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Celebración de la Palabra: La Sagrada Familia

Ofrecemos un esquema para realizar una celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, para el…

N A V I D A D

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA

¿EXISTEN FAMILIAS SAGRADAS HOY?

Nota litúrgica: Estas líneas podrían ser meditadas con antelación por quien guiará la celebración y pueden inspirar sus comentarios e intervenciones durante la misma.

IDEAS PARA EL CELEBRANTE/GUÍA:

En esta fiesta de la Sagrada Familia pensamos en todas las familias cristianas.  Hoy, además de la de Nazaret, hay otras familias santas, cada una con un estilo único:

•        familias en las que sus miembros – padres, hijos, tíos, abuelos, cuñados, primos – se aman y respetan mutuamente;

•        familias en las que se comparte la alegría, la ternura y el cuidado de unos por otros;

•        familias en las que los roces y los choques se resuelven de una manera que permita a los miembros crecer juntos en el perdón y en la comprensión mutua;

•        familias que abren las puertas de su casa y corazón con hospitalidad para acoger al Señor mismo en los hermanos pobres y sufrientes…

•        familias que permiten que Dios alimente sus espíritus y moldee sus vidas con su palabra…

En la celebración de la Sagrada Familia se ofrece a nuestras familias cristianas un auténtico modelo.  Ciertamente, la Sagrada Familia de Nazaret fue única y nos puede parecer imposible de imitar.  Pero, si escuchamos atentamente y reflexionamos la Palabra de hoy, descubriremos actitudes que  todos podemos cultivar para seguir este modelo de Nazaret: buscando la voluntad de Dios, obedeciéndola y  sintiendo alegría y felicidad en ella, aun cuando esa voluntad exija sacrificios; descubriremos un Jesús que, desde niño, cultivo la madurez integral y cumplió la voluntad de Dios hasta el final…

A la mayoría de nosotros Dios nos da la oportunidad de que crezcamos y alcancemos la madurez de nuestra fe y nuestro amor en el seno de una familia…

Recordemos que hay otras familias: la familia de la comunidad parroquial, la familia religiosa, la familia humana, etc.  Esas familias también piden nuestro amor y nuestra acción amorosa…

¡El Señor, que quiso crecer en una familia, es quien nos da la bienvenida aquí y ahora en esta celebración!

GUIA: EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO.

Todos: AMÉN.

GUIA: Los ojos de nuestro espíritu están viendo el amor salvador que el Señor ha preparado para todos, es una luz para alumbrar a las naciones, es Jesús nuestro Salvador.

Todos: Y con tu Espíritu.

En silencio, pidamos al Señor que nos perdone por las veces que nos hemos herido unos a otros, especialmente en nuestra familia y en nuestra comunidad.  (Pausa)

•        Señor Jesús, que tus siervos vean y experimenten la paz de tu perdón.  TODOS: Señor, ten Piedad.

•        Cristo Jesús, tú eres la luz de todas las naciones y la salvación de todo el mundo. 

TODOS: Cristo, ten piedad.

•        Señor Jesús, tú eres la gloria de tu pueblo, el signo de la misericordia de Dios.

TODOS: Señor, ten piedad.

GUIA: Ten misericordia de nosotros, Señor, reconcílianos contigo y con nuestros hermanos.  Ven a vivir en nuestros hogares y en nuestras comunidades y llévanos a la vida eterna. 

TODOS: Amén.

GUIA: Dios y Padre nuestro, Tú quisiste que tu Hijo Jesucristo tuviese el calor y la seguridad de una familia por medio de María y José en Nazaret.

Ayúdanos para que nuestras familias cristianas adopten el evangelio de tu Hijo para que tu Iglesia sea una comunidad en la que aprendamos a aceptarnos y ayudarnos unos a otros como miembros de una misma familia.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. 

TODOS: AMÉN.

Se ofrece un resumen de las lecturas para ayudar a quien guía y a quienes leerán a subrayar la parte primordial que ayude a descubrir su mensaje unitario. Pero, las lecturas han de leerse íntegramente durante la celebración.

Nota litúrgica: Se les pedirá a los lectores anunciar únicamente el libro de donde se toma la lectura. Ejemplo: Lectura del libro de los hechos de los apóstoles. Al finalizar cada lectura no se olvide decir: PALABRA DE DIOS. Y se responde: TE ALABAMOS SEÑOR. Y en el Evangelio, anunciar: Del Evangelio de según San Juan. Al finalizar decir: PALABRA DEL SEÑOR. Se contesta: GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Génesis 15, 1-4; 21, 1-3: Dios, que siempre cumple su palabra, bendice a Abraham, aún en su avanzada edad, con una descendencia numerosa como las estrellas del cielo…

Salmo 104: Ni aunque transcurran mil generaciones, se olvida el Señor de sus promesas, por eso debemos darle gracias, alabarlo y anunciar sus maravillas…

Hebreos 11, 8. 11-12. 17-19: La fe y la familia van unidas… Abrahán, con su esposa Sara y su hijo Isaac, son para nosotros un modelo de fe/confianza en Dios y en sus promesas que supera las pruebas…

Lucas 2, 22-40: María y José llevan al Niño al templo para cumplir con las prescripciones religiosas… Un par de ancianos, con la sabiduría que viene de Dios, explican y anuncian la Luz liberadora que ilumina a las naciones… El Niño iba creciendo, fortaleciéndose, llenándose de sabiduría y gracia… Niños, jóvenes y adultos mayores, padres e hijos, todos tenemos su tarea en los planes de Dios…

Nota litúrgica: Se puede ir leyendo esta reflexión y DETENERSE cuando aparezca una PREGUNTA o cuando se crea conveniente dialogar alguna IDEA.

