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¿Solo crisis económica?

Pbro. Armando González Escoto

Se habla mucho de la nueva crisis económica provocada por la pandemia. Sería bueno aclarar algunos puntos, en primer lugar, la crisis de la economía neo liberal y capitalista, globalizada, se había venido fraguando mucho antes de que se percibiera pandemia alguna, lo que el problema sanitario provocó fueron tres cosas, por un lado, agravar y apresurar la crisis, y por el otro darle una nueva justificación.

El sistema económico en el que nos movemos tiene el defecto de producir crisis económicas endémicas, de ligeras a graves, sin que hasta la fecha se haya podido dar con la fórmula para evitarlas; uno de los problemas de fondo radica en que la concentración de capitales en pocas manos no ha generado un beneficio social masivo, como afirmaron que sucedería los teóricos del sistema.

El beneficio social se califica según diversos grados: si el sistema permite a la gente progresar, hay un verdadero beneficio, si solamente les da empleo, entonces el sistema se vuelve explotador, se trabaja para sobrevivir, no para prosperar. Si las ganancias que el sistema genera redundan en servicios sociales de alta calidad y para todos, entonces el sistema funciona, si sólo beneficia a los propios poseedores del capital, entonces el mismo sistema produce problemas sociales en lugar de resolverlos.

En todos los continentes, el sistema capitalista neoliberal viene mostrando una seria incapacidad para garantizar el progreso de todos y el bienestar de todos, e incluso donde lo ha garantizado, comenzó a verse en problemas para poderlo sostener, fue ahí que se advirtieron los primeros síntomas de la actual crisis.

Los mexicanos podrían decir, bueno, nosotros siempre hemos estado en crisis, así que una más no importa, lo cual podría ser cierto si nos atenemos a que más de la mitad de nuestra economía es informal y por lo mismo se ve menos afectada que las cadenas formales de producción, máxime que dicha informalidad no suele pagar impuestos, pero ¿qué ocurre si de pronto la informalidad no puede trabajar porque hay una pandemia? Ocurre que la crisis se duplica y eso sí es un grave problema, la gente queda sólo dependiendo de sus parientes que trabajan en Estados Unidos, si los tiene, o de las ayudas que actualmente reciben las personas mayores de 68 años y los jóvenes, en tanto los ahorros de empresas formales e informales del tamaño que las empresas sean, se van reduciendo.

Pero la crisis que genera la pandemia no es solamente económica o sanitaria, es también educativa, todos los niños y jóvenes estudiantes del mundo están experimentando un parón inesperado, que los afectará a tenor de las condiciones y respuestas que cada país sea capaz de dar.

De igual manera, el confinamiento forzado, sobre todo cuando se da en pequeños departamentos hacinados en multifamiliares, está generando otro tipo de problemas, la crisis de la sociabilidad, que ya existía, pero que ahora se agudiza. Este múltiple escenario reta a todas las pastorales de la Iglesia.

Correo: armando.gon@univa.mx

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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