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Celebración de la Palabra: Dios se me manifiesta para que lo siga, y yo, ¿lo sigo y lo manifiesto?

Ofrecemos un esquema para realizar una celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, para el…

E P I F A N I A

Dios se me manifiesta para que lo siga, y yo, ¿lo sigo y lo manifiesto?

Nota litúrgica: Estas líneas podrían ser meditadas con antelación por quien guiará la celebración y pueden inspirar sus comentarios e intervenciones durante la misma.

IDEAS PARA EL CELEBRANTE/GUÍA:

Epifanía significa “manifestación”.  Esta fiesta es como una segunda Navidad.  De hecho, es la Navidad de las Iglesias Orientales.  Este día proclamamos que Jesús-Niño pertenece y se entrega al mundo entero como su Salvador.  Los Magos representan al mundo entero que trae a Jesús su variedad de dones: sus culturas, sus muchas peculiaridades, sus diferentes identidades…

Y nosotros aquí y ahora, al igual que las gentes de otras naciones, le traemos el don de nosotros mismos: nuestra fe, nuestro propósito de fidelidad, nuestro amor, especialmente al encontrarnos con él en la oración, en los sacramentos y, sobresalientemente, en los hermanos, especialmente en los más pobres…

Por otro lado, también debemos manifestarlo a los demás con nuestro estilo de vida…

GUIA: EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO.

Todos: AMÉN.

GUIA: La “estrella” de Jesús resplandezca sobre ustedes todas las naciones de la tierra. 

¡El Señor, nuestra luz, esté siempre con ustedes!

Todos: Y con tu Espíritu.

Los Magos ofrecieron a Jesús oro, incienso y mirra.  Nosotros también podemos ofrecerle nuestro arrepentimiento por los pecados que hemos cometido y nuestro propósito de conversión.  En silencio, pidámosle al Señor que nos perdone.  (Pausa)

•        Señor Jesús, tú irradias tu luz a todas las naciones de la tierra.  ¡A ti toda gloria y alabanza!

TODOS:  Señor, ten piedad.

•        Cristo Jesús, tú ofreces justicia y paz a todos los que están dispuestos a aceptarte.  ¡A ti toda gloria y alabanza!

TODOS:  Señor, ten piedad.

•        Señor Jesús, tú tendrás misericordia con los débiles y salvarás las vidas de los pobres.  ¡A ti toda gloria y alabanza!

TODOS:  Cristo, ten piedad.

GUIA: Señor, que tu juicio sobre nosotros sea un juicio de misericordia y amor, pues humildemente reconocemos nuestras limitaciones y, desde nuestra pobreza, pedimos tu ayuda para convertirnos y puedas llevarnos a la vida eterna.

TODOS: Amén.

GUIA: ¡Oh Dios de todas las naciones, pueblos y culturas!

Este es el día que tú hiciste radiante y luminoso como destino para todos. Guíanos por los caminos de tu Hijo; que su luz bondadosa brille en todas partes para que todos los pueblos te alaben en su propia lengua y según sus peculiaridades para que enriquezcan a tu Iglesia con sus dones particulares.

Te lo pedimos por el mismo Jesucristo nuestro Señor, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. 

TODOS: AMÉN.

Se ofrece un resumen de las lecturas para ayudar a quien guía y a quienes leerán a subrayar la parte primordial que ayude a descubrir su mensaje unitario. Pero, las lecturas han de leerse íntegramente durante la celebración.

Nota litúrgica: Se les pedirá a los lectores anunciar únicamente el libro de donde se toma la lectura. Ejemplo: Lectura del libro de los hechos de los apóstoles. Al finalizar cada lectura no se olvide decir: PALABRA DE DIOS. Y se responde: TE ALABAMOS SEÑOR. Y en el Evangelio, anunciar: Del Evangelio de según San Juan. Al finalizar decir: PALABRA DEL SEÑOR. Se contesta: GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Isaías 60, 1-6: El profeta le dice a Jerusalén (y a cada uno de nosotros): Levántate y resplandece… Camina a la luz de Dios… Alégrate y asómbrate… Sé ejemplo para los demás…

Salmo 71: Dios le dará su sabiduría y manera de juzgar a quien lo siga para que trate al desvalido con misericordia…

Efesios 3, 2-6: No importa nuestro origen o condición, Dios nos quiere dar su gracia (igual que al antiguo pueblo elegido): somos coherederos, formamos un mismo cuerpo y participamos de las mismas promesas en Cristo…

Mateo 2, 1-12: Los Magos caminan guiados por la estrella de Dios… caminan en medio de tinieblas y pruebas… Encuentran al Rey que buscaban con su madre y lo adoran y le ofrecen regalos… Ellos son dóciles a lo que Dios les va inspirando…

Nota litúrgica: Se puede ir leyendo esta reflexión y DETENERSE cuando aparezca una PREGUNTA o cuando se crea conveniente dialogar alguna IDEA.

BUSCAR/CAMINAR:

El caminar siempre se relaciona con una búsqueda ¿Qué buscaba el pueblo de Israel? ¿Qué buscaban los Reyes? Y nosotros, ¿qué buscamos y en dónde buscamos?

Uno busca lo que quiere o necesita… A veces, se pierde la estrella, las señales de Dios… (¡Los Magos perdieron la estrella y tuvieron que ir con Herodes!)…

Dios nos manda señales (luces, estrellas y otras cosas) para salir de nuestras obscuridades…

Caminar implica: salir de un lugar y dirigirse a otro… ¿De dónde vengo y a dónde voy en este momento de mi vida?

