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Celebración de la Palabra “Alégrate, ten valor, actúa”?

Ofrecemos un esquema para realizar una celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, para el…

ADVIENTO IV

¡HÁGASE!

(¿Cuándo soy consciente de que Dios me dice: “alégrate, ten valor, actúa”?)

Nota litúrgica: Estas líneas podrían ser meditadas con antelación por quien guiará la celebración y pueden inspirar sus comentarios e intervenciones durante la misma.

IDEAS PARA EL CELEBRANTE/GUÍA:

Este domingo, ya muy cerca de la Navidad, podemos reflexionar en qué medida, como María, estamos disponibles para Dios y descubrimos lo que él quiere hacer en nosotros y por medio de nosotros… Hoy se nos muestra el ejemplo maravilloso de esa sencilla doncella, que, aun sin ver claramente todo lo que implicaba, aceptó su misión de llegar a ser la madre del Salvador.

Jesús quiere llegar a todos los rincones de nuestro mundo por medio de nosotros también. No quiere hacerlo sin nuestra colaboración.  Nosotros también tenemos que decirle “sí” a Dios y a sus planes para nosotros y para el mundo.  Demos generosa y humildemente nuestro sí como María y como Jesús.

Otro punto que pudiéramos reflexionar es que Dios y María cumplen su palabra… ¿Son fidedignas nuestras palabras? ¿Con qué frecuencia guardamos nuestras promesas? Muchas veces, en el pasado, Dios había prometido traer alegría, felicidad y libertad a su pueblo.  Él mantuvo su palabra y cumplió de una forma que sobrepasaba, de lejos, lo que el pueblo esperaba: Envió a su propio Hijo para que se hiciera uno de nosotros.  Sí, él era el Hijo de Dios, pero también el hijo de una madre humana.  Dentro de pocos días celebraremos cómo Dios nos dio a Jesús.  Hoy escuchamos a un ángel que anuncia a María que Dios cumpliría su palabra para con su pueblo por medio de ella, y María dio su palabra de que cooperaría con el plan de Dios.

Como ella y con Jesús digamos nosotros también nuestro Sí a Dios ahora en esta celebración.

GUIA: EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO.

Todos: AMÉN.

GUIA: Gloria a Dios que nos da la fuerza para vivir de acuerdo con la Buena Nueva anunciada por Jesucristo, su Hijo.  Esa Buena Noticia es ahora proclamada a todos. Aceptémosla.

¡El Señor Jesús esté siempre con ustedes!

Todos: Y con tu Espíritu.

En silencio, reconozcamos que nuestro rechazo, indiferencia y falta de compromiso han sido obstáculos para los planes salvadores de Dios. Pidamos al Señor que nos perdone.  (Pausa)

•        Señor Jesús, contigo y con María queremos abrirnos a la Palabra de Dios. 

TODOS: Señor, ten piedad.

•        Cristo Jesús, contigo y con María estamos dispuestos a afrontar los riesgos y consecuencias de nuestro compromiso y entrega a Dios y a los hermanos.

TODOS: Cristo, ten piedad.

•        Señor Jesús, contigo y con María queremos aprender a servir.  TODOS: Señor, ten piedad.

En tu misericordia, Señor, danos tu palabra de perdón, haz que respondamos a tus palabras de vida, y llévanos a la vida eterna. 

TODOS: Amén.

GUIA: Oh Dios, nos has demostrado que tienes una preferencia sorprendente por los pequeños y humildes que esperan todo de ti.

Elegiste a la doncella María – reflexiva, humilde, sencilla – para ser la madre de tu Hijo Jesús.

Por medio de tu Santo Espíritu haznos conscientes de que a de nuestros corazones,

para que nos abramos a ti y estemos dispuestos, como María, a servirte a ti y a tus planes.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

TODOS: AMÉN.

Se ofrece un resumen de las lecturas para ayudar a quien guía y a quienes leerán a subrayar la parte primordial que ayude a descubrir su mensaje unitario. Pero, las lecturas han de leerse íntegramente durante la celebración.

