor se nos revelará y caminará con nosotros, se quedará en nuestra vida, nos hará crecer en amor, generosidad y bondad… ¿Yo también busco “conocer” a Jesús? ¿Me doy cuenta que Dios siempre sobrepasa mis deseos de encontrarme con Él? ¿Qué significa para mí el que Jesús quiera venir a mi casa, entrar en mi vida, transformar mi corazón y mi comportamiento? ¿Me doy cuenta que Jesús quiere hacerme más pleno?

Jesús sigue haciéndose el encontradizo en nuestras vidas porque para Él no hay casos perdidos… Si nosotros le manifestamos un poco de interés, Él nos sorprenderá con su apertura y amistad… Y sabemos que un encuentro auténtico con Jesucristo no puede dejarnos indiferentes… Cuando el pequeño Zaqueo, cuyo nombre paradójicamente significa “limpio”, se “encontró” con Jesús se convirtió y “creció”… ¿Qué me pasa a mí cada que me encuentro con Él?

A veces me «subo» a árboles equivocados

En el Evangelio de hoy, queda claro que nos salvamos en la medida en que nos hacemos conscientes del mal que hemos causado y decidamos repararlo, también en la medida en que comencemos a compartir… ¿De qué mal que he cometido me hago consciente y acepto cambiar? ¿Me ha pasado que deseo convertirme, pero le doy mucha importancia al qué dirán, a las críticas de los demás o a alguna otra distracción?

Para poder ver a Jesús, Zaqueo se subió a un árbol… ¿Me doy cuenta que a veces me “subo” en árboles equivocados como la adrenalina, el placer sin sentido, en las adicciones, etc.? ¿Dónde y cómo debo buscar a Jesús? Una vez que Jesús me encuentre y entre a mi casa, ¿a qué cambios me comprometeré con Él?

2. Otras veces debo actuar siguiendo el ejemplo de Jesús:

Jesús nos da la lección de cómo entrar en la vida de las personas con respeto, sin juicios y criticas… Jesús lleva todo su amor, aceptación y perdón a Zaqueo… Éste, sintiéndose amado, es capaz de cambiar… ¿Yo cómo me acerco y entro en la vida de las personas?

Nos conviene también revisar cómo nos acercamos a los demás: nuestros compañeros, amigos, vecinos y familiares… Jesús “toca” la vida de Zaqueo con la misericordia de Dios, nunca lo juzga, y por eso se puede abrir a la gracia de la conversión…

Algunas veces nos acercamos a las personas desde nuestro papel de jueces, y vemos a las personas como pecadores, o transgresores, como personas que no cumplen ciertas leyes… Pero Jesús nos cambia la manera de ver a las personas: donde nosotros vemos un pecador, Jesús ve un hijo de Dios… Nosotros tendemos a tener una visión utilitarista de las personas: vemos clientes, ventajas, oportunidades de ganar algo; Jesús tiende a percibirlas desde el amor y la misericordia… Él sabe qué necesita Zaqueo y sabe dónde y cómo curarlo… Jesús respeta y anima… ¿Me doy cuenta que las personas a mi alrededor son amadas por Dios porque Él las creó y las considera dignas de respeto? ¿Quiero desarrollar las actitudes para el acercamiento que manifiesta Jesús con Zaqueo? ¿Qué pedagogía uso yo para corregir y ayudar a desarrollarse a las personas, el impulso o el maltrato?

Sentirnos amados nos da soporte

El amor incondicional de Dios nos da el soporte suficiente para responder positivamente, crecer y convertirse… ¿Me doy cuenta que necesito curarme de los maltratos que he recibido en mi vida para no repetirlos cuando trato a otros? ¿Sé confrontar o me gusta humillar a los demás? ¿Me doy cuenta que cuando humillo a alguien lo paralizo en su crecimiento? ¿Cómo puedo actuar como actúa el Dios que sostiene la vida? ¿Qué necesito reaprender?

A lo largo de las historias bíblicas descubrimos que Dios ha sido (y es) muy flexible pues cada personaje es distinto; Él tiene actitudes fundamentales de amor y aceptación incondicionales para con todos y cada uno, pero las manifiesta de forma diferente con Abraham, con Pablo, con David, con Zaqueo, etc.… Hoy recibimos una invitación a tratar a todos con amor incondicional, pero aprendiendo a descubrir particularidades y situaciones concretas en cada persona y situación… ¿Cómo me flexibilizo con cada persona con la que me voy encontrando al caminar por la vida?

PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS, DURANTE ESTA SEMANA, TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS:

1.     A veces nosotros hacemos correcciones a otras personas que no dan el resultado esperado…

Haz una lista de esos casos en los que has fracasado…

Luego pregúntate: ¿Por qué no habré obtenido los resultados que esperaba?

¿En qué son diferentes mis llamadas de atención a la pedagogía que Dios nos ha enseñado hoy?

¿Corrijo desde el amor o desde el trono del orgullo?

2.     Te invitamos a descubrir:

¿Qué debo hacer para lograr ser siempre misericordioso y capaz de compartir amor incondicional?

3.     Durante esta semana, en tu oración, agradécele al Señor las veces que ha pasado por tu lado y te ha mirado con ternura… Invítalo a quedarse en “tu casa”, conversa con él sobre las actitudes que debes cambiar para ser más fraterno y generoso… Déjate conducir poco a poco por su Palabra para aprender a sanar a otros y ayudarlos a crecer en su amistad con tu amigo Jesús…

Pp. SAGM & JJSA

(Si esta ficha te ayuda, compártela)

Esta ficha, así como las de los domingos anteriores, la puedes encontrar en arquimediosgdl.org.mx, pestaña de “cultura y formación” y “desarrollo espiritual”.

About Gabriela Ceja Ramirez

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