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Preparando mi liturgia: Dios nos ilumina para que iluminemos

Dios nos ilumina para que iluminemos

EPIFANÍA DEL SEÑOR

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

IDEAS PARA EL CELEBRANTE / GUÍA

Hoy recordamos que las naciones y las personas le ofrecen a Dios lo que poseen…

La palabra Epifanía significa “manifestación”, celebrarla es para nosotros como una segunda Navidad.  Las Iglesias Orientales celebran la Navidad en este día.

Esta fiesta proclama que Jesús Niño pertenece y se entrega al mundo entero como su Salvador.  Con los Magos, el mundo entero trae a Jesús su variedad de dones: sus culturas, sus muchas peculiaridades, sus diferentes identidades.

Y nosotros hoy, juntos como hermanos, al igual que las gentes de otras naciones, le traemos el don de nosotros mismos: nuestra fe, nuestro propósito de fidelidad, nuestro amor, al encontrarnos con él en la oración y nuestros deseos de servirlo en los más pobres y vulnerables…

SALUDO

Que la estrella de Jesús nuestro Señor resplandezca sobre ustedes y sobre todas las naciones de la tierra. Que siempre vivan guiados por su luz.

El Señor esté siempre con ustedes.  R/ Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL

Una de las ofrendas que presentamos a Jesús hoy es el dolor y arrepentimiento por los pecados que hemos cometido. Pidámosle al Señor que nos perdone. (Pausa)

– Señor Jesús, tú irradias tu luz a todas las naciones de la tierra:¡A ti toda gloria y alabanza! R/ Señor, ten piedad.

– Cristo Jesús, tú ofreces justicia y paz a todos los que están dispuestos a aceptarte: ¡A ti toda gloria y alabanza! R/ Señor, ten piedad.

– Señor Jesús, tú tendrás misericordia con los débiles y salvarás las vidas de los pobres: ¡A ti toda gloria y alabanza! R/ Señor, ten piedad. 

Señor, que tu juicio sobre nosotros sea un juicio de misericordia y amor, pues humildemente reconocemos nuestras limitaciones y nuestra pobreza.

Llévanos a la vida eterna. R/ Amén.

LECTURAS

Eclesiástico (Sirácides) 24, 1-4. 12-16: La Sabiduría preexistente y eterna, personificación antigua del Hijo de Dios, dice que salió de la boca de Dios y que él le ordenó vivir y echar raíces en medio de su pueblo…

Salmo 147: El salmista nos invita a glorificar al Señor porque nos protege y nos bendice, nos da la paz y nos alimenta, nos da su palabra con la que nos muestra sus pensamientos, sus normas y designios…

Efesios 1, 3-6. 15-18: San Pablo bendice a Dios, pues, en Jesucristo nos ha bendecido con bienes espirituales y celestiales, nos ha elegido para ser santos e irreprochables por el amor y determinó que fuéramos sus hijos. Y le pide a Dios que nos conceda espíritu de sabiduría y reflexión y que nos ilumine la mente…

Juan 1, 1-18: Jesús, Dios preexistente, es el unigénito del Padre, es su Palabra, es creador, es Vida y Luz. Se hizo hombre y es rechazado por quienes se empeñan en seguir viviendo en tinieblas. Juan Bautista fue su testigo. A quienes sí lo reciben y creen en él les da poder para llegar a ser hijos de Dios. De él recibimos gracia y verdad y nos revela a su Padre.

O bien:

Isaías 60, 1-6: En una visión, el profeta Isaías ve un inmenso y número de pueblos, acudiendo en tropel desde cualquier parte del mundo hacia la luz de Dios… para convertirse en luz…

Salmo 71:

Efesios 3,2-3a. 5-6: Jesucristo vino para unir a todos: Todos los pueblos y naciones, sin discriminación alguna, están llamados a unirse al pueblo de Dios.

Mateo 2, 1-12: Los judíos que están familiarizados con las promesas de Dios no siguen a Jesús; los poderosos de Palestina lo temen.  Pero los que vienen de lejos siguiendo la “estrella” del Salvador, lo encuentran y lo reconocen.  Dios acepta a todos con sus propios talentos y potencialidades.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Celebrante: En este día en que pueblos lejanos vinieron a adorar a Jesús el Señor, que nuestra oración sea tan amplia como el mundo entero.  Digamos al Padre: “Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos”.

1.     Para que la luz de Cristo ilumine a todas las naciones, y para que la Iglesia las acoja con la diversidad de sus culturas, roguemos al señor.  R/ Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos.

2.     Para que en nuestros días florezca la justicia, y la paz se establezca en todo el mundo, roguemos al Señor.  R/ Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos.

3.     Para que nosotros, como pueblo de Dios, oigamos a los pobres cuando lloran, tengamos compasión de los débiles y abramos nuestro corazón y nuestras manos a los necesitados y desposeídos, roguemos al Señor.  R/ Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos.

4.     Para que los que persiguen al Señor en los que intentan seguirle como discípulos vean su luz y lleguen a convertirse, roguemos al Señor.  R/ Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos.

5.     Para que todos los que buscan una estrella que les guíe en su vida descubran la bondad y la presencia cercana del Señor en personas llenas de fe y amor, que reflejen la luz de Cristo, roguemos al Señor.  R/ Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos.

6.     Para que en nuestras comunidades cristianas aprendamos, como los Magos, a compartir con los hermanos no solo los tesoros de nuestros bienes, sino también nuestros corazones, roguemos al Señor.  R/ Que la luz de Cristo ilumine a todos los pueblos.

Señor Dios nuestro, nos regocijamos de que tú te hayas hecho cercano a nosotros en Jesucristo tu Hijo.  Que él sea para nosotros luz y vida, ahora y por los siglos de los siglos.  R/ Amén.

INVITACIÓN A ORAR CON EL PADRENUESTRO

Jesús vino para reunirnos a todos como hijos de un solo Padre.

Con las mismas palabras de nuestro Señor rogamos ahora a nuestro Padre en el cielo: R/ Padre nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Éste es Jesús, el Hijo de Dios, y la estrella que guía nuestras vidas.

Dichosos nosotros, llamados a participar en este banquete de salvación y a irradiar su luz a nuestros hermanos. R/ Señor, no soy dignos…

DESPEDIDA Y BENDICIÓN

Hermanos: Hemos celebrado juntos el hecho de que Jesucristo vino no solamente para cristianos, sino para ser conocido por cada persona, cada país, cada cultura en la tierra. Porque él es el Salvador de todos. Que ojalá lleguemos a conocerle más profundamente y así darle a conocer a otros, especialmente por la forma como vivimos su evangelio.

Y que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y les acompañe siempre.  R/ Amén.

Podemos ir en la paz de Cristo y caminar en su luz.  R/ Demos gracias a Dios

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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