Home / Contigo en casa / Celebración de la Palabra: ¡Alégrate!

Celebración de la Palabra: ¡Alégrate!

Ofrecemos un esquema para realizar una celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, para el…

ADVIENTO III

¿Piensas que estarás feliz en esta Navidad?

Nota litúrgica: Estas líneas podrían ser meditadas con antelación por quien guiará la celebración y pueden inspirar sus comentarios e intervenciones durante la misma.

IDEAS PARA EL CELEBRANTE/GUÍA:

¿Cómo es posible que, con todas las cosas buenas que el Señor nos da, estemos frecuentemente tristes y afligidos?  Tenemos el regalo de los otros, nuestra fe, a Jesús como nuestro compañero en la vida, al Espíritu Santo para guiarnos, al Padre en el cielo que se preocupa por nosotros.  Alegrémonos, el Señor no sólo está cerca, sino que está aquí. Ahora, podemos identificarnos con él y superar nuestro egoísmo para compartir lo que somos y tenemos con los necesitados…

¿Quieren ustedes conocer a Jesús? ¿Quieren encontrarle hoy?  Encuéntrenlo en los hermanos, acompáñenlos en el camino de la vida, especialmente a los pobres, los abatidos, los oprimidos y los esclavizados, los que no gozan de libertad.  Jesús se identifica con ellos y en ellos lo encontramos.  Así no permanecerá él como un desconocido, lejano a nosotros.  Así estaremos, pues, con Jesús, y Jesús estará con nosotros.

GUIA: EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO.

Todos: AMÉN.

GUIA: Que el Dios de la paz los haga perfectos y santos y les guarde sanos y libres de culpa, intachables, para la venida de nuestro Señor Jesucristo.  Regocíjense.

El Señor esté con ustedes. 

Todos: Y con tu Espíritu.

En silencio, reconozcamos que frecuentemente estamos tristes y no nos portamos muy agradecidos con lo que Dios nos da y hace por nosotros.

Pidamos ahora al Señor bondadoso que nos perdone.  (Pausa)

•        Señor Jesús, tú nos has traído la alegría del perdón total.

TODOS: Señor, ten piedad.

•        Cristo Jesús, tú sigues compartiendo con nosotros la Buena Nueva de la vida y del amor de Dios.

 TODOS: Cristo, ten piedad.

•        Señor Jesús, tú nos preparas para una alegría eterna que nadie nos podrá arrebatar.

TODOS: Señor, ten piedad.

GUIA: Ten misericordia de nosotros, Señor, perdona todos nuestros pecados, convierte nuestra tristeza en alegría y llévanos a la vida eterna. 

TODOS: Amén.

GUIA: Señor Dios, Padre nuestro, a ti nadie te ha visto jamás, pero te nos has mostrado en tu querido Hijo Jesucristo.

Ayúdanos a reconocer su rostro en los pobres y humildes.

No permitas que lo ignoremos en los desolados y en los débiles.

Que el Espíritu Santo nos dé valor para llevar su Buena Nueva de esperanza y alegría a todos los que le esperan y le necesitan, lo conozcan o no.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.  

TODOS: AMÉN.

Se ofrece un resumen de las lecturas para ayudar a quien guía y a quienes leerán a subrayar la parte primordial que ayude a descubrir su mensaje unitario. Pero, las lecturas han de leerse íntegramente durante la celebración.

Nota litúrgica: Se les pedirá a los lectores anunciar únicamente el libro de donde se toma la lectura. Ejemplo: Lectura del libro de los hechos de los apóstoles. Al finalizar cada lectura no se olvide decir: PALABRA DE DIOS. Y se responde: TE ALABAMOS SEÑOR. Y en el Evangelio, anunciar: Del Evangelio de según San Juan. Al finalizar decir: PALABRA DEL SEÑOR. Se contesta: GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Audio: Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

Isaías 61, 1-2. 10-11: El profeta esclarece su misión: anunciar buenas noticias a los pobres, fortalecer los corazones, perdonar a los cautivos, liberar a los prisioneros y proclamar el año de gracia.   Por eso se alegra y se llena de júbilo… y Dios hará brotar la justicia en todas las naciones…