Nota litúrgica: Se les pedirá a los lectores anunciar únicamente el libro de donde se toma la lectura. Ejemplo: Lectura del libro de los hechos de los apóstoles. Al finalizar cada lectura no se olvide decir: PALABRA DE DIOS. Y se responde: TE ALABAMOS SEÑOR. Y en el Evangelio, anunciar: Del Evangelio de según San Juan. Al finalizar decir: PALABRA DEL SEÑOR. Se contesta: GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

2 Samuel 7, 1-5. 8-12. 14. 16: David deja de ser un jefe tribal para convertirse en Rey y, como él ya tiene un palacio, quiere construirle una casa (templo) a Dios… Pero, Es Dios quien dará a David un casa (dinastía)…

Salmo 88, 2-5. 27 y 29: Dios – misericordioso y fiel, nuestro Padre y nuestra roca – nos dice: Mi amor es para siempre y me lealtad más firme que los cielos… consolidaré tu descendencia y te mantendré mi favor…

Romanos 16, 25-27: Alabemos a Dios que, a través de la buena noticia de Jesús, nos revela secretos de sabiduría que habían estado ocultos por siglos…

Lucas 1, 26-38: María recibe una misión especial por medio del Ángel… y la acepta valerosamente y con alegría: “¡Que se haga en mí tu voluntad”.

Nota litúrgica: Se puede ir leyendo esta reflexión y DETENERSE cuando aparezca una PREGUNTA o cuando se crea conveniente dialogar alguna IDEA.

[En este domingo y los de Navidad meditaremos algunos “evangelios de la infancia”, por los mismo, nos conviene recordar que estos relatos no pretenden ser simplemente históricos ni científicos, sino relatos míticos ancestrales de aquellas culturas de bíblicas.  Entendamos que el adjetivo mítico no se usa para calificar un relato como falso, sino más bien para decir que contiene profundas verdades que no pueden ser descritas explícitamente sin empobrecerlas y que nos invita a reflexionar para descubrir el significado profundo que encierra para nuestras vidas.  Estos evangelios contienen verdades teológicas que pueden contribuir a nuestra liberación y crecimiento integral.  La dificultad que encontramos para comprenderlos debería motivarnos a invertir más tiempo y esfuerzo para desentrañar no sólo su significado sino  el compromiso que nos piden.

Hoy conviene recordar lo que dijo Blas Pascal: “Toda religión que no predique un Dios escondido es falsa”.]

Vayamos desmenuzando el significado de algunas palabras claves en la Palabra de hoy:

1. ALÉGRATE:

•        Dios da buenas noticias a David cuando lo hace Rey.  Y cuando le dice que le construirá una “casa sólida”, es decir, una descendencia bendecida por su presencia en todo… y que estará con él… ¿Nos damos cuenta que Dios quiere estar con nosotros en todo lo que emprendemos? ¿Cómo podemos sentirlo cerca? Si quiero que Dios esté conmigo en todo lo que emprendo, entonces debo revisar si lo que quiero hacer tiene una buena finalidad según Dios…

Dios le dice también: “Acabaré con tus enemigos”… ¿De acuerdo a los planes de Dios sobre mi misión cuáles son mis enemigos internos y externos? ¿Qué mi impide ser lo que Dios quiere que yo sea?

Dios quiere que David tenga “buena fama”, que sea reconocido por lo demás como un hombre prudente que cumple su misión en la vida.

David se convierte en un canal de las bendiciones de Dios para que su pueblo viva en tranquilidad y libertad.  Las promesas de Dios para David, no son sólo para sí mismo, sino para beneficiar al pueblo que protege y guía.

Si vemos con atención toda la historia de David podemos darnos cuenta del desarrollo humano que va logrando guiado por Dios…

¿De qué manera y cuándo yo soy bendición para los demás?

•        María debe alegrarse porque Dios le tiene una misión que cumplir. un proceso que desarrollar… María ayuda a que el Amor entre a la historia de la humanidad… Dios confía en ella y se alegra… ¿Sabes que Dios confía en ti y quiere que te alegres cumpliendo su voluntad?

•        Dios tiene proyectos para Ti… ¿Los sabes?  ¿Cuáles?

2. NO TEMAS:

•        A David, a María y a nosotros Dios nos promete su presencia y asistencia para cumplir sus proyectos… El Señor nos invita a ser valientes y a confiar en que Él va a nuestro lado por la vida… Nuestro Dios es “Dios-con-nosotros”… su Espíritu desciende sobre nosotros para promover la justicia, el perdón verdadero y el amor incondicional…

¿El saber que Dios está conmigo me anima a construir mi santidad y su Reino?

3. HÁGASE:

•        Después de descubrir el plan de Dios, como María, aunque no lo comprenda todo, debo ser dócil a sus inspiraciones…

•        Hay que ser valientes y audaces para cumplir lo que Dios quiere… Hay que confiar en Dios y ser generosos… Hay que decir SÍ a la propuesta de Dios, sólo así será Navidad en mi mundo…

¿En qué momentos de mi vida le he dicho a Dios que quiero cumplir su voluntad?

