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¿Mi familia es Sagrada? Jesús, su familia y las nuestras

Desarrollo Espiritual,

LA SAGRADA FAMILIA, Ciclo A, 29 de Diciembre de 2019.

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano / Pbro. Sergio Arturo Gómez M.

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE DOMINGO?

Eclesiástico 3, 2-6, 12-14: Los hijos han de honrar, amar, ser pacientes y comprensivos, magnánimos y respetuosos hacia los padres, Dios tendrá misericordia de quienes así obren… ¿No deberíamos de seguir practicando estas virtudes hoy en día?

Salmo 127: Será feliz el que venera al Señor y marcha por sus caminos, Él le concederá bendiciones personales y una excelente vida familiar…

Colosenses 3, 12-21: Pablo nos recomienda practicar una serie de virtudes útiles para la convivencia familiar… Luego, da consejos específicos a las esposas, a los esposos y a los padres en relación a sus hijos y viceversa… Por encima de todo ha de primarse el amor mutuo…

Mateo 2, 13-15, 19-23: José, el jefe de la Sagrada Familia, guiado siempre por Dios, hace que el pequeño Jesús reviva la historia del Pueblo de Dios: Emigra de la Tierra Prometida a Egipto, y luego, de Egipto a la Tierra Prometida… María y José aceptan ser desarraigados y sufrir para salvar al Salvador…

REFLEXIONEMOS JUNTOS:

El hijo de Dios se encarnó en una familia con dificultades, como todas… Y su Familia, a pesar de todo, fue sagrada, y toda familia debe serlo también…

(Nos parece pertinente hacer unas aclaraciones previas:

•      No parece conveniente tomar literalmente ni por separado los textos bíblicos que nos hablan de temas familiares, como los de las lecturas de hoy, sino que debemos estudiarlos y reflexionarlos a la luz de la progresión de la revelación y teniendo en cuenta que sobre toda regla está la obligación del amor mutuo entre nosotros… Hay personas que usan la Biblia para atacar a otros, pero, hemos de procurar más bien el crezcamos juntos…

•      Algunas personas, al hablar de temas familiares, no se sienten implicadas por carecer de una familia propia en su presente… Pero, tuvieron una familia de origen de la que aprendieron mucho de lo que son actualmente y, sin duda, pertenecen y/o influyen en otros tipos de familias, como la familia laboral, parroquial, regional, etc.  El tema de la familia nos implica a todos.

•      Nos parece muy conveniente la fiesta de la Sagrada Familia y una reflexión al respecto en estas fechas de tanta reunión familiar: unas buenas y otras pésimas; unas que ayudan a agradecer y celebrar y otras que nos manifiestan todo aquello en que podemos crecer aún…).

Es verdad que el tema de la familia se puede abordar desde muchos ángulos; desde la sociología, la antropología, la terapia sistémica, la visión de la fe… y que cada perspectiva ofrece una definición y unas estrategias de intervención para promoverla y/o hacerla crecer… Pero, hemos de saber integrarlas pues la familia es una realidad compleja y hemos de aprender a respetar cada aporte que va completando nuestra percepción sobre esta realidad…

La familia se va haciendo

Una cosa es cierta: la familia no está hecha, se va haciendo en un proceso de crecimiento, de reflexión, de acompañamiento, de diálogo, de oración, de aprendizaje… de compartir con otros que son y están en familia… y de aprender de la Familia Sagrada de Jesús… Dentro de este proceso de ser y hacerse familia hemos de cuestionarnos, cada uno individualmente y como familia: ¿Qué nos queda claro de hacer y de ser familia? ¿Qué no nos queda claro? ¿Hacia dónde vamos como familia? ¿Cuáles son nuestras metas en familia?

Para nosotros, como creyentes, ha de ser muy importante incluir siempre la fe como guía del desarrollo familiar ya que para muchas familias de hoy la fe ya no es fundamental… Nosotros creemos que una familia desconectada de la fe se pierde, pues se queda en un plano meramente horizontal y carece de fuerza para trascender… Por eso es importante recuperar el sentido de la obediencia a la Palabra y la vivencia de la espiritualidad y los sacramentos en nuestra Iglesia… ¿En qué hechos concretos se nota que la fe es importante para mi familia?

La relación de pareja es distinta en cada etapa

Al reflexionar sobre la familia debe quedarnos claro que hay procesos de consolidación… La familia es un ser vivo que atraviesa por diversas etapas de desarrollo, como cualquier ser vivo o persona en lo individual… Estos procesos se dan en las parejas y en las familias… De aquí surge la necesidad de descubrir en cuál etapa se encuentra para prever los retos y saber cuál es el valor que se ha de vivir en cada una de ellas. Por ejemplo, no son los mismos desafíos que se le presentan a una familia cuando sus hijos están pequeños, que cuando éstos ya son adolescentes o están formando ya sus propias familias: la relación de pareja y las tareas de cada uno de los miembros son distintas en cada etapa… ¿De qué manera te ha ido cambiando la vida en cada etapa de tu ciclo familiar, especialmente, si es el caso, al formar una familia propia?

