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No estamos aquí para pasarla bien en este mundo, estamos aquí de paso para llegar a la eternidad y ser plenamente felices en presencia de Dios todos nuestros días

Adviento en tiempos de pandemia

Lic. lupita:

Siento que no puedo más.  Nos piden la casa porque no hemos podido pagar la renta en este tiempo de pandemia que se ha prolongado tanto. Unos tíos nos recibirán en  su casa y me siento tan humillado. Cuándo acabará esta prueba. ¡Dios nos ampare!

Javier T.

Querido Javier:

¡Dios te está amparando!

Observa con atención. Dios jamás se aleja de ti, especialmente cuando estás en medio de un profundo dolor. 

Amado Nervo escribió con acierto: ‘la mayor parte de los fracasos nos vienen por querer adelantar la hora de los éxitos’.

Llénate de paz. Dios te ama,  y ama a tu familia aún más que tú.  Él en sus planes perfectos conseguirá hacer de ti un hombre ejemplar, un santo. Eso es lo que Él quiere de cada uno de nosotros.

Aquí tendremos dificultades pero seremos siempre asistidos por Su inmenso amor. 

Acepta con humildad y alegría toda la ayuda que te den. Dios trabaja misteriosamente en la salvación de todos nosotros.   Ese acto de bondad de otro hacia ti, puede ser causa de su entrada al cielo.  Confía. 

Dios siempre responde nuestra plegaria

Cuentan que una vez un hombre huía de delincuentes que querían golpearle y asaltarle. Aquel hombre huye al bosque intentando deshacerse de sus adversarios. Entra en una cueva y reza con toda su alma pidiendo a Dios que colocara un muro a la entrada. Al abrir los ojos advierte que en aquella entrada no hay muro sino una pequeña araña construyendo rápidamente una telaraña. Aquel hombre se queja ante Dios reclamándole: te he pedido un muro fuerte pero tu envías una débil telaraña, ¿acaso no me escuchaste?.  No había terminado su queja cuando escuchó que los delincuentes llegaban a la entrada y uno de ellos dijo a los demás: “sigamos de frente, no puede haber entrado aquí porque hay telarañas”. 

Él comprendió que Dios siempre responde, aunque no sea de la manera en que nosotros quisiéramos.

Estarás bien. Recibe ayuda y responde con el dicho popular que reza así: “hoy por mí, mañana por ti”.

¡Que este tiempo de Adviento, nos lleve a desear ardientemente el nacimiento de Cristo en nuestro propio corazón!

Lupita Venegas/Psicóloga

Facebook: lupitavenegasoficial

Acerca de Monserrat Cuevas

Lic. Ciencias de la Comunicación | Reportera en Acción | Temas sociales, busco historias de vida que contar.

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