Revisa brevemente cómo te has ido preparando a lo largo de este Adviento… ¿He alcanzado los objetivos que especifiqué para este tiempo de adviento?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

1.      ¿Qué opinas de esta frase de Víctor E. Frankl: “Desgraciado de aquel que no encuentre ningún sentido en su vida, ninguna meta, ninguna intencionalidad y, por tanto, ninguna finalidad en vivirla; ése está perdido”?

2.      Viendo tu realidad, procura discernir sobre cuál es el plan que Dios tiene para ti… luego… queriendo responder a ese plan del Señor:

Escribe libremente, por un largo tiempo, en primera persona, una lista de los objetivos con los que te quieres comprometer a lo largo de tu vida… imagina como si todo fuese posible:

         1. Lo que deseo tener: Material y, sobre todo, espiritualmente.

         2. Lo que deseo hacer.

         3. Las habilidades y capacidades que quiero desarrollar.

4. Los pensamientos positivos que deseo desarrollar sobre mí, los demás, el mundo y Dios.  Y los valores que quiero desarrollar.

5. Lo que deseo ser (mucho mejor si consigo expresar mi misión en la vida con una metáfora).

         6. Lo que deseo compartir.

             La calidad del contacto que quiero tener y con quiénes.

             Lo que quiero dejar en este mundo cuando me vayas de él.

3.      A lo largo de esta semana, cada que lo necesites, pide al Señor, alegría, valor y fuerza de voluntad para participar en sus planes dándole tu “sí”…

GUIA: Expresamos nuestra fe en el Dios vivo y, una Dios de unidad familiar, un Dios Rey que reina nuestras vidas.

Creo en un solo Dios…

GUIA: Abramos nuestros corazones al Señor Jesús para que viva en y entre nosotros.  Y digámosle confiados:

Señor, planta tu tienda entre nosotros.

1.      Señor, te pedimos que habites en tu Iglesia, para que ella pueda abrirse a ti en los pobres, y para que todos los que te buscan encuentren en ella tu perdón, tu vida, tu verdad y tu alegría.

TODOS: Señor, planta tu tienda entre nosotros.

2.      Señor, te pedimos que habites con tus sacerdotes y las personas consagradas, para que hagan vida la palabra que una vez te dieron, y para que sirvan humildemente al pueblo que les has encomendado a su cuidado.

TODOS: Señor, planta tu tienda entre nosotros.

3.      Señor, te pedimos que habites en nuestro mundo, para que las culturas y los pueblos se comprendan unos a otros, busquen juntos la paz, y promuevan la justicia y el amor.

TODOS: Señor, planta tu tienda entre nosotros.

4.      Señor, te pedimos que habites en nuestras familias, únelas con fidelidad y ternura, guía a los padres para que eduquen a sus hijos de forma que crezcan hasta ser adultos maduros humanamente y en la fe.

TODOS: Señor, planta tu tienda entre nosotros.

5.      Señor, te pedimos que habites en nuestras comunidades cristianas, para que acojamos a todo el que tenga necesidad, para que nos sirvamos unos a otros con alegría, y te hagamos visible y palpable por medio de nuestro amor incansable.

GUIA: Señor, ¡Qué bueno estar contigo y ser conscientes de que tú vives en medio de nosotros! Te pedimos que, como María, no guardemos nada para nosotros mismos, sino compartamos tu evangelio con otros para que así puedan ellos conocerte y amarte, ahora y por los siglos de los siglos. 

TODOS: Amén.

GUIA: Por el poder del Espíritu Santo, Jesús nació de la Virgen María y nosotros hemos llegado a ser también hijos de Dios.

Movidos por el mismo Espíritu digámosle a nuestro Padre de cielo las palabras que nos enseñó Jesús:

TODOS: Padre nuestro…

GUIA: Decimos juntos:

  “Creo, Jesús mío,
que estás real y verdaderamente en el Cielo
y en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma,
pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya te hubiese recibido,
Te abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti.” Amén.
 

GUIA: Estamos ya muy cerca de Navidad.

Con la Virgen María, la madre expectante y generosa, esperamos y construimos la venida del Señor.

Con ella decimos: Somos siervos del Señor, queremos cumplir su voluntad y llevar a su Hijo a todos, para que también tengan parte en su salvación.

Para ello, que la bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre. 

TODOS: Amén.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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