Home / Cultura y Formación / LA CASA PIERDE: Cambio Climático

LA CASA PIERDE: Cambio Climático

«El entorno natural es un bien colectivo, el patrimonio de toda la humanidad y la responsabilidad de todos». Papa Francisco (Laudato Si, 95)

Fernando Díaz de Sandi Mora

El planeta ha activado la señal de alerta. Agoniza, se desintegra. El aire contaminado se ha convertido en una nube tóxica bajo la que vive el 95% de la población, los fenómenos naturales han recrudecido su fuerza, todos lo vemos, todos lo padecemos, pero sólo unos cuantos están tomando cartas en el asunto.

El orden natural ha sido radicalmente trastocado por las infames acciones humanas que han dado al traste con los eventos climáticos. Desde hace ya algunos años hemos sido testigos del incremento en la fuerza de los distintos fenómenos naturales. El insufrible calor en las calles bajo un sol lacerante, los huracanes y tormentas que devastan pueblos y ciudades, las ondas gélidas cada vez más severas, un aire irrespirable que nos enferma, la sequía extrema en algunas zonas antes fértiles ahora convertidas en yermos desolados son solo algunas de las evidencias tangibles de esta destrucción autoinfligida.

La inconsciencia humana, los intereses de los gobiernos y la apatía ante una realidad que cada día es más cruda y real son la letal plaga que está terminando con la bondad de nuestra madre naturaleza que parece defenderse ferozmente.

«Vio Dios que todo era bueno…» dice el relato del Génesis, poniendo al cuidado del hombre la creación. Tú y yo, al dar el primer respiro en este hermoso mundo, hemos recibido la misma encomienda divina: cuidar y cultivar. Pero la realidad ha sido distinta, cometemos descuidos, algunos inconscientes, otros premeditados: hemos visto muchas personas que arrojan la basura a las calles, el uso excesivo de plásticos, el abuso en la utilización de los vehículos que además de envenenar el aire con gases tóxicos nos ha convertido en una humanidad de gorditos incapaces de caminar para llegar a los destinos próximos, el desperdicio irracional del agua, la utilización de químicos para acelerar los procesos de cultivo, todo ello sumado a la inoperancia de los gobernantes ocupados sólo en llenarse los bolsillos vendiendo áreas boscosas, pulmones naturales de una tierra que se asfixia, permitiendo la tala incontrolada, y muchas otras acciones que rayan en la imbecilidad, son un suicidio cotidiano.

«El cambio climático es un problema mundial con consecuencias graves: ambientales, sociales, económicas, políticas y de la distribución de bienes», dice el Papa Francisco, no sólo se trata de salvar osos polares, implica acciones comunes, unidad, compasión, y sobre todo voluntad, amor por una bendita tierra que nos cobija en paisajes maravillosos, sabores y aromas increíbles, es la casa que habitamos como familia humana.

No queda mucho tiempo… Es necesario emprender acciones en tu propia casa, lo que sea, lo que puedas para frenar, en la medida de lo posible, esta inercia de destrucción. Si la casa pierde, perdemos todos.

About Rebeca Ortega Camacho

Check Also

Arquidiócesis de Guadalajara peregrina a Cristo Rey

Este lunes 18 de noviembre se efectuó una visita más de la Arquidiócesis de Guadalajara …