Home / Contigo en casa / Preparando mi liturgia: La misión de disipar las tinieblas en el mundo (DOMUND)

Preparando mi liturgia: La misión de disipar las tinieblas en el mundo (DOMUND)

DOMUND

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

IDEAS PARA EL CELEBRANTE GUÍA

(Si celebras el día de las misiones con lecturas propias)

Hoy estamos recordando y celebrando la vocación misionera de la Iglesia y le pediremos al Señor que nos ayude a vivirla plenamente.  Hemos de realizar hoy la tarea evangelizadora, primeramente por el anuncio directo del Evangelio con todos los medios a nuestro alcance: palabra (evangelización, homilía, catequesis), liturgia, medios de comunicación social (prensa, radio, televisión, Internet), literatura, arte, fiesta y convivencia.  Pero, sobre todo, siendo conscientes de que el anuncio y la palabra han de ir acompañados con el testimonio de la vida y de los signos, es decir, con el compromiso de los cristianos por la promoción humana desde su dignidad de persona a su condición de hijos de Dios y hermanos de los demás.

(Si celebras el día de las misiones con las lecturas del domingo XXX del tiempo ordinario, Ciclo B)

Bienvenidos a este domingo en que celebramos la Jornada Mundial de las Misiones, el DOMUND.  El papa Francisco nos recuerda que, cuando reconocemos la presencia de Dios como Padre en nuestra vida, podemos abrir el corazón para dejarnos tocar por Él, permitir que cure nuestras cegueras y ser capaces de compartir en el día a día lo que hemos visto y oído de la mano de Jesús.  Es lo que hacen nuestros misioneros y misioneras.  Con ellos como ejemplo, vivamos esta celebración con verdadero espíritu misionero; y, como el ciego Bartimeo en el Evangelio, vivamos, sintamos, anunciemos y contemos lo que hemos visto y oído, la mejor noticia: Cristo, el Hijo de Dios, se ha entregado por nosotros, porque nos ama con locura.  ¡Cómo nos quema el corazón al ver el sufrimiento de nuestro mundo!  No podemos dejar que nadie se sienta lejos del amor de Dios, y por eso, como miembros de esta gran familia que es la Iglesia, no podemos dejar de anunciarlo y compartirlo. Recordamos con gratitud a los misioneros, que, con su testimonio de vida, nos ayudan a renovar nuestro compromiso bautismal de ser apóstoles generosos y alegres del Evangelio, que lleven palabras de esperanza: “¡El Señor ha salvado a su pueblo!”

LECTURAS

(Hoy, las lecturas pueden escogerse de un gran elenco que nos ofrece el Leccionario III para la Misa por la Evangelización de los Pueblos: Del antiguo testamento: Is 2, 1-5; Is 56, 1. 6-7; Is 60, 1-6; Jon 3, 10-4,11; Zac 8, 20-23.  De los salmos: 18; 66; 95; 97; 116.  Del nuevo testamento: Hech 1, 3-8; Hech 11, 19-26; Hech 13, 46-49; Rom 10, 9-18; Ef 3, 2-12; 1 Tim 2, 1-8.  De los evangelios: Mt 28, 16-20; Mc 16, 15-20; Lc 24, 44-53; Jn 11, 45-52; Jn 17, 11. 17-23.  También pueden dejarse las lecturas del domingo correspondiente del Tiempo Ordinario o, incluso, mezclarlas.)

Isaías 56, 6-7 (está a punto de llegar la justicia y la salvación de Dios)

El profeta Isaías está convencido de que está a punto de llegar la justicia y la salvación de Dios.  Por esta razón invita al pueblo a la acción, practicando el derecho y la justicia: “Velen por los derechos de los demás.  Practiquen la justicia.

I Timoteo 2, 1-8 (que se hagan oraciones por todos los hombres…)

San Pablo exhorta a su amigo Timoteo y a la comunidad a que se hagan oraciones no sólo por sus propios miembros, sino por todos los hombres y por la sociedad en general. Debemos pedir por todos los hombres, reconociendo que el plan de Dios es un plan de salvación universal.  Escuchemos la recomendación del Apóstol.

