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46° Aniversario de la Fraternidad Cristiana de Personas Enfermas y/o con Discapacidad

Rebeca Ortega Camacho

Fotos: Luis Daniel Tadeo Velázquez

El domingo 2 de junio, Solemnidad de la Ascensión del Señor, el Movimiento laical FRATER celebró un año más de estar presente en la Arquidiócesis de Guadalajara. Por más de cuatro décadas, los integrantes (que padecen alguna enfermedad y/o son personas con discapacidad), mantienen el espíritu del fundador, ser Agentes de Evangelización e ir al encuentro del hermano que tiene la misma condición. 

Entre 50 y 60 personas con discapacidad o que padecen alguna enfermedad se reúnen los domingos primero de cada mes en las instalaciones de Jarauta No. 510. Comenzando a las 11 de la mañana, los miembros del Movimiento FRATER y colaboradores participan de las actividades del día: Celebración de la Santa Misa (cuando pueden conseguir que un sacerdote presida la Eucaristía); después, se imparte un tema (de espiritualidad, motivación, medicina, etc.); y se concluye con un convivio, organizado por la mesa directiva de FRATER en conjunto con los colaboradores.

“FRATER, Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad, es una hermandad, es una unidad, es una familia. Para mí, FRATER es darnos al prójimo, es un apoyo mutuo sin esperar nada a cambio”, señaló Reymundo Manuel González de la O, Coordinador Diocesano de FRATER desde el año 2018. Agregó que, en cada sesión también se estudia el material que proporciona el Equipo Nacional de FRATER; se comparte la información que se ofrece en la Junta de Movimientos Laicales y la formación impartida por la Orden de los Carmelitas Descalzos.

Para celebrar el 46° Aniversario de FRATER se llevará a cabo la Santa Misa, “para agradecer a Dios por sus fundadores, asesores, coordinadores – nacionales y diocesanos -, sacerdotes, miembros y colaboradores”, que han enriquecido el Movimiento; también se preparó un homenaje póstumo a María Guadalupe Ramos Rodríguez, conocida como “Lupita Ramos”, ex coordinadora, amiga y ejemplo de entrega y servicio a sus hermanos.

“Compañera de FRATER que cumple tres años de fallecida (2016). Ella padecía secuelas de polio, no movía sus pies y sus brazos los movía muy poquito; sin embargo, con una limitación tan fuerte, era una mujer admirable. Se integró al Movimiento en 1989 por invitación del Padre Chava (Pbro. Salvador Rivera García); fue coordinadora dos veces en Guadalajara; también adjunta dos veces; Coordinadora Nacional de FRATER y Coordinadora del Área 1 (México, Centroamérica y El Caribe). Queremos hacerle un homenaje, porque muchos trabajamos con ella directamente, la admiramos y la queremos. Una buena coordinadora, con buen carácter, muy cariñosa con toda la gente”, manifestaron María Patricia Gómez Casillas y Alfonso Aragón Gómez, miembros de FRATER.

En el 2018, fue designado como Asesor Diocesano de FRATER el Presbítero Guillermo Alarcón Acosta, quien por su estado de salud no le es posible acompañar al Movimiento físicamente, pero siempre está atento y apoya el desarrollo del Movimiento laical. 

Ofrecen su amistad y alegría

Patricia Gómez,

“No somos un club ni asociación, somos un Movimiento. Lo que decimos a la gente nueva es esto: ‘Te invitamos a trabajar con nosotros en FRATER, no vengas a ver que te damos, ven a ver que puedes darnos tú’, y eso nos lo enseñó el Padre Chava; ofrecemos amistad. Fraternidad significa, crecer en amistad, una de las cosas más sencillitas, y la fraternidad también evangeliza.