¿En mi búsqueda de conocerme más a mí, voy conociendo más a los otros y a Dios?

La búsqueda de los Magos los lleva a descubrir, adorar y ofrecerle regalos al Niño Dios… ¿Busco para descubrir al Dios que se hizo Niño? Y, si lo encuentro, ¿cómo lo trato y qué le ofrezco?

Los otros tienen mucho que ofrecer porque también han sido llamados y atraídos por Dios… Así parece decirlo la segunda lectura… ¿Reconozco lo valiosos que son los demás y lo que aportan a mi búsqueda de Luz?

TINIEBLAS:

Hay tinieblas que se oponen al Bien en nuestra vida y a nuestro alrededor… ¿Cuáles descubres en general? Situaciones obscuras… lugares donde me siento perdido… confusiones mentales y emocionales… relaciones ambiguas… Negocios turbios… ¿Qué descubro en mí?

¿A quién suelo escuchar más, a las tinieblas o a la luz?

EPIFANÍA:

A veces creemos recibir manifestaciones de Dios… ¿Hay alguna manera de saber si es Dios el que me da señales o si sólo estoy alucinando?

No es Dios el que me habla:

  • Cuando queremos ensanchar el ego y no el espíritu,
  • Cuando interpretamos las supuestas señales desde nuestro egoísmo, el enojo, la rabia, el resentimiento o cualquier visión reducida y no misericordiosa del prójimo,
  • Cuando no acepto el sacrificio que implica el seguimiento de Jesús, sino que lo tomo como una carrera o privilegio…

Finalmente, tomemos conciencia de que estamos llamados a ser EPIFANÍA-MANIFESTACIÓN de Dios… ¿Soy tiniebla o soy luz para los demás? ¿Ilumino su camino o soy obstáculo y tinieblas para que se puedan aproximar de Dios?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

  1. Sabemos que la búsqueda nos lleva a descubrir quiénes somos… Así que procura respuestas en tu interior: ¿Qué estoy buscando en general en mi vida? En estos días, ¿qué quiero dejar y qué quiero alcanzar? ¿Estoy dejando algunas tinieblas, estoy siguiendo alguna estrella o me estoy haciendo más luminoso? ¿Me da miedo descubrir (y compartir) cómo soy? ¿Puedo descubrir en mi interior un niño que necesita ser acompañado para lograr ser el adulto que se requiere en mi vida adulta hoy? ¿Puedo descubrir que este niño interior me puede enseñar la flexibilidad, la alegría y el valor de las cosas hermosas?
  • Ve platicando con Dios de tus descubrimientos… finalmente, estas pueden ser las luces que Él te da y tú necesitas…

GUIA: Expresamos nuestra fe en el Dios vivo y, una Dios de unidad familiar, un Dios Rey que reina nuestras vidas.

Creo en un solo Dios…

GUIA: En este día en que pueblos lejanos vinieron a adorar a Jesús el Señor, que nuestra oración sea tan amplia como el mundo entero. Digamos al Padre:

Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos.

1.      Para que la luz de Cristo ilumine a todas las naciones y para que la Iglesia las acoja con la diversidad de sus culturas.  Roguemos al señor. 

TODOS: Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos.

2.      Para que en nuestros días florezca la justicia y para que la paz se establezca en todo el mundo.  Roguemos al Señor

TODOS: Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos.

3.      Para que nosotros, como pueblo de Dios, oigamos a los pobres cuando lloran, tengamos compasión de los débiles y abramos nuestros corazones y manos a los necesitados y desposeídos.  Roguemos al Señor

TODOS: Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos.

4.      Para que los que persiguen al Señor en los que intentan seguirlo como discípulos vean su luz y lleguen a convertirse.  Roguemos al Señor. 

TODOS: Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos.

5.      Para que todos los que buscan una “estrella” que les guíe en su vida descubran la bondad y la presencia cercana del Señor en personas llenas de  fe y amor que reflejan la luz de Cristo.  Roguemos al Señor. 

TODOS: Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos.

6.      Para que en nuestras comunidades cristianas aprendamos, como los Magos, a compartir con los hermanos no sólo los tesoros de nuestros bienes sino también nuestros corazones.  Roguemos al Señor.

TODOS: Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos.

GUIA: Señor Dios nuestro, nos regocijamos de que tu Hijo se hayas hecho Dios-con- nosotros.  Te pedimos que él sea  para nosotros luz y vida, ahora y por los siglos de los siglos.

TODOS: Amén.

GUIA: Jesús vino para reunirnos a todos como hijos de un solo Padre común.  Con sus mismas palabras rogamos a nuestro Padre que envíe su reino:

TODOS: Padre nuestro…

GUIA: Decimos juntos:

“Creo, Jesús mío,
que estás real y verdaderamente en el Cielo
y en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma,
pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya te hubiese recibido,
Te abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti.” Amén.

GUIA: Hemos celebrado juntos el hecho de que Jesucristo vino no solamente para los cristianos, sino para ser conocido por cada persona, cada país, cada cultura en la tierra. Porque él es el Salvador de todos.

Que lleguemos a conocerlo más profundamente y para darlo a conocer a otros por la forma como vivimos su evangelio.

Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.

TODOS: Amén.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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Un comentario

  1. Esteban Salazar

    Esto me parece magnífico porque nos ayudan a hacer la celebración de la Palabra en nuestra comunidad, ¿solo es para las fiestas Dominicales o lo hacen diariamente?, ¿como podría recibir este trabajo para compartirlo?