Mateo 28, 16-20 (El bautismo es dado en el nombre de, es decir, en relación con el Padre, el Hijo y el Espíritu)

La primera misión era anunciar que el Reino de los cielos está cerca.  La nueva misión consiste en hacer discípulos del Señor en todos los pueblos de la tierra.  Presten atención a este mensaje que nos presenta san Mateo.

ORACIÓN UNIVERSAL

A cada invocación respondan, por favor: Escúchanos, Señor

1.     Unámonos en oración para que en nuestro país y en todo el mundo crezcan la paz, la generosidad, la justicia, el bienestar para todos. Oremos.

2.     Unámonos en oración para que los cristianos sepamos testimoniar el amor y la esperanza que Dios ha puesto en nuestros corazones. Oremos.

3.     Unámonos en oración para que aquellos que no conocen a Cristo Jesús puedan llegar un día a descubrir el gran tesoro de la fe. Oremos.

4.     Unámonos en oración para que el trabajo evangelizador de los misioneros lleve el amor y la esperanza a los pueblos a los que sirven y sean ejemplo para los que vivimos en tierra de tradición cristiana. Oremos.

Unámonos en oración para que surjan las vocaciones misioneras que necesitan la Iglesia y el mundo de hoy. Oremos.

(También puedes usar estas peticiones)

1.     Por el papa (N.), nuestro Obispo (N.) y todos los obispos; para que, como guías de nuestra Iglesia, nos ayuden a quitarnos las vendas de nuestros ojos y anunciar con alegría lo que vemos y oímos en el encuentro personal con Jesucristo. Roguemos al Señor.

2.     Por los sacerdotes, diáconos, ministros y catequistas, verdaderos evangelizadores de nuestras comunidades; para que reciban la fuerza necesaria y no decaigan en su empeño de anunciar la Buena Noticia en todos los rincones. Roguemos al Señor.

3.     Por los misioneros, testigos valientes del Reino de Dios, que entregan su vida a los más necesitados del Señor y de nosotros, sus hermanos; para que nunca les falten las energías ni la alegría del amor de Dios. Roguemos al Señor.

4.     Por las familias, verdadero hogar vocacional; para que sean testigos misioneros del amor de Dios desde la concepción de la vida hasta su final. Roguemos al Señor.

5.     Por todos los que participamos en esta eucaristía; para que seamos testimonio del encuentro con Jesucristo en nuestro entorno, cumpliendo así el envío del Señor a sus discípulos. Roguemos al Señor.

OFERTORIO

(En caso de haber leído el evangelio de la curación de Bartimeo, a la hora del ofertorio, se podría llevar, junto al pan y el vino, un unas vendas para los ojos y una “imagen” de un corazón, mientras el monitor dice:)

Acercamos al altar, junto al pan y el vino, signos  e instrumentos de nuestro trabajo humano y evangelizador, nuestra disposición para que el Señor quite las vendas de nuestros ojos y transforme nuestro corazón haciéndolo compasivo y dispuesto a seguirlo y ser enviado a fermentar el mundo con los valores de su Reino.

INVITACIÓN A ORAR CON EL PADRENUESTRO

Dios nos dice hoy que él es un Padre para con su pueblo… Junto con nuestros hermanos, dirijamos a él nuestra oración con las profundas palabras de Jesús. R/ Padre nuestro…

DESPEDIDA Y BENDICIÓN

Hermanos: Hemos meditado cómo el Señor da nueva luz a ojos sin vida.  Un ciego ve de nuevo y sigue a Jesús.

Que el Señor nos haga hombres y mujeres que captan la vida con ojos de fe.

Que el Señor nos ayude a ver el camino a seguir y a reconocerlo en nuestra vida.

Que nos dé la alegría de seguirlo.

El Señor esté con ustedes.

Y que la bendición de Dios todopoderoso Padre, el Hijo y el Espíritu Santo los acompañe y fortalezca siempre en el camino de la vida.

Que la luz del Señor brille sobre ustedes, pueden ir en paz.  R/ Demos gracias a Dios.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

Revisa También

Celebración de la Palabra: ¿Experimento la necesidad de acercarme a Dios y a su Salvación?

Ofrecemos un esquema para realizar una celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, …