“Se dan pláticas para que las personas se animen; mucha gente tiene depresión, porque están encerradas y su única salida es venir a FRATER, y cuando no las pueden traen, entran en depresión. Nosotros no somos psicólogos, pero somos muy alegres y la gente se contagia. Los que tenemos discapacidad vemos al otro en la misma situación que nosotros, y ver que ellos pesar de su discapacidad pueden… uno se motiva”, dijo Patricia Gómez, quien tiene más de 39 años en el Movimiento, y agregó que, “FRATER me ha enseñado a vivir con alegría mi discapacidad”.

María Eugenia Flores Ojeda

Por su parte, María Eugenia Flores Ojeda, 22 años en FRATER, manifestó: “Este grupo es muy bueno y muy importante para todas las personas con discapacidad, pues muchos están encerrados en sus casa y aquí, este grupo los motiva para salir de ese encierro, porque ven que todos estamos en las mismas circunstancias, unos poquito más otros menos, pero tenemos discapacidad. Aquí aprendemos a ser alegres, solidarios, fraternos. Nos animamos unos con otros, todos nos ayudamos a estar felices y contentos viviendo nuestra realidad, porque no podemos cambiar nuestra realidad; aquí nos enseñan a asimilar nuestra discapacidad, vivirla y estar felices como Dios nos quiere”.

Reymundo Manuel González de la O, Coordinador Diocesano de FRATER

Asimismo, los entrevistados manifestaron que el Movimiento los ha ayudado para superarse y realizar actividades que pensaron que no podían (conducir, salir solos, ir de misiones, etc.). “El pasado mes de abril fuimos al Municipio de Degollado, Jalisco, y me tocó ir con dos compañeros, uno que no ve y el otro anda en sillas de ruedas; – el que no ve empujó la silla de ruedas y este último le daba indicaciones (derecha, izquierda, derecho) -, y anduvimos por todos lados; es una experiencia muy bonita el llevar el Evangelio”, manifestó Reymundo González.

Alfonso Aragón

También, el Coordinador Diocesano compartió que su estancia en FRATER le ha permitido participar activamente en su comunidad parroquial, y es parte del equipo litúrgico. Sin embargo, los entrevistados enfatizaron la necesidad de que los templos y espacios públicos sean incluyentes; es decir, que los accesos y servicios públicos (baños, calles, transporte público, etc.) estén adecuados para personas con discapacidad.  “Todos buscamos vivir en una forma digna; no es justo que si tú o yo, queremos ir al baño, pasemos a un lugar adecuado; y nuestros hermanos en silla de ruedas, tengan que ir a un rinconcito, con un botecito, yo creo que no. Son detallitos, que señores sacerdotes, tómenos en cuenta”, enfatizó Alfonso Aragón, 26 años en FRATER.

Del enfermo por el enfermo

Fundado por Monseñor Henri Francois, FRATER nació en el año de 1942 en Verdún, Francia. Su inspiración surge al experimentar, durante su estancia en el hospital, la eficacia de la acción horizontal del enfermo por el enfermo. “Entonces, él ve que los enfermos pueden ser agentes de evangelización de los mismos enfermos”.

De Francia se extendió a las diócesis de Suiza, Bélgica, Alemania, Austria, Holanda, Inglaterra, España y Portugal; mientras que en el Continente Americano, tiene presencia en: Perú, Brasil, Argentina, Colombia, Centroamérica, México y El Caribe. FRATER es una organización establecida en grupos locales, diocesanos, nacionales, de área (conformadas por varios países), por continentes e internacionalmente; con estatutos para cada sección y reuniones programadas para la retroalimentación y crecimiento de cada miembro.

En el año de 1995, FRATER fue reconocida por el Pontifico Consejo de Laicos como Organización Internacional Católica con personalidad jurídica; en el 2000 recibió la aprobación definitiva de la Santa Sede y en el 2006 se aprobó la renovación de los Estatutos Intercontinentales por el Pontífice Consejo de Laicos. El Papa Paulo VI dijo de este Movimiento: “Los enfermos ya no se sienten solamente asistidos, sino responsables” (de los demás enfermos) (Julio 20 de 1966).

