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¡Hágase!

¿Cuándo soy consciente de que Dios me dice: “alégrate, ten valor, actúa”?

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

¿QUÉ NOS DICE DIOS EN ESTE CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO?

2 Samuel 7, 1-5. 8-12. 14. 16: David deja de ser un jefe tribal para convertirse en Rey y, como él ya tiene un palacio, quiere construirle una casa (templo) a Dios… Pero, Es Dios quien dará a David un casa (dinastía)…

Salmo 88, 2-5. 27 y 29: Dios – misericordioso y fiel, nuestro Padre y nuestra roca – nos dice: Mi amor es para siempre y me lealtad más firme que los cielos… consolidaré tu descendencia y te mantendré mi favor…

Romanos 16, 25-27: Alabemos a Dios que, a través de la buena noticia de Jesús, nos revela secretos de sabiduría que habían estado ocultos por siglos…

Lucas 1, 26-38: María recibe una misión especial por medio del Ángel… y la acepta valerosamente y con alegría: “¡Que se haga en mí tu voluntad”.

REFLEXIONEMOS:

[En este domingo y los de Navidad meditaremos algunos “evangelios de la infancia”, por los mismo, nos conviene recordar que estos relatos no pretenden ser simplemente históricos ni científicos, sino relatos míticos ancestrales de aquellas culturas de bíblicas.  Entendamos que el adjetivo mítico no se usa para calificar un relato como falso, sino más bien para decir que contiene profundas verdades que no pueden ser descritas explícitamente sin empobrecerlas y que nos invita a reflexionar para descubrir el significado profundo que encierra para nuestras vidas.  Estos evangelios contienen verdades teológicas que pueden contribuir a nuestra liberación y crecimiento integral.  La dificultad que encontramos para comprenderlos debería motivarnos a invertir más tiempo y esfuerzo para desentrañar no sólo su significado sino  el compromiso que nos piden.

Hoy conviene recordar lo que dijo Blas Pascal: “Toda religión que no predique un Dios escondido es falsa”.]

Vayamos desmenuzando el significado de algunas palabras claves en la Palabra de hoy:

1. ALÉGRATE:

•      Dios da buenas noticias a David cuando lo hace Rey.  Y cuando le dice que le construirá una “casa sólida”, es decir, una descendencia bendecida por su presencia en todo… y que estará con él… ¿Nos damos cuenta que Dios quiere estar con nosotros en todo lo que emprendemos? ¿Cómo podemos sentirlo cerca? Si quiero que Dios esté conmigo en todo lo que emprendo, entonces debo revisar si lo que quiero hacer tiene una buena finalidad según Dios…

Dios le dice también: “Acabaré con tus enemigos”… ¿De acuerdo a los planes de Dios sobre mi misión cuáles son mis enemigos internos y externos? ¿Qué mi impide ser lo que Dios quiere que yo sea?

Dios quiere que David tenga “buena fama”, que sea reconocido por lo demás como un hombre prudente que cumple su misión en la vida.

David se convierte en un canal de las bendiciones de Dios para que su pueblo viva en tranquilidad y libertad.  Las promesas de Dios para David, no son sólo para sí mismo, sino para beneficiar al pueblo que protege y guía.

Si vemos con atención toda la historia de David podemos darnos cuenta del desarrollo humano que va logrando guiado por Dios…

¿De qué manera y cuándo yo soy bendición para los demás?

•      María debe alegrarse porque Dios le tiene una misión que cumplir. un proceso que desarrollar… María ayuda a que el Amor entre a la historia de la humanidad… Dios confía en ella y se alegra… ¿Sabes que Dios confía en ti y quiere que te alegres cumpliendo su voluntad?

•      Dios tiene proyectos para Ti… ¿Los sabes?  ¿Cuáles?

2. NO TEMAS:

•      A David, a María y a nosotros Dios nos promete su presencia y asistencia para cumplir sus proyectos… El Señor nos invita a ser valientes y a confiar en que Él va a nuestro lado por la vida… Nuestro Dios es “Dios-con-nosotros”… su Espíritu desciende sobre nosotros para promover la justicia, el perdón verdadero y el amor incondicional…

¿El saber que Dios está conmigo me anima a construir mi santidad y su Reino?

3. HÁGASE:

•      Después de descubrir el plan de Dios, como María, aunque no lo comprenda todo, debo ser dócil a sus inspiraciones…

•      Hay que ser valientes y audaces para cumplir lo que Dios quiere… Hay que confiar en Dios y ser generosos… Hay que decir SÍ a la propuesta de Dios, sólo así será Navidad en mi mundo…

¿En qué momentos de mi vida le he dicho a Dios que quiero cumplir su voluntad?

Revisa brevemente cómo te has ido preparando a lo largo de este Adviento… ¿He alcanzado los objetivos que especifiqué para este tiempo de adviento?

TE PROPONEMOS LOS SIGUIENTES EJERCICIOS PARA QUE TE ENCUENTRES CON DIOS DURANTE LA SEMANA:

1.     ¿Qué opinas de esta frase de Víctor E. Frankl: “Desgraciado de aquel que no encuentre ningún sentido en su vida, ninguna meta, ninguna intencionalidad y, por tanto, ninguna finalidad en vivirla; ése está perdido”?

2.     Viendo tu realidad, procura discernir sobre cuál es el plan que Dios tiene para ti… luego… queriendo responder a ese plan del Señor:

Escribe libremente, por un largo tiempo, en primera persona, una lista de los objetivos con los que te quieres comprometer a lo largo de tu vida… imagina como si todo fuese posible:

        1. Lo que deseo tener: Material y, sobre todo, espiritualmente.

        2. Lo que deseo hacer.

        3. Las habilidades y capacidades que quiero desarrollar.

4. Los pensamientos positivos que deseo desarrollar sobre mí, los demás, el mundo y Dios.  Y los valores que quiero desarrollar.

5. Lo que deseo ser (mucho mejor si consigo expresar mi misión en la vida con una metáfora).

        6. Lo que deseo compartir.

            La calidad del contacto que quiero tener y con quiénes.

            Lo que quiero dejar en este mundo cuando me vayas de él.

3.     A lo largo de esta semana, cada que lo necesites, pide al Señor, alegría, valor y fuerza de voluntad para participar en sus planes dándole tu “sí”…

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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