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Viernes Santo en Casa: Acompañemos a Jesús en sus últimos momentos

VIERNES SANTO

DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

Abril 10

Padre Armando Antonio Suárez Díaz

ORACIÓN EN FAMILIA

Introducción:

El guía dice:

En este Viernes Santo la Iglesia ayuna y guarda la abstinencia. Hoy es el día en que Jesús, el Señor, muere en la cruz. Acompañaremos a Jesús en sus últimos momentos antes de morir. Después, en silencio, contemplaremos su Cruz como expresión de su entrega y nosotros admiraremos el amor que nos tiene al dar la vida para la salvación del género humano.

CONTEMPLATORIO.

El guía dice:

Ahora dispongámonos para la contemplación de la Cruz que es el centro de nuestra oración y démosle gracias a Dios por el amor que su Hijo nos ha manifestado entregando su vida en la Cruz.

El Crucifijo se colocará en el contemplatorio el Crucifijo.

(En estos momentos toda la familia se arrodilla ante el crucifijo y guarda un silencio prolongado. Si alguien no se puede arrodillar inclina su cabeza.

Se pueden colocar 2 velas, quemar incienso, rociar un poco de perfume. No se colocan flores porque aún no es la Pascua y debido a la pandemia no se puede besar).

PALABRA DE DIOS:

El guía dice:

La Pasión según san Juan nos ayudará a introducirnos en el misterio de su muerte por amor. Contemplemos con atención y con el corazón bien dispuesto.

Un lector proclama la historia de la Pasión y dice:

PASIÓN NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN JUAN 18, 1-19,42.

Terminado el texto de la Pasión el lector dice: Palabra del Señor y todos responden: Gloria a ti, Señor, Jesús.

El guía dice:

En el silencio de nuestro corazón meditemos la Palabra de Dios.

Se guarda un tiempo de silencio.

CANTO.

Se puede entonar un canto o un himno a la Cruz de Cristo, por ejemplo:

Victoria tu reinarás…

O algún otro canto.

ORACIÓN UNIVERSAL.

El guía dice:

Hoy nuestra plegaria toma un tono más solemne y quiere alcanzar y llevar a todos a la salvación que nace de la vida entregada por Jesús en la cruz.

Después de cada intención responderán:

POR LA MUERTE DE TU HIJO, ESCÚCHANOS, PADRE.

El guía dice: Mantén la unidad de la Iglesia.

Todos: Por la muerte de tu Hijo, escúchanos, Padre.

El guía dice: Protege al Papa Francisco.

Todos: Por la muerte de tu Hijo, escúchanos, Padre.

El guía dice: Santifica por tu Espíritu a los obispos, presbíteros, diáconos y a todo tu pueblo santo.

Todos: Por la muerte de tu Hijo, escúchanos, Padre.

El guía dice: Acrecienta la fe y la sabiduría de los catecúmenos.

Todos: Por la muerte de tu Hijo, escúchanos, Padre.

El guía dice: Congrega a los cristianos en la unidad.

Todos: Por la muerte de tu Hijo, escúchanos, Padre.

El guía dice: Concede al Pueblo de Israel llegue a conseguir en plenitud la redención.

Todos: Por la muerte de tu Hijo, escúchanos, Padre.

El guía dice: Ilumina con tu gracia a los que no creen en Cristo.

Todos: Por la muerte de tu Hijo, escúchanos, Padre.

El guía dice: Concede que los que no creen en Dios lleguen a descubrir tu amor a través de las obras de la creación.

Todos: Por la muerte de tu Hijo, escúchanos, Padre.

El guía dice: Guía los pensamientos y decisiones de los gobernantes.

Todos: Por la muerte de tu Hijo, escúchanos, Padre.

El guía dice: Concede tu consuelo a los que se sienten tristes y sufren.

Todos: Por la muerte de tu Hijo, escúchanos, Padre.

El guía dice: Sana al mundo entero de la enfermedad de esta pandemia.

Todos: Por la muerte de tu Hijo, escúchanos, Padre.

El guía dice: Concede tu perdón a todos los difuntos.

Todos: Por la muerte de tu Hijo, escúchanos, Padre.

El guía dice:

Fieles a la palabra de Jesús, el Salvador, y siguiendo su enseñanza, oremos juntos:

PADRE NUESTRO…

CONMEMORACIÓN DE LA VIRGEN MARÍA AL PIE DE LA CRUZ.

El guía dice:

Acompañemos a María en su encuentro doloroso con su Hijo en la Cruz.

El lector lee:

La Madre piadosa estaba junto a la Cruz, y lloraba mientras el Hijo pendía; cuya alma triste y llorosa, traspasada y dolorosa, fiero cuchillo tenía.

¡Oh cuán triste y afligida estaba la Madre herida, de tantos tormentos llena, cuando triste contemplaba y dolorosa miraba del Hijo amado la pena!

¿Y cuál hombre no llorara si a la Madre contemplara de Cristo en tanto dolor? ¿Y quién no se entristeciera, Madre piadosa, si os viera sujeta a tanto rigor? Por los pecados del mundo, vio a Jesús en tan profundo tormento de dulce Madre. Vio morir al Hijo amado que rindió desamparado el espíritu a su Padre. ¡Oh duce fuente de amor!, hazme sentir tu dolor para que llore contigo. Y que, por mi Cristo amado, mi corazón abrasado más viva en Él que conmigo.

CONCLUSIÓN.

El guía dice:

Concluyamos nuestra oración y mantengamos hoy y mañana en este clima de silencio y oración mientras aguardamos el Domingo en que conmemoraremos la resurrección del Señor Jesús.

Acerca de Gabriela Ceja Ramirez

Lic. en Comunicación | Especializada en Comunicación Pastoral, por el ITEPAL y la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia | Editora de Semanario Arquidiocesano de Guadalajara.

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