Home / Cultura / La cultura se reinventa en tiempos de pandemia
Al momento no es posible que los actos que aglutinan personas se realicen como antes / Fotografía; Archivo

La cultura se reinventa en tiempos de pandemia

Salvador Y Maldonado Díaz

Recientemente se anunció que el Festival Internacional Cervantino en su edición de este año, se difundirá por medios digitales. Esta noticia es ilustrativa de los efectos de la pandemia en el sector cultural.     

El caso del afamado festival guanajuatense es un ejemplo más de lo que ha sucedido y de lo que se multiplicará en otros ámbitos de la actividad cultural. Al momento no es posible que los actos que aglutinan personas se realicen como antes.

Los creadores de distintos rubros culturales, llámese teatro, cine, música, turismo cultural, firmas editoriales, por citar algunos, que han tenido que reinventar sus quehaceres.

La reinvención es el común denominador. Y esto ha supuesto recurrir a los formatos digitales. O bien dejar en suspenso las actividades que generen conglomerados hasta que mejoren las condiciones para evitar riesgos.

Al respecto, habrá que ver cómo será la realización de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara de este año, máxime que en nuestra ciudad -ni en el país- todavía no se llega al pico de la pandemia.

Los rituales de ciertas actividades culturales no pueden ser vividos de la misma manera como lo serían en la vida cotidiana antes de la pandemia, así lo señaló la Secretaria de Cultura de Jalisco, Giovana Jaspersen García, en una entrevista radiofónica.  Claro, un abrazo virtual no será lo mismo que el abrazo real. Valga el símil.

En los días recientes se ha podido atestiguar el ejercicio cultural con resultados positivos, sobre todo de organizaciones y personas que de manera virtual han expuesto sus productos culturales con herramientas digitales impregnadas de creatividad, en la medida en que se cuenta con los recursos necesarios. Un ejemplo: la ejecución virtual del “Huapango” de José Pablo Moncayo, por la Orquesta Sinfónica en esta temporada de confinamiento.

Pero también están a la vista los presupuestos pichicatos que han sofocado la actuación de diversas instituciones. O bien, las situaciones inéditas de personas de giros culturales que hacen lo que pueden para subsistir, o de plano cambian de giro con el costo que esto implica.


Apoyemos la cultura

Juan Carlos Núñez Bustillos

La pandemia por covid-19 causa, como en todos los ámbitos, grandes estragos en la cultura. La mayor parte de los proyectos están suspendidos. Miles de artistas, artesanos y promotores culturales han perdido sus trabajos. Si en tiempos de “normalidad” su labor era ya heroica, porque éste ha sido uno de los sectores más abandonados por las autoridades y la sociedad, en tiempos de confinamiento lo es mucho más.

De un día para otro se suspendieron conciertos, presentaciones, exposiciones y ferias. Se cerraron teatros, librerías, salones de baile, museos, cines, centros culturales, restaurantes. Quienes laboran (o laboraban) en ellos ven seriamente afectada su vida.

Paradójicamente, el público ha multiplicado sus opciones para acercarse y disfrutar la cultura. Si bien es cierto que nada sustituye las presentaciones en vivo, también lo es que las posibilidades se multiplican gracias a las nuevas tecnologías y a la decisión de artistas y autoridades de poner en acceso público magnificas presentaciones.

Obras de teatro y conciertos que difícilmente llegarían a nuestra ciudad, ahora están en acceso libre. Miles de presentaciones artísticas, libros y películas se pueden disfrutar gratuitamente en Internet. Los museos han fortalecido sus recorridos virtuales. Las opciones de cursos y talleres sin pago se multiplican. Artistas y científicos conversan con el público a través de video conferencias.

Frente a la adversidad, los artistas, creativos como son, han ideado nuevas maneras de buscarse la vida. Desde las tejedoras que ahora ponen su arte en los cubrebocas hasta cantantes que organizan conciertos y serenatas virtuales. Pero no es suficiente. Es necesario encontrar maneras de apoyar más activamente los proyectos culturales, porque si algo ha dejado en claro la pandemia es la importancia de la cultura en nuestras vidas.

Durante los días de encierro, la cultura ha sido una de nuestras tablas de salvación. Música, películas, libros, series, entre muchas otras posibilidades, llenan los vacíos del confinamiento. Y no solamente como un mero entretenimiento sino, sobre todo, como expresiones profundas de lo que somos como humanos y de las manifestaciones simbólicas que nos vinculan. Ojalá que lo entendamos y lo valoremos. Apoyemos la cultura y a quienes la elaboran.

Acerca de Monserrat Cuevas

Lic. Ciencias de la Comunicación | Reportera en Acción | Temas sociales, busco historias de vida que contar.

Revisa También

De oficio fogonero

Pbro. Armando González Escoto Si un oficio pudiera adjudicarse al chamuco, sería el de fogonero, …