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Padre: el significado expansivo de una labor incansable

Karime Ramos Godoy

Hoy, revaloramos el papel tan importante de los padres dentro de sus familias y la sociedad. Ser padre de familia tiene un valor más extenso que ser el “proveedor” en términos materiales y de sustento de la familia. Esa palabra “proveer”, si bien es primordial para el desarrollo sano de los hijos y la familia,  tiene un significado expansivo en el desarrollo de la misma.

Un buen padre de familia es aquél que antes que nada es y se sabe parte de un binomio inseparable con su esposa,  y ambos, son un equipo indisoluble que tiene por fin ser apoyo mutuo y llevar, por igual, la responsabilidad de procrear y cuidar de una familia.

Un padre de familia, por tanto, es quien se ocupa del alimento del cuerpo pero también del alma, quien protege a su familia no sólo con un techo sino con educación en valores que son las herramientas para navegar en el mundo.

Un Padre de familia en toda la extensión de la palabra, es el que se sabe responsable de forjar hombres y mujeres de bien y por ello da su tiempo no sólo en funciones laborales que proveen lo material sino su tiempo de presencia con los hijos, de interés en sus actividades, de involucramiento y comprensión real de su educación y formación.

En pleno 2020 y en medio de una pandemia nunca antes vivida, el Padre de familia entiende que es el labrador incansable, del futuro de la humanidad a través del presente de sus hijos.

Un padre de familia es quien está presente en el desarrollo emocional de su familia, compartiendo responsabilidades con cada integrante de la familia que se convierten en el escudo ante las amenazas del mundo.

El rol de los padres de familia demanda mucho más de lo que habitualmente estamos acostumbrados a creer.  Un buen padre católico de familia se ocupa de hacer mancuerna con su esposa para que la familia esté segura, tenga lo necesario materialmente hablando para vivir, se administren los recursos de manera eficaz; se asegura de escuchar las necesidades de su familia y entender las realidades tan diversas que viven sus integrantes, vive y enseña valores para que sus hijos crezcan con seguridad y con herramientas para ser hombres y mujeres de bien.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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