Adivina quién…

*Dr. Actitud

De los más de 7´000,000 millones de personas que hay en el mundo,
hay una que es sumamente especial para cada uno de nosotros (con la
que estamos la mayor parte del tiempo, con la que más platicamos,
etc.); en muchos casos no nos damos cuenta de quién es esa persona,
por eso hoy te comparto estas preguntas que te ayudarán a conocer o
reconocer a ese “alguien” tan especial.
¿Quién es la persona con quien más hablas durante el día?
Tú. Cuando pensamos estamos hablando con nosotros mismos. ¿qué te
dices, con qué lenguaje te comunicas contigo mismo, te lo dices con
cariño o con rechazo, te das palabras de aliento o de desánimo?
¿Con quién pasas más tiempo todos los días?
Contigo. ¿Te la pasas bien contigo mismo o prefieres evitar tu compañía
(escondiéndote detrás de un vicio, de muchas ocupaciones, etc.) eres
fan de ti mismo, confías en ti?
¿Quién es la persona que más depende de ti?
Tú. ¿Qué haces para cuidar de ti, cuidas lo que comes, duermes lo
suficiente, te ejercitas?
¿Quién es el responsable de tu desarrollo?
Tú. ¿Qué has hecho por ti últimamente para desarrollarte, qué has leído,
te estás actualizando profesional y espiritualmente?
¿Quién es la persona responsable de tu estado de ánimo?
Tú. ¿Qué sentimientos tratas de generar en ti: estar en paz, darte
ánimos cuando estás decaído, buscas la gratitud? ¿o te vas por el
camino de la queja, de buscar el “prietito en el arroz”?
¿Quién es el responsable de cómo te va en tu trabajo o en tu
negocio?
Tú. ¿Qué has hecho para actualizarte, superarte, ser alguien que aporta,
que inspira? O esperas que alguien venga a decirte “qué hacer y cómo
hacerlo”.
¿Quién es la persona responsable de tu futuro?
Tú ¿Tienes planeado un gran futuro, una derrota programada o “lo dejas
a la suerte”

Tú eres la persona que te acompaña desde tu nacimiento hasta el último
de tus días, mientras puedas valerte por ti mismo, tú eres la persona
responsable de ti; ni el gobierno, ni “los demás”, ni tu jefe. “Somos el
resultado de nuestras decisiones y nuestras acciones”.
Si con estas preguntas te has dado cuenta de que no estás haciendo lo
que deberías hacer por ti, no es para preocuparse, por algo y para algo
estás leyendo esto (no creo en las coincidencias), a partir de este
momento puedes comenzar un nuevo capítulo en tu Arquitectura
Personal.
Se vale pedir ayuda, pero eso no significa que otros se conviertan en los
responsables de nuestra situación.
No se trata de caer en narcicismos o egoísmos, sino de primero estar
bien con nosotros mismos para poder estar bien con los demás pues “no
podemos dar lo que no tenemos”.
Te invito a que cada día te propongas y hagas lo necesario para ser
más y mejor y así podrás también aportar más y mejor a quienes te
rodean.

Dr. Juan Pablo Aguilar #DrActitud
Especialista en Reingeniería Actitudinal.
Conferencista, consultor y escritor.
www.DrActitud.com

Acerca de Edicion Arquimedios

Revisa También

Celebración de la Palabra ¿Cuál es mi misión en la vida?

Ofrecemos un esquema para realizar una celebración familiar o grupal, sin la presencia del presbítero, …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *