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Nuestra Voz. “Las cosas no están en su sitio”

Artículo Editorial Semanario No. 1182

La expresión es del Papa Francisco, siendo Arzobispo de Buenos Aires, en una conferencia sobre el Documento de Aparecida.

“Lo propio del ‘cambio de época’ -escribía- es que ya las cosas no están en su sitio. Lo que antes servía para explicar el mundo, las relaciones, el bien y el mal, ya no funciona más. La manera de ubicarnos en la historia cambió. Cosas que pensamos que nunca iban a pasar, o que por lo menos no las íbamos a ver, las estamos viviendo y delante del futuro no nos animamos ni siquiera a pensar. Probablemente lo que nos parecía normal de la familia, la Iglesia, la sociedad y el mundo, parecería que ya no volverá a ser de ese modo. Lo que vivimos no es algo que ilusoriamente tenemos que esperar que pase para que las cosas vuelvan a ser como siempre fueron”.

No podemos vivir en la indiferencia, la ignorancia, y menos en la inocencia, ante esta realidad que describe el Papa Francisco, y que ahora cobra más fuerza, nos envuelve, es poderosa, la apoyan los que ostentan el poder económico y tecnológico. Las cosas ya no son como antes, ni vamos a esperar a que sean. Nos referimos, sobre todo, a temas como la vida, el matrimonio, la familia, los hijos, el sexo.

Hay que fortalecernos, dar la batalla, no con las armas, sino con las ideas, las convicciones y el testimonio. Sí cuentan nuestros argumentos morales, bíblicos y religiosos, pero también tenemos -y para el mundo solo es lo que importa- argumentos científicos y de razón. Nos enfrentamos a posturas radicales, que excluyen el diálogo. Buscan colocar una agenda pública diferente a lo que la naturaleza y la doctrina cristiana definen, y que tiene en niños y adolescentes su principal destinatario.

Es una de las consecuencias y expresiones del relativismo, de ése que ya mencionaba Benedicto XVI, y que ahora subraya Francisco. No solo es un relativismo como propuesta, sino que es la dictadura del relativismo, en el que la razón no puede acceder a la verdad. Sólo queda el sentimiento y la subjetividad como criterios de discernimiento. Todo es a gusto del consumidor.

Las consecuencias son devastadoras, como menciona Jorge Traslosheros. Éste enumera tres. Una: “Puesto que cada quien es portador de ‘su verdad’, entonces nadie tiene derecho a cuestionar al otro. En su encierro, cada quien se torna autorreferencial”, y entre más poder se tiene, más radical se hace la postura.

Otra: la lucha por el control de la sociedad se polariza. No hay un bien común que sirva de referente y deba ser respetado por todos. Sólo la propuesta particular cuenta, acaso ‘tolerando’ las de otros. Impondrá ‘su verdad´’ como si fuera producto del consenso social. Las conciencias se domestican con programas sociales. El Estado impone su visión, sin concesiones. El disenso se reprueba y se criminaliza poco a poco. Esa dictadura del relativismo se desliza en tiranía velada, correcta, ‘consensuada’.

Y, tercera, se somete nuestra condición humana al capricho del ‘consenso’ prefabricado.

Se habla de fraternidad universal, con una connotación anti religiosa, y que, como otros conceptos (tolerancia, inclusión, ecología, etc.), no suena mal, pero viene aplicado a conveniencia. Lo mismo que transformación, refundación, etc. Apenas estamos comenzando, las cosas ya no están en su sitio.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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Un comentario

  1. La filosofía ha hablado del devenir: ‘Panta rei’, todo fluye; ‘acto’ y ‘potencia’; ‘ya’ y ‘todavía no’. El ser humano, el ‘microcosmos’ experimenta estas formas de existir; pero también experimenta una ‘chispa’ de infinito, una nostalgia del Absoluto. Y en Cristo en quien todo se recapitula, se encuentra el ‘abandonado’ y el ‘resucitado’. El dinamismo de la fe probada en el abandono y apaciguada en la esperanza de la resurrección. ‘Hombres de poca fe, ¿Por qué dudan? y: Señor, ¿a quién iremos? !Sólo Tú tienes palabras de vida eterna!