Audio: Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

Dios tiene un proyecto para las familias… a lo largo de la Biblia podemos encontrar normas, consejos y recomendaciones para ayudar a los miembros de la familia en sus diversas funciones y obligaciones de padres, esposos e hijos…

Si bien es verdad que nuestro contexto es muy diverso a los de los tiempos bíblicos, los valores siguen siendo los mismos…

Por eso, proponemos dos temas candentes de hoy que pueden ser iluminados perfectamente por las Sagradas Escrituras:

  • El respeto y la ayuda de los hijos para con los padres.  ¿Qué papel les corresponde a los ancianos en nuestras familias? Simeón y Ana son los sabios, ellos iluminaron, dieron sentido a los acontecimientos, previeron el futuro, aconsejaron…
  • El sentido de la autoridad.  ¿Quién lleva las riendas de la familia, los chicos o los papás? ¿Hay crisis de autoridad en nuestras familias? Alguien debe “contener” a los hijos mientras no tienen la madurez suficiente.  ¿Qué signos deben percibirse en una persona que nos indiquen que ya puede emanciparse de la autoridad de sus mayores y ejercer su propia autoridad?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

  1. PARA LOS PAPÁS: Reflexiona y escribe, ¿cuándo te toca ser papá y cuando te toca ser maestro/formador?

Promueve que tus hijos se ejerciten en la autonomía en ciertas actividades, conforme a su edad.

Promueve el que todos los miembros de tu familia den y reciban afecto.

¿Qué puedes hacer para manejar más sanamente tu autoridad? Debe haber autoridad y límites… Pero, ¿cómo usarlos constructivamente?

Promueve diálogos que lleven a aceptar las diferencias para integrar a todos los miembros de la familia.

¿Cómo crees que puedes ayudar a tus hijos a honrar y respetar a sus mayores? ¿Crees que cuando tú seas grande ellos te irán a mandar a un asilo para ancianos o ellos mismos te cuidarán paciente y reverentemente?

  • PARA LOS HIJOS: Organiza tiempos para que tu familia conviva divirtiéndose con algunos “juegos de mesa” u otros “juegos antiguos”.

Coordina que se elabore un collage con símbolos de cada miembro familiar (elaborado por ellos mismos) donde se expresen las relaciones existentes.  Luego, platiquen sobre ello y definan qué tipo de familia quieren llegar a ser.

¿Qué tanta capacidad tengo para ir formando mi propio yo? ¿Cómo me estoy formando para mi vida adulta? ¿He experimentado cuál es el precio de ser adulto? ¿Lo voy experimentando de forma integral? ¿Cuál es mi proceso?

Platican con Jesús, José y María, sobre lo que pasa en tu hogar cada día… y pide sacralidad para tu vida familiar…

GUIA: Expresamos nuestra fe en el Dios vivo y, una Dios de unidad familiar, un Dios Rey que reina nuestras vidas.

Creo en un solo Dios…

GUIA: En esta fiesta de la Sagrada Familia de Nazaret, oremos a Dios nuestro Padre como una familia de hijos de Dios y hermanos entre nosotros.  A cada petición respondamos: Ven a iluminar a tu pueblo, Señor.

1.      Por la Iglesia, familia de  Dios, para que siga defendiendo el respeto a la vida, el llamado a la fidelidad y al amor y lo sagrado del vínculo matrimonial.  Roguemos al Señor.

TODOS: Ven a iluminar a tu pueblo, Señor.

2.      Para que haya madres, como María, con corazón  afectuoso y espíritu de servicio; madres que sigan cuidando a sus hijos y enseñándoles los grandes valores cristianos de la generosidad y el amor.  Roguemos al Señor.

TODOS: Ven a iluminar a tu pueblo, Señor

3.      Para que haya padres, como José,  laborioso, sacrificado y servidor de Dios; padres que preparan a sus hijos para ser adultos libres y responsables.  Roguemos al Señor.

TODOS: Ven a iluminar a tu pueblo, Señor

4.      Por las parejas que viven juntos pero como extraños, para que se descubran unos a otros con paciencia, perdón y confianza mutua.  Roguemos al Señor.

TODOS: Ven a iluminar a tu pueblo, Señor

5.      Por los hijos, para que, conforme crecen,  aprecien a sus padres y les sean agradecidos.  También por los abuelos, para que los hijos y nietos les ayuden y les amen en el atardecer de su vida.  Roguemos al Señor.

TODOS: Ven a iluminar a tu pueblo, Señor

6.      Por todos nosotros, reunidos como hermanos en esta celebración, para que sepamos compartir unos con otros nuestras vivencias y preocupaciones como una gran familia llena de cariño y afecto.  Roguemos al Señor.

TODOS: Ven a iluminar a tu pueblo, Señor

GUIA: Señor Dios nuestro, Jesús creció en la familia de Nazaret.  Haz que María y José nos enseñen a dejar crecer a Jesús en y entre nosotros, para que él sea de verdad nuestro Señor y Salvador, por los siglos de los siglos. 

TODOS: Amén.

GUIA: Unidos ante Dios como hijas e hijos suyos, recemos la plegaria que nos enseñó su Hijo, Jesús de Nazaret. 

TODOS: Padre nuestro…

GUIA: Decimos juntos:

“Creo, Jesús mío,
que estás real y verdaderamente en el Cielo
y en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma,
pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya te hubiese recibido,
Te abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti.” Amén.

GUIA: ¡Qué bueno ha sido estar juntos como familia / Pueblo de Dios, y orar con la Sagrada Familia de Nazaret por lo que necesitamos de verdad: en nuestros hogares, en la comunidad cristiana y en la gran familia de nuestra sociedad…

Que Dios nos bendiga a todos y nos guarde siempre unidos como sus hijos y hermanos entre nosotros…

Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre. 

TODOS: Amén.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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