Home / Contigo en casa / Preparando mi liturgia: El poder es peligroso

Preparando mi liturgia: El poder es peligroso

XXIX DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

IDEAS PARA EL CELEBRANTE / GUÍA

¿Han notado ustedes cómo en su campaña para un puesto o cargo público la mayoría de los políticos emplean la palabra “servicio”?  Ponen mucho énfasis en que quieren ser  los servidores del pueblo, y ser elegidos para poder servir.  Pero, una vez han sido ya elegidos, ¿a quién sirven?  La mayoría, por lo general, se sirven primeramente a sí mismos y después obligan al pueblo a servirles.  Nunca debiera ser ésta la forma de actuar de la Iglesia.  Los cristianos encargados de algún ministerio en la Iglesia y los fieles en general deberían tener la ambición de servirse los unos a los otros y, de esta manera, servir a Dios.  Así actuó Jesús.

Según los criterios de Jesús, no son “grandes” los que mandan como amos ni los que buscan puestos de honor, promoción, privilegios, diplomas y medallas sino los que saben servir.  Servir es la “carrera” del cristiano.  El servidor está a disposición de todos, comprende las debilidades de los demás y las reconoce en sí mismo…

Servir es, a veces, doloroso, pero solamente los que son capaces de sacrificarse por los demás y que no huyen de las dificultades ayudan al mundo.  Aceptan ser como semillas que mueren para dar vida.

Pidámosle a Jesús, que está aquí con nosotros, que nos ayude a servir con y como él.

SALUDO

Tenemos un Sumo Sacerdote que comprende nuestras debilidades y que fue tentado como nosotros, pero, nunca pecó…

La gracia y la misericordia del Señor Jesús estén siempre con ustedes.  R/ Y con tu espíritu.

ACTO PENITENCIAL

Con humildad profunda, en silencia, reconozcamos que muchas veces queremos que los demás nos sirvan y no servirlos…  Desde el fondo de nuestro corazón, pidamos al Señor y a los hermanos que nos perdonen…  (Pausa)

•      Señor Jesús: Tú nos dices: Yo, su Señor y Maestro,  no vine para ser servido sino para servir. R/ Señor, ten piedad.

•      Cristo Jesús: Tú nos aconsejas que no imitemos a los grandes y poderosos que hacen sentir al pueblo lo poderosos que son. R/ Cristo, ten piedad.

•      Señor Jesús: Tú nos aseguras que, si queremos ser grandes, tenemos que servirnos los unos a los otros. R/ Señor, ten piedad.

En tu bondad,  perdónanos, Señor, y danos la actitud interior y la fuerza necesaria para servir a los otros desinteresadamente y con amor y llévanos a la vida eterna.  R/ Amén.

LECTURAS

Isaías 53, 10-11: El cuarto canto de Isaías sobre el Siervo Sufriente se cumple plenamente en Jesús que con sus trabajos, sufrimientos y entrega dará a conocer los designios del Señor y justificará a muchos…

Salmo 32: Nosotros confiamos y esperamos en Dios porque su Palabra es sincera, Él es leal, ama la justicia, es bueno, nos cuida y nos salva…

Hebreos 4, 14-16: Jesús es nuestro sumo sacerdote que es capaz de compadecerse de nuestros sufrimientos ya que los conoce por experiencia… Confiemos en que recibiremos de él misericordia, gracia y ayuda…

Marcos 10, 35-45: La plenitud de la vida no se alcanza, como pensaban los Zebedeos, detentando el poder humano sino siguiendo el ejemplo de su Maestro, haciéndose servidor de todos y donando de la propia vida…

ORACIÓN DE LOS FIELES

A Dios, que nos sirve de tantas maneras, pidámosle que queremos aprender a servir como su Hijo Jesucristo… Respondamos a cada petición diciendo: “Señor, haznos siervos de tu amor”.

1.     Por la Iglesia, para que sirva al mundo alzándose en favor de la justicia y la paz,  y defendiendo la libertad y dignidad de la persona humana.  Roguemos al Señor.

2.     Por los que tienen autoridad en la Iglesia, para que no se vuelvan simples funcionarios, sino “ministros”, es decir, humildes “servidores” de sus hermanos.  Roguemos al Señor.

3.     Por nuestras familias cristianas, para que los padres, por su cuidado y servicio compartidos, preparen a sus hijos a prestar servicio a otros.  Roguemos al Señor.

4.     Por quienes nos sirven de diversas maneras y nos brindan la ayuda que necesitamos – empleadas domésticas, chóferes, enfermeras, técnicos, meseros, mecánicos y tantos otros que no podemos nombrarlos a todos – para que les estemos siempre agradecidos y los bendigamos.  Roguemos al Señor.

5.     Por nosotros y por nuestras comunidades, para que todos nosotros seamos menos exigentes y estemos muy atentos, los unos de los otros,  y sirvamos con creces a  las necesidades de los demás.  Roguemos al Señor.

Señor Dios nuestro, te pedimos que nos conviertas a las exigencias del evangelio.  Ayúdanos a convertirnos en siervos, los unos de los otros, junto con el Siervo de todos, Jesucristo nuestro Señor.  R/ Amén.

INVITACIÓN A ORAR CON EL PADRENUESTRO

Oremos con Jesús a nuestro Padre del cielo para que sepamos hacer su voluntad

y sirvamos a su Reino.  R/ Padre nuestro…

INVITACIÓN A LA COMUNIÓN

Este es el cordero de Dios que vino no a ser servido sino a servir y a pagar con su vida el precio de nuestra libertad.

Dichosos nosotros, invitados a compartir su mesa y a aprender de él qué significa realmente “servir”.  R/ Señor yo no soy digno de que…

DESPEDIDA Y BENDICIÓN

Hermanos: El mensaje del evangelio de hoy ha sido incómodo para algunos…

Se nos ha dicho que tenemos que servir más que ser servidos; estar dispuestos a ahorrar molestias a los otros no ahorrándonoslas a nosotros mismos por el bien de los demás y a renunciar al deseo incontenible de poder… todo esto va contra el principio de nuestra arraigada actitud humana…

Como Cristo, intentemos en nuestros hogares, en nuestras comunidades y en la Iglesia, gastarnos desinteresadamente por los demás, con la bendición de Dios todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.  R/ Amén.

¡Vayamos a servir al Señor en nuestros hermanos!  R/ Demos gracias a Dios.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

Revisa También

Celebración de la Palabra ¿Cuál es mi misión en la vida?

Ofrecemos un esquema para realizar una celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *