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El grave problema de los migrantes

Cardenal Juan Cardenal Sandoval Íñiguez

Arzobispo Emérito de Guadalajara

Migrar es un derecho natural de todo ser humano, ya que Dios Creador hizo todas las cosas y en ellas el mundo para todos sus hijos. San Juan Pablo II, en su Carta Apostólica “La Iglesia en América”, n.112, dice lo siguiente: “La Iglesia en América debe ser abogada vigilante que proteja, contra todas las restricciones injustas, el derecho natural de cada persona a moverse libremente dentro de su propia nación, y de una nación a otra. Hay que estar atentos a los derechos de los emigrantes y de sus familias, y al respeto de su dignidad humana, también en los casos de inmigrantes no legales”.

Por humanidad, todos los países deben estar dispuestos a recibir, de acuerdo con sus posibilidades territoriales, económicas o de otra índole, a quienes, siendo gente honesta, piden con urgencia ser admitidos como inmigrantes, sin que falte, por supuesto, la plena identificación y la constancia de que se trata de gente honesta que puede estar en necesidad o en peligro grave.

Migrar para progresar

Las migraciones pequeñas o grandes se han dado a lo largo de toda la historia de la humanidad. Han traído problemas, pero también grandes beneficios, como son la religión, la cultura, las artes, la gente pensante y trabajadora, y hasta han servido para la renovación genética de los pueblos.

Cuando hay peligro de perder la libertad o la vida por razones ya sea políticas, de religión o de raza, o cuando el hambre y la pobreza aprietan y urgen a buscar mejores condiciones de vida, hay derecho a migrar y a ser aceptados: Derecho humano que todos los Estados deben respetar, armonizándolo, claro está, con el derecho de cada nación a cuidar sus propias fronteras, a fin de que sean aceptados los verdaderos migrantes y rechazados los vagos, los criminales y los malvivientes.

A la luz de estas consideraciones, se debe reflexionar sobre el fenómeno que desde hace ya varios meses se ha venido dando en México, por cuyo territorio se ha permitido la entrada a grupos de cuatro, cinco, seis mil o más, disque migrantes, bien organizados, bien provistos y, seguramente, bien pagados, quien sabe por quién y con qué fines; son migrantes que van con rumbo a Estados Unidos, queriendo pasar en masa la frontera, cosa absurda e imposible. Es gente que proviene de Centro y Sud América, de Cuba y, tal vez, hasta de países del Medio Oriente y del norte de África. Por desgracia para México y para aumentar sus problemas, la meta de todos los sueños de bienestar es nuestro vecino país del norte.

Los riesgos

A esas caravanas disque de migrantes el gobierno de México les ha permitido el paso, les ha proporcionado transporte y albergues, con alimentos y otras comodidades que no proporciona a los mexicanos pobres, que tienen muchas necesidades, entre ellas, también la de migrar.

Según mi parecer, ha sido esta una política imprudente que provocó el enojo y las amenazas de Estados Unidos, que si se cumplen, pueden traer daños sobre todo económicos a México. ¡Como quien dice, le han hecho cosquillas al tigre!

Creo que México debe ser un país humanitario y acogedor, dispuesto a recibir migrantes que pidan asilo en nuestro territorio, siempre y cuando se trate de gente honesta y perfectamente identificada. Pero nuestro gobierno debe abstenerse de admitir y ayudar a grupos masivos que van hacia Estados Unidos, pues es cosa que molesta y provoca al vecino.

Además, y esto es muy importante tenerlo en cuenta, tal vez la preocupación mayor de Estados Unidos sea la migración que a través del territorio mexicano puede llegar proveniente de los países árabes del Medio Oriente, que tienen agravios desde hace mucho tiempo por parte de Occidente, es decir, por parte de Estados Unidos y Europa.

El parecido físico con los mexicanos es muy grande, no por nada estuvieron los árabes ocho siglos en España; pueden confundirse con los mexicanos, conseguir papeles falsos y entrar al vecino país con el deseo de venganza a cometer actos terroristas de los que ya ha habido muchos desde hace algunos años. Se trata de un problema grave, pero no es nuestro, a nosotros nos toca no empeorar las cosas por nuestra ingenuidad, falta de responsabilidad y de visión histórica.

El derecho de los migrantes

Mensaje semanal del Cardenal Juan Sandoval.

Posted by ArquiMedios on Monday, June 24, 2019

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