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Ejercicios Espirituales en casa: JESÚS RESUCITA A LÁZARO Y A MÍ TAMBIÉN

Te presentamos una alternativa de breves ejercicios espirituales desde casa. El Objetivo es que cada día de la semana vayas trabajando en al menos uno de los puntos que se te proponen. Puedes hacerlo individualmente o en familia. Esperamos que esta propuesta te ayude a seguir viviendo la Cuaresma, en preparación hacia la Pascua.

Pbro. Sergio Arturo Gómez M. / Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

– Lee Juan 11, 1-45, detenidamente una vez y las veces que necesites, todo o en partes, para comprender con el corazón… (Si puedes también lee las otras lecturas de este domingo).

– Aquí sólo te proponemos algunas ideas para profundizar su mensaje:

“TODO ES PARA GLORIA DE DIOS” 

Esta convicción de Jesús quiere liberarnos para que encontremos respuestas a nuestras preguntas y para que avancemos en nuestro proyecto de vida… Porque, en el camino de la fe, todos los acontecimientos, incluso los dolorosos y negativos como la muerte, sirven para dar gloria de Dios… ¿Qué sentido tiene esta frase de Jesús?

Aunque muchas cosas no estén claras en nuestra vida, Jesús nos invita a caminar en la fe, en la luz y en la Vida plena, para no tropezar; es una invitación a buscar la luz de Dios a cada paso de mi vida…

LA REALIDAD (DE LA VIDA Y) DE LA MUERTE

La muerte, propia y ajena, nos asusta a los seres humanos, pues muchas veces olvidamos que somos seres finitos, quizá porque nos recalcan tanto el aquí el ahora…  Incluso, Lázaro se levantó del sepulcro para volver a morir… Estamos tan distraídos en lo temporal que no descubrimos en sentido trascendente de las cosas.  Y aunque la experiencia de la muerte nos sorprende muchas veces, huimos en cuanto podemos, somos muy evasivos…

Dios ilumina nuestra situación de muerte, Él dice en la primera lectura: “Yo los sacaré de sus sepulcros”.  Y Jesús es la presencia de Dios que también se nos promete en la primera lectura… Lázaro representa a todo aquel que es “sacado” del sepulcro…

¿Evito pensar en la muerte? ¿Qué me pasa cuando pienso en que voy a morir o en que se van a morir mis seres queridos?

JESÚS OFRECE LA VIDA ETERNA

A veces pensamos en la Vida Eterna de forma muy parcializada, reduciéndola a un cielo muy distante en el que habrá: buena comida y bebida, hermosa música (¡Alguien decía que de mariachi!) y donde podremos encontrarnos con los seres queridos a quienes extrañamos, etc.  Marta ya creían en una vida después de la presente, pero Jesús quiso revelarle algo más… ¿Cómo pienso que será la vida futura?

Nosotros también necesitamos una profundización sobre este punto… Este evangelio nos invita a creer que Jesús nos trae una Vida Eterna que comienza “ya” y “aquí”. ¿Cómo se manifiesta en mi vida presente la Vida plena y Eterna que Jesús me ha regalado ya?

DIOS ME DA LA VIDA DE CADA DÍA

Nuestra tarea es encontrar un sentido a la Vida que Dios nos ha dado y darle plenitud…

¿En qué señales concretas descubro que voy caminando hacia la vida de Dios?  ¿Mis acciones me van dando vida o muerte? ¿Estoy afanado sólo en las realidades temporales y en los anhelos de amor, placer y poder?       

EL SER HUMANO SE CONFUNDE 

¿Por qué nos engañamos y elegimos caminos de muerte y perdición? Pensamos que la búsqueda de nuestra realización se ve apresurada por la brevedad de la vida presente o trunca con la muerte que nos alcanzará…  Nos enfocamos en lo equivocado y no entendemos lo paradójico de las propuestas del Evangelio que dando, recibimos; que muriendo, vivimos; que aceptando, nos liberamos, que perdonando, recibimos perdón; que ayudando a los otros, nos ayudamos a nosotros mismos…

Y, al no comprender las leyes de la Vida, actuamos equivocadamente y fallamos al elegir cómo vivir, de tal forma que llegamos a vivir sin sentido e, incluso, a apurar nuestra propia muerte…  Nos cuesta trabajo desprendernos de nosotros, y poner en primer lugar a los demás.   Nos equivocamos al centrarnos en nuestra propia vida, en nuestra realización, en nuestra vanagloria… Trabajamos por aumentar nuestro ego y no por desarrollar el alma, y así estamos muertos mientras vivimos… ¿Cómo descubro en mi propia vida que hay niveles de vida y muerte?

Es por eso que la actividad salvadora de Dios nos marca un camino, San Pablo lo dice en la segunda lectura: “no lleven una vida desordenada y egoísta… unan su espíritu al Espíritu de Dios”…

LA PLENITUD DEL ORDEN CREADO POR DIOS

Dios ha creado un orden de las cosas, de la vida, y ese orden nos deja más plenos y llenos de vida…

Para comenzar, nos haría bien preguntarnos: ¿hasta dónde es sano comer, beber o buscar el placer? Por ejemplo, al comer debemos quedar alimentados, nutridos y fortalecidos tanto del cuerpo como del alma… ¿Al satisfacer mis necesidades me siento en equilibrio físico y espiritual?

También ha creado un orden para la convivencia entre todos nosotros que implica no poner “losas” que nos separen los unos a los otros… ¿Cómo puedo ir haciendo cada vez menos distinción y discriminación de personas?

DIOS VA REALIZANDO UN PLAN CON NOSOTROS 

Hoy se nos habla de tres acciones de Dios: Abre, saca y conduceDios quiere abrir nuestros sepulcros: estamos encerrados, atrapados en nuestras pasiones y pecados para que podamos ver que Dios tiene poder de abrir lo más encerrado de nuestro corazón.  Dios quiere sacarnos de nuestras miserias, como liberó al pueblo de Israel de su esclavitud.  Dios tiene un proyecto de liberación para nosotros.  Dios quiere conducir nuestra vida como el buen Pastor a sus ovejas; Él nos llevará a tierra de bendición en esta vida y en la gloria de la eternidad…

¿En qué sepulcros estoy metido? ¿Qué significa para mí que Dios abra mis sepulcros? ¿Qué significa para mí que Dios me saque de mis sepulcros?  ¿Qué significa para mí que Dios conduzca mi vida?

– Termina cada día de esta semana orando con el salmo 129… Ve personalizándolo a tu propia situación y comprensión…

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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