La familia es una escuela de crecimiento y de comunicación para todos… ¿Qué he aprendido y estoy aprendiendo en mi familia? …La fe y las ciencias humanas nos pueden apoyar para que nuestra experiencia familiar sea más enriquecedora cada vez… ¿En qué me estoy cultivando? ¿He leído algo al respecto? ¿He tomado cursos?

En algunas familias sus miembros nunca aprenden a vivir en familia, en otras sí… Depende de la historia de los padres, de los conocimientos que se tengan al respecto, de la presencia o ausencia de Dios, de la propia historia de cada miembro (padres, hijos y otros agregados de la familia extensa o amigos íntimos), de las creencias que se compartan, etc.  Así crecemos juntos o nos paralizamos… ¿Cuál es mi caso? ¿Qué aprendí de mi familia de origen? ¿Qué no me gustaría repetir? ¿Qué sí me gustaría que se repita?

Sacrificamos a la familia por darles “lo mejor”

Entre los múltiples factores que afectan a muchas familias queremos destacar uno: el mal manejo del aspecto económico.  Tal vez no sea el más importante, pero si es muy común.  Algunos padres de familia se empeñan sólo en ganar dinero para alcanzar un estilo de vida “alto”… Así, se desgastan tanto que ya no les queda tiempo ni energía para trabajar en otros aspectos, tales como convivir, pasear, dialogar cercanamente, manifestarse apoyo, corregirse mutuamente, rezar y cultivar la espiritualidad, asistir a días de retiro o ejercicios espirituales, etc.  Los hijos van aprendiendo este estilo de vivir y casi seguramente lo repetirán… ¿Percibo algunas señales de que este estilo de vida interesado sólo en lo material se va imponiendo en mi familia?

Cabe subrayar, una vez más, que María y José resolvieron las situaciones adversas en su vida familiar siendo dóciles a lo que Dios les iba inspirando… Lo más importante, pues, para resolver los problemas que se nos van presentando será la docilidad y obediencia a la Palabra de Dios… ¿Qué pensará Dios de la forma en que estoy viviendo en mi familia?

Hay que fortalecer a nuestra familia

Queremos terminar invitándote a ir un poco más lejos en nuestra reflexión: Cuando comprendamos nuestra propia historia familiar y descubramos cuánto esfuerzo se requiere para llegar a ser una familia que se mantenga en crecimiento aún en medio de las dificultades, con miembros que sean capaces de apoyarse, soportarse y corregirse y aceptar corrección con amor, entonces seremos capaz de solidaridad con las familias que sufren por diferentes situaciones internas o externas: desde las crisis por el crecimiento o la enfermedad de sus miembros hasta las familias migrantes o víctimas de la violencia, pasando por las familias reconstruidas y las disfuncionales… La huida de la Sagrada Familia a Egipto nos debe hacer pensar en todos los que sufren hoy a nuestro alrededor; en ellos podemos ver a Jesús, María y José… y socorrerlos con nuestra oración y nuestra solidaridad… ¿Cuál es mi misión en mi propia familia? ¿Cuál será mi misión en apoyo de otras familias?

PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS, TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA LA SEMANA:

1.     Ve leyendo el texto de las lecturas de hoy y haz una lista de todas las virtudes que se enumeran en ellas

¿Cuáles de ellas ya vives y cuáles no? Marca las que te faltan…

¿Qué harás para cultivarlas? ¿Cuándo y cómo lo harás?

2.     Revisa tu historia familiar y los aprendizajes y las heridas que recibiste…

Revisa tu historia familiar

Ora por tus padres (o quienes hicieron las veces de éstos)…

Se comprensivo con ellos, no les exijas perfección… ellos hicieron las cosas lo mejor que pudieron con los recursos (internos y externos) que tuvieron a su alcance…

Haciendo este proceso estaré más preparado para vivir en mi propio hogar con más libertad y para crecer, aun cometiendo mis propios errores, con la conciencia de que hago lo mejor que puedo y que estoy aprendiendo de la vida y de Dios y estoy creciendo en madurez y santidad…

3.     Durante esta semana, en tu oración, pide a Jesús por todas las familias… Él, que vivió en una familia con dificultades, perseguida y desplazada, comprende todas las vicisitudes por las que todos pasamos… Pide para que en tu familia se vivan las virtudes que su Palabra nos ha enseñado este domingo…

(Si esta ficha te ayuda, compártela)

Esta ficha, así como las de los domingos anteriores, la puedes encontrar en arquimediosgdl.org.mx, pestaña de “cultura y formación” y “desarrollo espiritual”.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

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