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Celebración de la Palabra: ¿Qué de positivo hago por el mundo que me rodea?

Ofrecemos un esquema para realizar una celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, para el…

VII DOMINGO DE PASCUA

LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

¡JESÚS SE VA, PERO NOS DEJA TAREA!

(¿Qué de positivo hago por el mundo que me rodea?)

Nota litúrgica: Estas líneas podrían ser meditadas con antelación por quien guiará la celebración y pueden inspirar sus comentarios e intervenciones durante la misma.

IDEAS PARA EL CELEBRANTE/GUÍA:

[Nota:

1.En algunos países, como el nuestro, la Solemnidad de la Ascensión del Señor se traslada al VII Domingo de Pascua.

2. Hoy seguimos las lecturas tal como se ofrece, para uso opcional, en la nueva edición del Leccionario 1981.  Los que quieran usar las antiguas lecturas pueden hacerlo también; éstas se encuentran tanto en la antigua como en la nueva edición del Leccionario.

3. La primera lectura es la misma en los tres Ciclos, ya que narra el acontecimiento de la Ascensión.]

Hoy celebramos la Ascensión del Señor.  Ya no podemos ver a Jesús con nuestros ojos ni tocarlo físicamente como pudieron hacerlo sus apóstoles y primeros discípulos.  ¿Quiere esto decir que nos ha dejado, que ha desaparecido para siempre?  No, más bien, significa que Jesús ya no pertenece sólo a un grupo minúsculo, sino a todas las personas de la tierra.  Él es ahora el Señor de la gloria, pero sigue siendo uno de nosotros, muy cercano, más íntimo a nosotros que nosotros mismos; él es el corazón de nuestro corazón por medio de su Espíritu, vivo en nosotros.  Y nosotros, su Iglesia, tenemos que continuar la misión que él comenzó y dar testimonio de que él es nuestro Señor resucitado que puede transformar al mundo y a nosotros…

Hoy es un día de alegría, porque nuestro hermano mayor está junto a Dios, el primero en resucitar de entre los muertos vive plenamente en la gloria y nos muestra el camino para que lleguemos también a nuestra plenitud personal.  Mientras, tenemos que dar testimonio de la salvación que opera en nosotros y anunciar sus enseñanzas a la gente de nuestro tiempo…

¡Seamos sus testigos!

GUIA: EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO.

Todos: AMÉN.

GUIA: Hagan todo lo que puedan para preservar la unidad del Espíritu por medio de la paz que los une como un solo cuerpo.

El Señor esté siempre con ustedes.

Todos: Y con tu Espíritu.

GUIA: En silencio, reconozcamos que muchas veces nuestro testimonio del Señor vivo y resucitado es pobre.  Nuestra forma de vida no siempre muestra que él nos guía hacia nuestra plenitud integral.  Pidamos humildemente al Señor que perdone nuestra poca fe y falta de esfuerzo.  (Pausa)

•        Señor Jesús, tú fuiste elevado a la gloria del Padre, y, aun así, permaneces presente donde dos o tres se reúnen en tu nombre.  TODOS:  Señor, ten piedad.

•        Cristo Jesús, tú preparas un lugar en el cielo para los que creen en ti y viven en tu amor.  TODOS:  Cristo, ten piedad.

•        Señor Jesús, tú nos envías a todos los rincones del mundo para ser tus testigos y compartir la Buena Nueva de tu amor.  TODOS:  Señor, ten piedad.

GUIA: Ten misericordia de nosotros, Señor.  No nos abandones, danos tu perdón, ayúdanos a vivir en tu presencia y llévanos a la vida eterna. 

TODOS: Amén.

GUIA: Oh Dios y Padre nuestro, por medio de tu Hijo Jesús hemos llegado a conocerte más.

Él vive ahora a tu lado.

Fortalécenos con la convicción de que él permanece con nosotros hasta el fin de los tiempos.

Que sus enseñanzas nos guíen y fortalezcan para que demos testimonio de que él continúa vivo en nuestras comunidades de fe y de amor

y para cumplir la misión que él nos dio de proclamar a todo el mundo su Buena Noticia.

Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. 

TODOS: AMÉN.

Se ofrece un resumen de las lecturas para ayudar a quien guía y a quienes leerán a subrayar la parte primordial que ayude a descubrir su mensaje unitario. Pero, las lecturas han de leerse íntegramente durante la celebración.

Nota litúrgica: Se les pedirá a los lectores anunciar únicamente el libro de donde se toma la lectura. Ejemplo: Lectura del libro de los hechos de los apóstoles. Al finalizar cada lectura no se olvide decir: PALABRA DE DIOS. Y se responde: TE ALABAMOS SEÑOR. Y en el Evangelio, anunciar: Del Evangelio de según San Juan. Al finalizar decir: PALABRA DEL SEÑOR. Se contesta: GLORIA A TI SEÑOR JESÚS.