Lucas 1, 46-48. 49-50. 53-54: Unámonos al júbilo de nuestra madre y modelo por las obras que el Señor ha hecho para salvarnos integralmente…

1 Tesalonicenses 5, 16-24: Pablo nos dice: vivan siempre alegres, oren sin cesar, den gracias siempre… Promuevan la acción del Espíritu, amen la profecía, disciernan para quedarse con lo bueno y abstenerse del mal, santifíquense, consérvense irreprochables hasta que venga el Señor que cumplirá su promesa…

Juan 1, 6-8. 19-28: Juan el Bautista nos invita a prepararnos para la alegría que viene: Jesús… es más, ya está entre nosotros y debemos descubrirlo…

Nota litúrgica: Se puede ir leyendo esta reflexión y DETENERSE cuando aparezca una PREGUNTA o cuando se crea conveniente dialogar alguna IDEA.

A nuestro alrededor hay muchas personas que se deprimen en este tiempo por el clima frío y sombreado… afloran conflictos no resueltos, duelos por los que ya no estarán con nosotros en las fiestas de fin de año… se acentúan los conflictos con las personas de las que estamos distanciados y/o buscamos “reconciliaciones” falsas (que obligan a simulacros de unión familiar que terminan con más heridas)… y hablando de relaciones interpersonales, éste puede ser un tiempo para esconder lo que no hemos trabajado durante todo el año… Esta, pues, es una época que genera más sufrimientos, pone al descubierto nuestra incapacidad de manejo de duelos y emociones, de pérdidas, etc…

Este tiempo también genera mucho estrés por las compras exageradas (y muchas veces de pánico), donde gastamos literalmente lo que no tenemos (¿¡a meses sin intereses!?), y sin prever lo que viene en enero… queremos llenar vacíos interiores con cosas exteriores…

Esta época también puede ser un tiempo de mostrarnos llenos de regalos costosos y aparentar para que los demás vean nuestra “felicidad”… tiempo de simular… aunque al final estamos huecos como las esferas…

Según la Palabra de Dios de este domingo, la Navidad, para la cual nos estamos preparando, es un tiempo para encontrar y compartir la auténtica alegría… la que viene de reconocer al Dios Niño que nace en medio de nosotros… esta alegría no puede nacer sino de un trabajo interior, de un proceso continuo de búsqueda de sanación de duelos y pérdidas, de manejar adecuadamente nuestra relaciones humanas con buena comunicación, de encontrar la verdadera realización y la madurez humana y espiritual al estilo del Emmanuel y los que lo han seguido como María, San Juan Bautista, San Pablo y tantos otros a lo largo y ancho de la historia…

Para profundizar esta reflexión, te invitamos a ser consciente de cómo te estás preparando para la Navidad… por ejemplo con de tus gastos… y, pensando en las personas a las que le quieres regalar algo, pregúntate: Si no tuvieses dinero, ¿qué les regalarías?

Dedica un tiempo para responder seriamente:

  • ¿Cuáles serán los vacíos que traigo y quiero llenar comprando, regalando, presumiendo? ¿Si no pudiera llenarlos así, cómo los llenaría?
  • ¿En años pasados he encontrado la alegría perenne en los regalos y las fiestas?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

  1. Cada día del novenario de posadas, del 16 al 24, realiza una acción concreta. Por ejemplo:
  2. 1er día: busca un indigente y ofrécele un cambio de ropa nuevo.
  3. 2do día: visita a un enfermo y ayúdale con algo.
  4. 3er día: ofrece a algún vecino, con el que no te lleves muy bien, algún detalle.
  5. 4to día: ve a un orfanatorio… entra en contacto con esa realidad y ayuda.
  6. 5to día: quédate en silencio media hora y medita lo que la Navidad significa realmente para ti y para el mundo.
  7. 6to día: haz un ayuno de algo.
  8. 7mo día: prepara una buena confesión.
  9. 8vo día: ora por las personas a las que les has hecho daño durante este año.
  10. 9no día: recibe a Jesús eucaristía y alégrate en tu corazón.

