Home / Opinión / Los signos de los tiempos / Signos de los Tiempos: A propósito de la CNDH

Signos de los Tiempos: A propósito de la CNDH

Jorge Rocha

El nombramiento de la nueva presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra, sólo vulneró aún más la situación que prevalece en este organismo público autónomo. El proceso de selección en el Senado de la República fue desaseado y dejó muchas dudas sobre la legitimidad del nombramiento, y a pesar de que la nueva titular de la CNDH ha sido activista y víctima de violaciones a derechos humanos, su cercanía con MORENA y con el propio presidente de la República pone en entredicho su autonomía frente al poder público. Este proceso llevó a que cinco consejeros de la CNDH renunciaran a sus cargos y las peticiones de que se reponga el proceso y de que Piedra renuncie al puesto no se dejaron esperar.

Aunado a esto, en el presupuesto de la Federación del año entrante, hay una importante reducción de los recursos asignados al Instituto Nacional Electoral (INE), que también ha provocado un fuerte debate sobre la pertinencia de este tipo de decisiones presupuestarias.

Desde hace tiempo se ha montado en la agenda pública la idea de que para el presidente Andrés Manuel López Obrador este tipo de organismos le resultan incómodos y por lo tanto ha buscado controlarlos, ya sea por la vía del presupuesto o colocando personajes allegados a su persona en los puestos de dirección. Parece que los hechos antes descritos confirman estas hipótesis y provocan malos augurios.

En torno a este asunto me parece muy conveniente hacer algunas reflexiones que van más allá de discutir si Rosario Piedra tiene que renunciar a la CNDH y que están en la línea de una perspectiva del sentido de este tipo de instituciones.

  1. Los organismos públicos autónomos surgen por las falencias del sistema político mexicano que no ha sido capaz de garantizar derechos humanos claves para la vida del país. Por esta razón aparecen instituciones como la CNDH, el INE o el INAI (Instituto Nacional de Acceso a la Información) que, aunque viven del presupuesto público, se supone que están diseñados para ser autónomos e independientes de los poderes públicos y fácticos. En la historia de estos organismos, esta autonomía ha sido cuestionada, ya que hay casos donde más bien se ha documentado (por académicos o por organizaciones civiles) que la actuación de estas instituciones, en no pocos casos, ha sido acomodaticia a los intereses políticos.
  2. El segundo gran cuestionamiento que ha recibido este tipo de organismos, es que su presupuesto resulta muy elevado y a veces parecen no justificarse las asignaciones de recursos que han tenido a lo largo de los años. En el tema electoral se ha hablado de la imperiosa necesidad de abaratar estos procesos, o en el caso de la CNDH hay un claro desbalance entre resultados y recursos invertidos. Desde hace años los recursos públicos destinados a estos organismos públicos autónomos han sido materia de discusión pública.
  3. Varias de estas instituciones ya tienen muchos años funcionando, por ejemplo, la CNDH existe desde el año 1994 (25 años de su creación), el INE tiene al menos dos décadas de organizar elecciones y el INAI, también ya va por los 20 años de su creación; y la pregunta que queda es ¿hoy México garantiza los derechos humanos de la mayoría de la población? ¿hoy contamos con una democracia más robusta? ¿hoy las y los mexicanos tenemos más acceso a la información y los funcionarios públicos rinden más cuentas de su trabajo? En varios casos las respuestas no son satisfactorias, y sin negar importantes y valiosos avances en estas agendas, parece que los motivos de la existencia de estos organismos siguen en pie, pero se pone en entredicho si la estrategia ha sido la correcta.

Sin dejar de criticar el actual proceso de selección de la presidenta de la CNDH, creo que en México nos debemos un profundo debate donde evaluemos a conciencia el desempeño de estas instituciones, para entonces, fortalecerlas en lo sustantivo y dejar de hacer lo que no ha funcionado.

PD. Parece que el llamado “culiacanazo” y el lamentable caso de la Familia Lebaron ya tuvo efectos en la aprobación del presidente, el periódico El Universal publicó que de agosto a noviembre del 2019, la percepción positiva de López Obrador pasó del 68.7% al 58.7%, es decir, bajó en 10 puntos porcentuales. Otras encuestadoras confirman esta tendencia con lo cual, ahora si vemos el desgaste del presidente, sobre todo afectado por la agenda de seguridad, donde los avances no se están dando.

Correo electrónico: jerqmex@hotmail.com

About Gabriela Ceja Ramirez

Check Also

Entre “puentes”, turismo e identidad nacional

Jorge Rocha Hace una semana se generó una fuerte polémica en torno a la propuesta …