Hechos de los Apóstoles 1, 1-11: Jesús resucitado promete a sus apóstoles la fuerza para ser sus testigos y hacer presente su Reino hasta los confines de la tierra… y después de su ascensión, unos ángeles los invitan a la acción…

Salmo 46: A clamemos a Dios que es el rey del mundo, reina sobre las naciones, se sienta en su trono sagrado…

Efesios 4, 1-13: Pablo nos exhorta a llevar una vida digna del llamamiento que hemos recibido, por eso debemos ser humildes y amables, comprensivos y capaces de soportarnos mutuamente por amor y esforzarnos por mantenernos unidos con el vínculo de la paz…

Jesús nos ha capacitado para que podamos construir su cuerpo, hasta que estemos unidos en la fe y lo conozcamos, así llegaremos a ser hombres perfectos y alcanzaremos su plenitud…

Marcos 16, 15-20: Jesús envía a sus apóstoles: “vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura”… Luego, Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha del Padre… Ellos proclamaron el Evangelio por todas partes y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación…

Audio: Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

Nota litúrgica: Se puede ir leyendo esta reflexión y DETENERSE cuando aparezca una PREGUNTA o cuando se crea conveniente dialogar alguna IDEA.

[Celebramos hoy que Jesús ha alcanzado su meta.  La Ascensión es un aspecto más de la Pascua junto con la Resurrección, la Glorificación y el Pentecostés.  Son partes de una misma realidad cuya comprensión va más allá de nuestros sentidos y requiere de nuestra fe.

La Pascua del Señor con sus diferentes aspectos no está sujeta al tiempo, puede estar sucediendo hoy y nosotros podemos vivirla como lo hicieron los primeros discípulos que, al sentir que Jesús se había ido, tuvieron que orar y meditar para encontrarle sentido al Jesús que nació en un pesebre, creció, predicó, pasó haciendo el bien, convivió, murió en una cruz, fue resucitado y se identificó con Dios para siempre y, aunque está sentado a la derecha del trono de Dios, continúa acompañando y animando a sus seguidores en su misión universal… Así como lo hicieron ellos, que entrando en sí mismos lo descubrieron vivo y dándoles vida, lo podremos encontrar nosotros también para animar nuestra misión.

Las primeras expresiones para describir la experiencia pascual, sobre todo en los escritos de San Pablo, hablan de exaltación y glorificación como para responder al AT que había prometido que Dios reivindicaría a su siervo sufriente.

Los relatos bíblicos, especialmente los del evangelio, tienen la finalidad de estimularnos a entrar en la dinámica de Cristo.  Así, las lecturas de hoy nos invitan a alcanzar lo más alto del cielo, es decir, nuestra plenitud cristiana.

Con la Ascensión termina el tiempo de Cristo y comienza el de la Iglesia.  El punto de llegada de Jesús es nuestro punto de partida para recorrer el camino que nos llevará también a nuestra ascensión.  La Ascensión siempre se narra junto con la misión.]

La fiesta de la Ascensión es una invitación para “subir” y alcanzar la perfección con y como Jesucristo… y para que, una vez perfeccionados, seamos sus testigos en todo el mundo… Jesús bajó primero, para luego hacernos subir… ¿Reconozco en qué aspectos de mi vida estoy “abajo” y necesito “ascender”?

Hay ciertas actitudes que nos propone el Señor el día de hoy… Actitudes que para algunos parecerían “pasadas de moda”: ser humildes, ser amables, ser comprensivos, ser capaces de soportarnos por amor, ser constructores de la comunión en la paz, aceptar las enseñanzas de la sagrada escritura… ¿Acepto su invitación para cultivar estas cualidades?

Las lecturas nos hablan de que debemos ser perfectos… ¿Cómo entiendo yo la perfección?

Tal vez crea que la perfección se consigue sólo en la apariencia externa o por la fama y los likes… Pero, estamos llamados a una perfección que se construye en base a los valores arriba citados; estamos llamados a una grandeza que nace desde abajo y desde el interior … El que quiere “subir” con Jesús no sube solo ni sube por sobre los demás, debe subir en un sentido y acción comunitarios…

El Señor nos invita a iluminar el mundo con la luz que brota de vivir los valores que Él vivió… La luz que promueve el mundo puede ser brillante como fugaces flashes, encandila a muchos, los fascina y los deja “ciegos” para ver con claridad; en cambio, la luz de los valores del Evangelio es sosegada y respetuosa, ayuda a captar los detalles más pequeños…

Jesús capacita a sus seguidores para que puedan construir su cuerpo en este mundo… ¿Yo qué estoy construyendo ahora y qué quiero construir después? ¿Trabajo por intereses sólo personales o también para beneficiar a mi comunidad?