Te sugerimos también algunas otras actividades para esta temporada que puedes realizar solo o con personas cercanas: Dar paseos tranquilos por la naturaleza, escuchar buena música navideña (no comercial), hacer una buena lectura, visitar museos, orar y meditar con más tiempo que en otras épocas del año, etc.

  • Estudia qué es un duelo y cómo se superan cada una de sus etapas para trabajarlo durante el próximo año con un acompañamiento adecuado.
  • Antes de hacer las compras que te faltan responde las siguientes preguntas: ¿Lo que piensas regalar es útil o no? ¿Lo necesitas o sólo lo quieres? ¿Está dentro de tu presupuesto (teniendo en cuenta los gastos del próximo año)? ¿Planificas tus gastos? ¿Es saludable? ¿Ayuda a crecer? Etc.
  • Platica con Dios repetidas veces sobre lo que vas descubriendo…

GUIA: Expresamos nuestra fe en el Dios vivo y, una Dios de unidad familiar, un Dios Rey que reina nuestras vidas.

Creo en un solo Dios…

Nota litúrgica: El guía hace la oración inicial y final y las peticiones las van presentando los participantes.

Mientras esperamos la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo, reconozcámoslo ya presente entre nosotros y pidámosle que interceda ante su Padre por las necesidades y preocupaciones de su pueblo, diciendo:

Ven, Señor, a vivir entre nosotros.

1.      Señor, te pedimos por la Iglesia católica y por todas las iglesias cristianas.  Que todas den testimonio de tu presencia con su interés por la justicia y la paz,  con la búsqueda de la unidad, con el respeto de las conciencias y, sobre todo, con su trabajo por construir un futuro mejor.

TODOS: Ven, Señor, a vivir entre nosotros.

2.      Señor, te pedimos por todos los cristianos.  Para que sean siempre alegres, felices y serenos aun en las tensiones de la vida, pues tú nos has traído perdón y misericordia y has querido que vivamos en tu amor.

TODOS: Ven, Señor, a vivir entre nosotros.

3.      Señor, te pedimos por todos los que te buscan con sinceridad.  Que, como tú, lleven libertad a los encarcelados, alimento y bebida a los necesitados, den palabras de aliento a los desalentados y, de esa manera, proclamen la Buena Nueva de salvación a los pobres.

TODOS: Ven, Señor, a vivir entre nosotros.

4.      Señor, te pedimos por nosotros mismos.  Que sepamos formar una comunidad de fe y esperanza, de compasión, respeto mutuo y servicio, de unidad y de compartir, en la que cada uno se sienta responsable de los otros y que así mostremos a todos que tú vives entre nosotros.

TODOS: Ven, Señor, a vivir entre nosotros.

GUIA: Ven, Señor, quédate con nosotros. Y que nada se interponga entre tu y nosotros, entre nosotros y nuestros hermanos.  Guárdanos en tu amor ahora y por los siglos de los siglos. 

TODOS: Amén.

GUIA: Roguemos a Dios nuestro Padre por la venida de su Hijo y de su Reino.

TODOS: Padre nuestro…

GUIA: Decimos juntos:

  “Creo, Jesús mío,
que estás real y verdaderamente en el Cielo
y en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma,
pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya te hubiese recibido,
Te abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti.” Amén.
 

GUIA: En esta celebración hemos escuchado las palabras del profeta: “El Espíritu de Dios está sobre mí; él me ha enviado para llevar la Buena Noticia de salvación a los pobres”.

Al comienzo de su predicación, Jesús usa las mismas palabras de Isaías aplicadas a sí mismo. Nosotros participamos en esta misma misión:

Tenemos que hacerlo visible en la Iglesia y en el mundo de hoy con nuestra preocupación y compromiso por los pobres y humildes.

Y esta tarea debe ser llevada a cabo con alegría.

Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo

descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre. 

TODOS: Amén.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

Revisa También

Preparando mi liturgia: La misión de disipar las tinieblas en el mundo (DOMUND)

DOMUND Pbro. J. Jesús Suárez Arellano IDEAS PARA EL CELEBRANTE GUÍA (Si celebras el día …