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Preparando mi liturgia: Solo Jesús sacia el hambre y la sed de nuestro espíritu

XVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Pbro. J. Jesús Suárez Arellano

IDEAS PARA EL CELEBRANTE

Jesús nos confronta hoy con esta pregunta: “¿Por qué me están buscando?”  ¿Por qué buscamos nosotros a Dios, a Jesús?  ¿Es únicamente por las cosas que él nos da y nos hace sentir?  Ciertamente recibimos mucho de él, pero, ¿lo buscamos principalmente por lo que significa e implica para nuestras vidas?  Él nos pide que nos nutramos de él y que aprendamos de él a darnos a los demás, para llegar a ser, por nuestra entrega, como comida y bebida Viva para los otros…

Hoy en día hay millones de personas que padecen de hambre no solo de alimento para su cuerpo.  Ciertamente, como cristianos tenemos que contribuir a la solución del hambre material en el mundo, pero, saciando también la tremenda hambre espiritual que es más profunda y que está más extendida.  La gente necesita conocer a Jesús que se hizo pan para dar Vida al mundo.  Y ese Jesús sigue haciéndose presente en los sacramentos y en su palabra y en nuestra manera de vivir y de entregarnos como pan…

Que él nos ayude a llevarlo a un mundo hambriento en su corazón y, sobre todo en su espíritu.

SALUDO

Jesús, el Pan de Vida, esté siempre con ustedes.  R/ Y con tu espíritu

ACTO PENITENCIAL

En un momento de silencio y con sincera humildad pidamos al Señor que perdone nuestros pecados, especialmente el de querer ponerlo a nuestro servicio…  (Pausa)

•      Señor Jesús, pan de vida, tú nos alimentas con tus palabras.  Señor, ten piedad.  R/ Señor, ten piedad.

•      Señor Jesús, pan de vida, tú te das a ti mismo como comida y bebida.  Cristo, ten piedad.  R/ Cristo, ten piedad.

•      Señor Jesús, pan de vida, tú nos pides que por nuestra entrega nos convirtamos, los unos para los otros, en alimento verdadero.  Señor, ten piedad. R/ Señor, ten piedad.

Señor, perdona nuestros pecados y aliméntanos con el Pan que eres tú, suscita en nosotros tus mismos sentimientos y tu manera de pensar para repartir tu Vida a nuestro alrededor hasta que lleguemos a la Vida eterna.  R/ Amén.

LECTURAS

Éxodo 16, 2-4. 12-15: En la marcha hacia la Tierra Prometida, Dios alimenta al pueblo cada día con codornices y maná (pan del cielo)… Sólo deben confiar, y no acumular…

Salmo 77: Dios nos sacia con dones celestiales… Eso es lo que aprendimos y lo que anunciaremos a la próxima generación…

Efesios 4, 17. 20-24: Dios, a través de San Pablo, nos exhorta a dejar nuestra “antigua naturaleza” que se basaba en criterios que buscan sólo el placer… y a vivir un “nuevo yo”, basándonos en la verdadera doctrina de Cristo y dejándonos mover por el Espíritu, en justicia, santidad y verdad…

Juan 6, 24-35: Jesús nos invita a que trabajemos por el alimento que permanece y que da la Vida eterna, es decir, a que lo busquemos y le creamos pues esa es la comida y la bebida que sacian de verdad y nos hacen como él…

ORACIÓN DE LOS FIELES (Inspirado en el Congreso Eucarístico de Lourdes, 1981)

Pidamos al Padre que por su Hijo, que repartió el pan de su amor y derramó su sangre de vida, envíe su aliento sobre nosotros, mientras decimos: “Padre, que vivamos como Jesús”.

1.     Que venga el mundo nuevo; que llegue el día en que los pobres ya no se vean en necesidad ni se sientan rechazados por la sociedad y que todos tengan suficiente alimento para nutrirse.  Que lleguen los días en que todos tengamos un corazón de pobre según el evangelio.  Roguemos al Señor.

2.     Que venga el mundo nuevo cuando la gente no viva sólo de pan material sino de la palabra de su Dios.  Que lleguen los días en que no enmudezcamos con temor sino que abramos nuestros labios para proclamar las enseñanzas de Jesús.  Roguemos al Señor.

3.     Que venga el mundo nuevo cuando todos sean llamados y acogidos como hijos de Dios.  Que lleguen los días en que mostremos misericordia a todos, para que haya justicia, prosperidad y paz.   Roguemos al Señor.

4.     Que venga el mundo nuevo en el que ya no haya ni odio ni rencor ni guerras.  Que lleguen los días en que no despreciemos a los pequeños y los débiles sino que los tratemos como verdaderos hermanos, viviendo en paz y trabajando por el bienestar común.  Roguemos al Señor.

Padre de bondad, danos la gracia de vivir al estilo de Jesús, para que tu voluntad vaya haciéndose vida y creciendo en nosotros.  Esta es hoy nuestra súplica por medio de Jesucristo nuestro Señor.  R/ Amén.

INVITACIÓN A ORAR CON EL PADRENUESTRO

Con las palabras de Jesús pidamos a nuestro Padre del cielo que nos dé siempre su pan en la Palabra y la Eucaristía: R/ Padre nuestro…

DESPEDIDA Y BENDICIÓN

Hermanos:

El Señor mismo nos ha dicho hoy: “No trabajen por el alimento que perece, sino por el alimento que da Vida”.  Trabajemos, pues, en por encontrar al Señor. valorar sus propuestas y ponerlas en práctica.

Que nuestro camino esté orientado hacia Dios y nuestros hermanos, con la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo.  R/ Amén.

Podemos ir, como pueblo alimentado por Cristo, a saciar el hambre espiritual de nuestro entorno.  R/ Demos gracias a Dios.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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