Jesús tiene esperanza en nosotros, por eso nos invita a ser grandes según su Palabra Evangelio… Este proceso conlleva sacrificio, pues crecer duele… No nos llama a aprender teorías, sino a vivir como Él vivió… Así seremos sus testigos hasta los confines de la tierra… Él no quiere que nos desgastemos por falsos caminos sino que nos ofrece una senda de auténtico crecimiento… En él ascensión y misión van unidad…

En definitiva, hay dos caminos de “ascensión” el del mundo y el de Jesús… ¿Cuál quiero yo seguir?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

1.      Enumera algunos aspectos de tu vida en los que necesitas ascender…

2.      (Si tienes ya un proyecto de vida) Revisa el proyecto que tienes para la construcción de tu personalidad… Responde por escrito: ¿En qué valores me nutro? ¿Cuáles valores promuevo? ¿Hacia dónde van mis proyectos y esfuerzos? ¿Para qué me estoy formando?

(Y si aún no tienes un proyecto de vida… hoy Dios te da muchas pistas para iniciarlo).

3.      En tu oración de esta semana, pídele al Señor la gracia de:

•        poder diferenciar entre la futilidad de la “grandeza” que te ofrece el mundo y la solidez de su propuesta de crecimiento… Y

•        poder vivir según sus enseñanzas en todo momento…

GUIA: Expresamos nuestra fe en el Dios vivo y, una Dios de unidad familiar, un Dios Rey que reina nuestras vidas.

Creo en un solo Dios…

GUIA: Jesús, el Señor, nos ha confiado su misión.  Él está con nosotros y actúa en nosotros para que podamos hacer todo en su nombre.  Por eso le decimos:

 Actúa a través de nosotros, Señor.

1.      Hazte presente en tu Iglesia, Señor, para que ella difunda la Buena Nueva de tu amor y de tu reino a todos los pueblos, lenguas y culturas. Oremos: Actúa a través de nosotros, Señor.

2.      Hazte presente a todos tus profetas y misioneros, Señor, para que proclamen sin miedo tu mensaje de justicia, verdad y misericordia incluso a los que no tienen deseos de escucharlo. Oremos: Actúa a través de nosotros, Señor.

3.      Hazte presente a todos los gobernantes y líderes de las naciones, Señor, cuando intentan establecer una paz casi imposible a un mundo roto por la violencia y la guerra. Que sus esfuerzos no sean en vano. Oremos: Actúa a través de nosotros, Señor.

4.      Hazte presente a los oprimidos y a los que sufren, Señor, para que reavives en ellos su esperanza en ti y abre los ojos y las manos de tus seguidores para otorgarles tu amor y tiernos cuidados. Oremos: Actúa a través de nosotros, Señor.

5.      Hazte presente a nosotros y a todas las comunidades cristianas, Señor, danos señales de tu presencia en la oración, la unidad, la amabilidad y la paciencia de unos con otros. Oremos: Actúa a través de nosotros, Señor.

GUIA: Oh Jesús, Señor nuestro, por la fuerza de tu Espíritu guíanos en nuestra peregrinación al hogar donde tú vives con tu Padre y el Espíritu Santo, ahora y por los siglos de los siglos. 

TODOS: Amén.

GUIA: Jesús, el Señor, vive ahora en la gloria del Padre en el cielo.  Allí intercede por nosotros.

Por medio de él y con sus mismas palabras oremos a Dios nuestro Padre común. 

TODOS: Padre nuestro…

GUIA: Decimos juntos:

“Creo, Jesús mío,
que estás real y verdaderamente en el Cielo
y en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas
y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma,
pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya te hubiese recibido,
Te abrazo y me uno del todo a Ti.
Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti.” Amén.

GUIA: Jesús nos ha dicho hoy aquí lo que les dijo a los apóstoles: “Sean mis testigos en el mundo entero”.

No nos quedemos sólo mirando al cielo, seamos un mensaje de esperanza para todos, por la forma cómo vivimos el Evangelio.

Y pidamos la bendición solemne del Señor.

•        Que sepamos llevar el mensaje del Señor a nuestro tiempo y a nuestros hermanos. Todos: Amén.

•        Que él siga haciendo el bien por medio de nosotros y que nosotros lo hagamos visible hoy ante nuestros hermanos. Todos: Amén.

•        Que permanezca él con nosotros por medio de su Espíritu ahora y hasta el fin de los tiempos.  Todos: Amén.

Y pedimos la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo

descienda sobre ustedes y los acompañe siempre.  Todos: Amén.

Pueden ir a servir al Señor amando a sus hermanos.  TODOS:  Demos gracias a Dios.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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Un comentario

  1. Gracias por tu aportación. Feliz semana.