En la Arquidiócesis de Guadalajara. Después de haber conocido el Movimiento FRATER en el Distrito Federal en 1972, el fraile Pbro. Salvador Rivera García, mejor conocido como “Padre Chava”, de la Orden de los Carmelitas Descalzos, fue trasladado por cuestiones de salud a Guadalajara y es donde a pesar de su discapacidad producto de un accidente (cuadriplejia), continuó con su misión sacerdotal y se convirtió en el mayor impulsor y promotor de FRATER en la República Mexicana.

En la perla tapatía, en junio de 1973 en el Hospital Pedro Loza, de las Religiosas Carmelitas del Sagrado Corazón, los Presbíteros Salvador y Manuel, enfermeras religiosas y seglares comenzaron el Movimiento en la Arquidiócesis de Guadalajara. Este Movimiento Internacional está presente en nuestro país en varios estados, siendo Jalisco quién tiene mayor representación en varios municipios como son: Guadalajara, Zapopan, Atotonilco, San Juan de los Lagos, Tepatitlán, Lagos de Moreno, San Ignacio Cerro Gordo, Arandas, Yahualica y Cocula.

“Entonces, a pesar de que se sigue una estructura, es tan sencillo como que un discapacitado, vaya con su vecino, al hospital, te vea en la calle y te invite al grupo; ir a la búsqueda de la persona con discapacidad”, señaló Alfonso Aragón. Y Reymundo González enfatizó que, “FRATER es para todos, familia, personas con discapacidad, colaboradores, sacerdotes, religiosos…”.

Finalmente, Patricia Gómez y María Eugenia destacaron la labor y entrega incondicional de los colaboradores. “Nosotros contamos con personas sin discapacidad, les llamamos colaboradores. Nos apoyan en conversar con alguien, ayudarnos con algún guisado, visitar a los enfermos, hacer las cosas que nosotros no podemos… los colaboradores son una base para nosotros, sin ellos no podríamos”. “Ellos, desinteresadamente nos apoyan en todo lo que ocupamos, son como unos ángeles”.

Carisma de FRATER

El que la persona enferma y/o con discapacidad se sienta responsable del hermano que tiene la misma condición y vaya a su encuentro, a llevarle la Buena Nueva y que no importa su condición física: “Sin visitas, no hay FRATER”.

Principios fundamentales

La Fraternidad no se rige por una serie interminable de reglas, sino que tiene base en siete puntos:

  1. La Fraternidad esta cimentada profundamente en el espíritu evangélico.
  2. La Fraternidad se dirige a todos, los enfermos y discapacitados sin distinción alguna.
  3. La Fraternidad fomenta una gran unión personal y comunitaria entre personas enfermas y/o con alguna discapacidad y amigos colaboradores que junto con ellos trabajan en la consecución de los fines del Movimiento.
  4. La Fraternidad pretende el desarrollo integral de las personas enfermas o con alguna discapacidad, tanto en el orden natural, como en el sobrenatural.
  5. La Fraternidad contribuye a que los enfermos y limitados físicos se integren a la sociedad y promueve que esta cambia su mentalidad en relación con ellos.
  6. La Fraternidad está vitalizada por equipos de responsables enfermos y limitados físicos, quienes actúan según sus posibilidades, sintiéndose solidarios con los demás.
  7. La Fraternidad recibe orientación cristiana de los asistentes, sacerdotes y religiosos, que son esencialmente amigos y que ayudan a conseguir los fines del Movimiento.

Reuniones: Todos los primeros domingos de cada mes, de las 11 a las 17 horas en Calle Jarauta No. 510 del Sector Libertad, entre las Calles de Industria y Federación. Si deseas pertenecer al Movimiento laical FRATER, como miembro o colaborador, favor de comunicarse con Reymundo González al celular: 3324 5980 50.

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